Los Oscar necesitan ponerse al día en diversidad cultural: descalifican a una película nigeriana por tener diálogos en inglés

La Academia vuelve a estar en el punto de mira. Otro año más, y por culpa de una decisión excluyente. Si la continua minoría de actores afro estadounidenses y directoras mujeres nominados no fuera suficiente para poner a los Oscar en el ojo del huracán de forma anual, ahora la organización ha decidido rechazar la candidatura de la primera película nigeriana que se presenta a la categoría internacional por contar con una mayoría de diálogos en inglés.

Cartel de Lionheart

Lionheart cuenta con el aprobado unánime de la crítica y es la primera producción original de Netflix en Nigeria, un país que al año produce unas 1.500 películas con una industria conocida como Nollywood, siendo la segunda más grande del mundo por detrás de Bollywood en India. Protagonizada y dirigida por Genevieve Nnaji en su primer intento detrás de las cámaras, la historia se centra en los esfuerzos de una hija por mantener un negocio familiar plagado de problemas económicos pero que solo salen a la luz tras la muerte del patriarca.

En abril de este año, la Academia decidió cambiar el nombre de la categoría hasta ahora conocida como Mejor Película de Habla Extranjera para llamarla Mejor Película Internacional, justificando la decisión como una “mejor representación de la categoría, que promueve una visión positiva e inclusiva y al arte de hacer cine como una experiencia universal”. Sin embargo, no cambiaron las normas para acceder al premio, y aunque estemos ante una categoría “internacional” e “inclusiva”, solo acepta una película por país, debe ser producida fuera de EEUU y debe contar con diálogo predominantemente no inglés.

En el comunicado de abril, la Academia explicaba que las normas no cambiaban y que seguirían “reconociendo logros cinematográficos creados fuera de EEUU en lenguajes que no fueran inglés”. Claro, esto deja fuera a muchas producciones canadienses y británicas, así como aquellas salidas de países que en el pasado fueron colonias inglesas que ahora tienen el inglés como lengua materna. Y aquí está el problema de Lionheart.

La película, que ya está disponible en la plataforma de Netflix, dura unos 95 minutos, y según la explicación de la Academia solo unos 11 minutos están hablados en igbo y el resto en inglés. La decisión de descalificar una producción que suponía hacer historia para el país africano llegó al corazón de muchos en Hollywood, sobre todo de Ava DuVernay. La influyente directora tuiteó su desacuerdo, recordando a la Academia que el inglés es el lenguaje oficial en Nigeria, preguntando cómo es posible que descalifiquen a un país por competir en los Oscar por utilizar su idioma oficial.

Este tuit provocó la respuesta de la propia directora nigeriana, quien tuvo que dar una lección de historia a la Academia explicando a través de Twitter que el inglés “sirve de puente para los más de 500 idiomas” que se hablan en su país.

No es diferente a cómo el francés conecta con comunidades de antiguas colonias francesas. No elegimos quien nos colonizó. Esta película, y muchas otras como ella, es orgullosamente nigeriana” añadió en un segundo tuit.

La película cumple el requisito de la categoría de ser producida por un país ajeno a EEUU, pero está hablada en su mayoría en inglés porque es el idioma oficial tras haber sido colonia británica durante un periodo que comprende los años 1800 y 1960. Una situación que se repite en otros países como Botsuana, Ghana, Namibia y Zimbabue. De esta manera, estos países no pueden soñar con alcanzar el Oscar a mejor película internacional debido a hablar el mismo idioma inglés, aunque cultural y cinematográficamente no tengan relación alguna con el país de origen de la Academia. ¿Cómo es esto justo?

Por su parte, la periodista nigeriana Ivie Ani apuntó que “a los colonizadores les encanta castigar a los colonizados por ser colonizados", mientras la presidenta del Comité de Selección de los Oscar de Nigeria, Chineze Anyaene, admitió que los directores nigerianos recurren al inglés en sus películas para obtener un "amplio alcance" de audiencia. Algo completamente comprensible cuando se busca expandir historias al mundo.

Es cierto que de permitir que todas las producciones de habla inglesa entren en la categoría internacional, siempre que estén producidas por otro país, incluiría a industrias poderosas como la británica que podría apoderarse de la categoría debido al peso de sus cineastas, nombres de sus artistas y presupuesto para campañas de marketing. Como también si aceptaran películas de cualquier idioma de todos los países, porque daría acceso a producciones estadounidenses con el peso que conllevan como hubieran conseguido Apocalypto o Cartas desde Iwo Jima, que se quedaron fuera de la categoría (aunque fueron nominadas a los Globos de Oro a mejor película de idioma extranjero).

Pero con esta decisión excluyente, muchas historias se quedan fuera de alcanzar el sueño, y si bien en teoría pueden ser nominadas en otras categorías, es muy difícil para una película africana conseguir ser vista y oída en Hollywood sin campaña de por medio. En el caso de Lionheart podría ser diferente al contar con el apoyo de Netflix y la repercusión de una exclusión que resulta injusta.

Como apunta su directora, la lengua inglesa es la forma de comunicación que unifica las lenguas del país debido a su pasado como colonia británica. Cuando, como indica, no fue su pueblo quien decidió ser colonizado, sino que fue impuesto como sucedió en muchas decenas de territorios del planeta.

Sin embargo, no es la primera vez que esta categoría provoca quebraderos de cabeza a la Academia y la industria en general. En 2015 descalificaron la película afgana Utopía y en 2007 a la israelí La banda nos visita por tener diálogos en inglés. Sin embargo, en 1983 sí aceptaron la nominación de la cinta argelina La sala de baile que no tenía diálogos.

¿Cuál sería el camino correcto? Para empezar, la Academia sigue atrasada a la hora de ponerse al día con los avances socioculturales. Sus avances van a paso de tortuga. Recordemos que la decisión de aceptar nuevos miembros en los últimos años fue fruto de la presión por la falta de diversidad en sus nominaciones y ganadores, en lugar de ser un paso tomado con voz propia. Y es lo mismo que ocurre en la categoría de mejor película internacional.

Si existen países completamente ajenos a EEUU pero que tienen el inglés como idioma oficial tras ser forzado en su cultura como parte de la colonización, ¿cómo se puede justificar excluir sus producciones cinematográficas de un premio al que optan el resto de los países? Incluso países vecinos. Como dato, de los 54 países africanos que existen en el continente, solo cuatro han optado a la categoría de mejor película extranjera en toda la historia de los Oscar: Argelia (en 3 ocasiones y ganadora en 1969 por Z), Costa de Marfil (ganadora del premio por La victoria en Chantant), Sudáfrica (2 veces, y ganadora del premio por Totsi en 2005) y Mauritania.

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