Osteoporosis: se soluciona comiendo bien (entre otras cosas)

Afecta tanto a mujeres como hombres; pero tranquilos, tener unos huesos fuertes es fácil 

Sin una nutrición adecuada es imposible tener una buena salud ósea, sin fracturas de huesos y con movilidad en la edad madura. (Foto: Getty Images)  

“Se ha caído y se ha roto la cadera”. Una frase que, por desgracia, oímos a menudo, y que tiene mucho que ver con la alimentación.

De hecho, la dieta mediterránea reduce el riesgo de fracturas óseas, que sufrirán un tercio de mujeres y una quinta parte de los hombres, según conclusiones del XIV Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).  

Así lo demuestra un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista JAMA Internal Medicine, según el cual “una mayor adherencia a la dieta mediterránea está asociada a un menor riesgo de fracturas de cadera”.

También es la conclusión de una investigación italiana publicada este mes de junio en Translational Medicine en la que comprobó una mayor densidad ósea entre quienes seguían la dieta mediterránea.

Los expertos insisten en la importancia de tomar suficiente calcio, la vitamina D y proteínas. (Foto: Getty Images)

A pesar de ello, los expertos advierten de que se está produciendo “un distanciamiento progresivo del patrón de dieta mediterránea” hacia una dieta desequilibrada.

Lo corrobora otro estudio de la Universidad de Granada, publicado en la revista Nutrición Hospitalaria, cuyos resultando alertan del incremento del riesgo de osteoporosis, sobrepeso y enfermedades cardiovasculares.

Una ingesta nutricional adecuada nos proporcionará potencial genético para obtener una masa ósea máxima en niños y adolescentes; evitando la pérdida prematura de hueso y manteneniendo un esqueleto sano en adultos. Lo cual nos ayudará a prevenir y tratar la osteoporosis en las personas mayores.

Entre los alimentos que nos ayudan a prevenir la osteoporosis destacan:

  • Lácteos: leche y sus derivados como yogur, quesos, etc.) Eso sí, en personas con el colesterol elevado hay que optar por los desnatados para evitar las grasas de la leche entera.
  • Semillas y frutos secos: almendras, nueces, piñones, sésamo, avellanas, pistachos, etc. Contienen incluso más calcio que la leche.
  • Soja: la soja es una fuente vegetal de proteínas, por lo que su inclusión en la dieta permite reducir las necesidades de proteínas animales, especialmente las procedentes de carnes rojas.
  • Frutas y verduras: espinacas, cebolla, ajos, coles, verdolaga, albahaca, cocos, higos, manzanas, peras, mangos, plátanos, aguacates y avena son alimentos muy ricos en calcio.
  • Pescado azul: salmón, caballa, arenque, atún, sardina, anchoa, trucha de mar, pez espada y anguila. Su importancia para la salud se debe a su alto nivel de ácidos grasos Omega 3, que evita la eliminación del calcio a través de la orina, mejorando su absorción. Además, este ácido graso contribuye a regular la presión arterial y, como consecuencia a prevenir las enfermedades cardiovasculares.   

Además, hay que tener en cuenta que la vitamina D es fundamental para prevenir la osteoporosis, ya que facilita la absorción de calcio y fósforo, ayudando a la correcta calcificación de los huesos. 

Los alimentos que contienen esta vitamina son: el hígado de pescado y sus aceites, los pescados grasos (arenque, salmón y atún), la yema de huevo, el hígado de vaca y la leche entera. 

Aunque es importante cuidar nuestra alimentación, la AEEM advierte que cuando aparece la osteoporosis, la alimentación por sí sola no basta para frenar la enfermedad. 

“La alimentación equilibrada es necesaria, incluyendo el aporte de calcio, pero no es suficiente en muchos casos, ya que hay que tomar el tratamiento de manera continuada, algo que sólo hacen una de cada cinco que lo necesitan”, explica el doctor Adolfo Díez-Pérez, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar, de Barcelona.

Una de las causas que dificulta el tratamiento es que se trata de “una enfermedad que no duele, que no da síntomas hasta que está avanzada”, señala el Dr. Díez-Pérez.

Por eso, los expertos proponen considerar el tratamiento de la osteoporosis como el de otras enfermedades crónicas como la hipercolesterolemia o la hipertensión, cuyo objetivo es acercarse a la normalidad. 

En el caso de la osteoporosis la finalidad es conseguir una densidad ósea normal, no desviada más de dos puntos negativos en la escala estándar de medición (T) con respecto a la población sana de la misma edad.

En cuanto a los fármacos, existen nuevos medicamentos contra la osteoporosis que permiten una mayor adherencia al tratamiento, ya que su administración “es muy simple”, una sola inyección subcutánea cada 6 meses que los pacientes pueden administrarse por sí mismos.

Gracias a la ciencia, cada vez hay más opciones. Pronto habrá disponibles otros fármacos que están en fase final de investigación y abrirán nuevas vías para abordar la osteoporosis. Uno de ellos es un inhibidor de la catepsina K, que de confirmarse su eficacia, “sería el primer tratamiento oral que no suprime la formación del hueso en el osteoblasto”, subraya el doctor Javier Ferrer, catedrático de Ginecología de la Universidad de Oviedo. 

Eso supone, a su juicio, un avance ya que es “un tratamiento formidable para las huesos, con un efecto como la paratohormona, con la diferencia de que esta última requiere una inyección diaria durante un máximo de 2 años y debe conservarse en nevera”.  

Otro de los fármacos en investigación que podría estar aprobado este año por la FDA, el organismo encargado de la autorización de medicamentos en Estados Unidos, es un inhibidor de la esclerostina, una sustancia que sólo produce el osteocito, con lo que “estimularía la acción del osteoblasto, lo que no ocurre con los tratamientos actuales”. Sus resultados en fase 3 son una reducción de fracturas de cadera de casi la mitad (47-48%).

Cuida tu alimentación y la de los tuyos (desde que son pequeñitos) y, si te han diagnosticado osteoporosis a ti o a alguien cercano, no dejéis de consultar con el especialista y preguntarle por todas las opciones de tratamiento.

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