¿Qué es la OPEP+ y por qué sus decisiones enfurecen a EE. UU.?

Esta semana, el club de los grandes países exportadores de petróleo decidió que a partir de noviembre reducirá su oferta de crudo, argumentando que busca estabilidad en el mercado. Pero Estados Unidos cree que es un favor de Arabia Saudita a Rusia. Lo explicamos.

Un poco más de cuatro de cada diez barriles de petróleo que consume el planeta cada día vienen de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, liderados por Rusia.

De ahí, la importancia del anuncio del miércoles 5 de octubre de 2022, según el cual, este club reducirá su oferta de petróleo en dos millones de barriles por día a partir de noviembre, el recorte más amplio desde que inició la pandemia.

Esa cantidad representa alrededor del dos por ciento de un consumo diario calculada en unos 100 millones de barriles. Y la ley de la oferta y la demanda sugiere que eso solo puede significar una cosa: precios más altos en camino para el crudo y, en consecuencia, para los combustibles.

El anuncio no solamente ha disparado los precios del petróleo a máximos de cinco semanas, sino la furia de Estados Unidos. ¿Por qué?

EE. UU.: “La OPEP+ toma decisiones miopes”

Fundada en 1960, la OPEP está conformada por 13 miembros, mientras que se convierte en OPEP+ cuando se le suman sus 11 aliados. Sin embargo, dos países son los que llevan la voz cantante en las decisiones: Arabia Saudita, líder del grupo, y Rusia, que encabeza a los socios.

“Quien controla realmente la capacidad de producción y de decisiones es Arabia Saudita, que es el que tiene un excedente de capacidad que puede subir y bajar fácilmente. Los demás se apoyan, hacen ajustes, pero es muy poco lo que hacen realmente”, explicó a France 24 Julio César Vera, analista y presidente de la fundación XUA Energy.

Estados Unidos, como uno de los mayores consumidores del mundo, sigue de cerca las decisiones del bloque y en los últimos meses ha venido presionando para que, en lugar de cerrar el grifo, lo abra más para que bajen los precios de los combustibles y así frenar la inflación galopante.

En su reunión de esta semana, la OPEP+ hizo oídos sordos a las súplicas de la Casa Blanca y dejó en claro que debe responder a sus intereses económicos y comerciales y no a los de Occidente.

Haitham al Ghais, secretario general de la OPEP, explicó que "no estamos poniendo en peligro los mercados energéticos. Estamos brindando seguridad y estabilidad a los mercados”, y agregó que “todo tiene un precio. La seguridad energética también tiene un precio".

Un día después de los anuncios, el presidente Joe Biden se declaró “decepcionado”, tildó la medida de “miope” y unió voces con algunos de sus principales asesores para advertir que están “analizando todas las opciones” con respecto a su relación con Riad.

No es la primera vez que la OPEP+ demuestra su poderío y le da la espalda a Occidente: en marzo de este año, el ministro de Energía de Emiratos Árabes Unidos dijo que los productores de petróleo que se sintieron marginados en la conferencia climática COP26 de 2021, ahora están siendo tratados como superhéroes tras el estallido de la guerra en Ucrania que disparó los precios. “Y así no es como funciona”, recalcó en ese momento.

Con EFE, Reuters y AP