La promesa de un OT 2020 renovado puede que no sea para tanto

El 22 de octubre de 2001 Carlos Lozano, ese presentador venido a menos que ahora se gana la vida en los realities shows de Telecinco, estrenaba en la cadena pública Operación Triunfo 1, el concurso de la canción que nos ha dado más nombres para añadir a nuestras listas de reproducción musical. Mucho ha llovido desde aquella mítica entrega en la que descubrimos a dieciséis jóvenes, tan talentosos como inocentes, que compartían un mismo sueño sobre el escenario televisivo. El próximo domingo 12 de enero está previsto el despegue de OT 2020, la undécima edición del programa con miras a lograr el tremendo éxito de esa primera y carismática camada de artistas. El formato ya promociona sus novedades, sin embargo, nos huele en la nariz que quizás se nos esté dando gato por liebre.

(Twitter/@OT_Oficial)

A estas alturas, nadie pone en entredicho que la primera edición de Operación Triunfo fue un pelotazo. Y es que la primera entrega del talent show, con el que muchos hemos crecido, batió récords en televisión con un puñado de cantantes noveles versionando clásicos de hoy y de siempre. Desde entonces, se ha intentado repetir la fórmula (con mayor o menor éxito) para devolver la leyenda a este concurso musical a la par que se aprovecha la oleada de nostalgia creciente que está consiguiendo que en esta década asistamos al reverdecimiento de formatos del pasado. Porque tan verdad es que Operación Triunfo ha vivido una segunda juventud como que se ha devuelto a la primera plana otros formatos como Factor X, emitido en Telecinco en 2018 tras su inicial periplo en Cuatro.

OT 2020 está ya en boca de todos y parece tenerlas todas consigo para convertirse en el fenómeno televisivo de la temporada. Se vende como una edición repleta de novedades, capaz de recuperar el espíritu de esa primera edición y, en definitiva, de engrandecer el concurso que produce Gestmusic. No obstante, nosotros creemos que las expectativas son exageradas ya que, en pocas palabras, se trata del mismo perro con distinto collar.

Si bien es más que probable que esta undécima edición vuelva a enganchar a los fans del formato con cada “¡cruza la pasarela!”, tiene pinta de que OT 2020 seguirá sin convencer a los más escépticos por el simple hecho de que las novedades que se nos han vendido no serán para tanto porque el talent show apenas ha respirado desde que se tomó la decisión de esperar un tiempo para la puesta en marcha de una nueva entrega. Se han introducido cambios, sí, pero con poco tiempo real para ese supuesto descanso. Solo ha pasado un año con respecto a Operación Triunfo 2018, que coronó ganador a Famous, y un plazo mucho menor desde que se confirmó el 11 de junio de 2019 a través de Twitter la renovación del formato para este primer trimestre de 2020.

Por esa misma fecha TVE y Gestmusic inauguraban #OTFest, una fase previa a los castings que se concebía como una vía más para que los participantes fueran seleccionados. Un pase directo a la primera prueba de las audiciones que consistía, básicamente, en grabar una cover de alguno de los temas de las galas de Operación Triunfo 2017 y Operación Triunfo 2018 y compartirla en Twitter con dicho hashtag.

Precisamente en la última entrega, emitida entre septiembre y diciembre de 2018, ya se pudo comprobar el hartazgo de los espectadores por seguir de cerca a otra generación de “triunfitos” con tan poca distancia temporal: la audiencia media de Operación Triunfo 2017 fue del 19% de cuota de pantalla, convirtiendo a Amaia o Aitana en auténticos referentes juveniles, mientras que su sucesora bajó hasta el 16,4% por lo que aquí ya no hablamos tanto de ese enamoramiento sin complejos hacia el programa. De hecho, los dos últimos conciertos de la gira de Operación Triunfo 2018 en Granada y Palencia tuvieron que cambiar el recinto a otros espacios de un aforo menor, dejando patente que el interés de la audiencia por los concursantes se había desinflado de golpe y porrazo.

Es por esto que la inminente exposición de la generación de 2020 podría incluso afectar a las carreras de los artistas de la última edición que todavía están promocionando el lanzamiento de sus trabajos y proyectos como es el caso de Dave Zulueta que recientemente ha anunciado que publicará su primer poemario.

¿SE REINVENTA REALMENTE OT 2020?

Ahora que la nueva edición del talent show musical está a la vuelta de la esquina se ha hecho público que esta entrega, la tercera desde el regreso del formato en 2017 a Televisión Española, ha incrementado su coste, quizás con el objetivo de reconciliarse con el programa. Así, RTVE tendrá que pagar a la productora Gestmusic 11.587.640 euros más IVA como adelantó 20 Minutos: lo que se traduce en un total de 14.021.044 euros para cubrir los gastos de 14 galas, 65 programas, 65 vídeos sobre la vida en la Academia y los 14 chats semanales posteriores a las galas que nuevamente volverá a presentar Ricky Merino. En este punto cabe destacar que, a diferencia de la ediciones de 2017 y 2018, no habrá una gala especial dedicada a Eurovisión ya que RTVE ya ha elegido de forma interna al cantante Blas Cantó como nuestro próximo representante en el certamen europeo.

A simple vista, y a grandes rasgos, OT 2020 apuesta por la misma fórmula lacrimógena desde su arranque en la gala 0 que tendrá otra vez a Roberto Leal como maestro de ceremonias para presentarnos a los 30 finalistas en un plató completamente remodelado. El cambio aquí, además del lavado de cara del plató, es que de los 30 aspirantes veremos cómo se recortan a 16.

Eso sí, a diferencia de las anteriores ediciones, los castings de la undécima entrega han podido seguirse en directo por Internet, lo que implica que los seguidores más acérrimos del programa ya tienen sus propias voces favoritas después de descubrir a las más de 10.600 personas que se presentaron en las pruebas de Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria, Valencia, Palma de Mallorca, Málaga, Sevilla, Bilbao, Santiago y Madrid. Nos encontramos ante unos seleccionados de lo más variopintos que esperamos que logren sorprendernos más allá de exhibir este talento y preparación musical en la televisión. Al menos yo deseo que estos nuevos protagonistas tengan otros valores y que dejen patente su pureza e inocencia en una parrilla de contenidos que ya está saturada de rostros resabiados con aires de reality. Aquí el que entre en la Academia esperando ser el nuevo Bisbal lo lleva clarinete ya que la magia de este talent show radica esencialmente en la evolución de los concursantes.

Ahora que una de las novedades más sonadas ha sido la incorporación de Nina, Javier Llano, Natalia Jiménez y Javier Portugués como los nuevos miembros del jurado. Sin embargo, de novedad, ninguna. Si echamos la vista atrás, la Academia de Operación Triunfo abrió sus puertas en Televisión Española de la mano de la representante de España en el Festival de Eurovisión de 1989, la inolvidable Nina, que ejercía de estricta pero comprensiva directora del centro. Es decir, que da más la sensación que OT 2020 busca regresar a sus orígenes o, de alguna manera, hacer un guiño a sus ediciones pasadas ya que también el director de Cadena 100 ha ejercido como juez en el programa. Eso sí, hay que resaltar que estos nombres serán fijos, desapareciendo la figura del jurado invitado semanal que tanta polémica causó en Operación Triunfo 2018 donde, como recordarás, en la séptima gala unos polémicos papeles sembraron el pánico entre la audiencia. Y es que Brisa Fenoy destapó un listado con algunos de los concursantes que ya habían sido puestos en duda ¡antes de actuar!

Donde han habido pocos cambios es en la propia Academia. OT 2020 vuelve a apostar por Noemí Galera como directora, reconciliándonos con la figura de la responsable, y a la vez madre, que fue Nina. Y lo hará acompañada de algunas caras conocidas de las dos ediciones anteriores como Manu Guix, Mamen Márquez, Vicky Gómez, Joan Carles Capdevila, Laura Andrés y Andrea Vilallonga. Para darle un soplo de aire fresco al formato se ha adelantado que al claustro se añadirán Ivan Labanda, profesor de interpretación que sustituirá a Los Javis, Javier Ambrossi y Javier Calvo, (tras el polémico despido de Itziar Castro), y Zahara, que se encargará de Cultura Musical.

Con todo esto, y asumiendo que Televisión Española es la cadena que pagamos todos los españoles, es posible que OT 2020 se dé de bruces con la cruda realidad televisiva y, sobre todo, con esos comentarios de las redes sociales (que también hay que atender) en los que los internautas consideran que el programa necesita más tiempo de reflexión para la asimilación de los nuevos talentos que estamos a punto de descubrir. Quizás una nueva historia de complicidad, como la de Amaia Romero y Alfred García que en su día nos hizo suspirar, nos haga otra vez shippear virtualmente pero no es suficiente para un formato que, si algo ha hecho a la perfección, es adaptarse a la actualidad.

Y tú, ¿consideras que el programa se ha precipitado en su misión de buscar nuevas estrellas? ¿Regresará OT 2020 en buena forma o se evidenciará el comentado desgaste del formato? ¿Experimentaremos de nuevo un fenómeno social del tamaño de Operación Triunfo 1 o seguimos aferrados a aquella idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor?

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Imagen: @OT_Oficial