‘Onward’, lo nuevo de Pixar está inspirado en la historia del director que perdió a su padre cuando era un niño

PUNTUACIÓN: 75/100

(Por Valeria Martínez y Pedro J. García).- Si Pixar logró que comenzáramos a buscar un pañuelo desde la secuencia inicial de Up con aquella oda al amor eterno entre el matrimonio protagonista, y con Toy Story 4 no hubo padre que no saliera de la sala con el corazón estremecido ante la necesidad de soltar a nuestros hijos algún día, el estudio vuelve a recurrir a su buen hacer a la hora de utilizar vivencias humanas como referencia en su próximo estreno, Onward. Y en esta ocasión, la inspiración parte nada menos que de la historia real de su director quien perdió a su padre cuando tenía un año.

Te advertimos que conocer la anécdota hará que Onward probablemente te emocione incluso más cuando la veas.

©2019 Disney/Pixar. All Rights Reserved.

El estudio lleva un cuarto de siglo haciéndonos reír y llorar con sus películas (¡y hasta con sus cortometrajes!). Desde el estreno de Toy Story en 1995, Pixar se ha situado siempre a la vanguardia de la animación, destacando no solo por su brillantez técnica, sino también por sus grandes ideas y el mimo con el que cuida sus historias. Y este año, después de Los Increíbles 2 y Toy Story 4, Pixar aparca temporalmente las secuelas para estrenar dos películas originales, Onward y Soul. La primera, dirigida por Dan Scanlon, llega el 6 de marzo a España, y aunque no está a la altura de aclamadas cintas de Pixar recientes como Del revés o Coco y puede considerarse una entrega menor, supone una digna incorporación a su casi intachable catálogo.

Como todas las películas de Pixar -exceptuando alguna que otra secuela-, la premisa de Onward parte de una gran idea: la historia se ambienta en un mundo suburbano de fantasía en el que la magia ha sido desplazada por la tecnología. Dos hermanos elfos adolescentes de carácter opuesto, Ian y Barley Lightfoot (voces en inglés de Tom Holland y Chris Pratt respectivamente) emprenden un viaje para encontrar una gema mágica que les ayude a pasar apenas 24 horas con su padre, quien falleció cuando eran pequeños. Como en Frozen, pero con hermanos en lugar de hermanas, la odisea les servirá para estrechar lazos fraternales, y en el caso del tímido y temeroso Ian, para atreverse a vivir una aventura y creer en la magia.

Dan Scanlon toma las riendas de otra película de Pixar después de hacerse cargo de Monstruos University en 2013, y si bien en ambas ocasiones firmó el guion junto a otro dúo de escritores, Onward parte pura y exclusivamente de su vida. Y es que esta propuesta es un homenaje a su propia infancia, pero sobre todo a ese padre ausente que no conoció en vida.

La productora Kori Rae compartió con nosotros los orígenes de la historia durante una presentación de la película en Londres -cuando todavía no estaba terminada- revelando que Dan Scanlon pasó su niñez aferrado a la imaginación que le aportaba la voz de su padre en un audio. Al morir cuando él tenía apenas un año, el único recuerdo físico que tenía era a través de las fotos, pero un día encontraron una grabación casera en donde se puede oír a su padre diciendo “hola” (hi) y “adiós” (bye). Tan solo dos palabras que para Dan fueron suficiente.

Rae nos permitió oír dicha grabación, haciéndonos partícipes de los años vitales en que el director se aferró a esa voz para imaginar quién fue su padre, ampliando nuestra empatía emocional por comprender la cuna donde creció esta aventura. En resumen, esa voz y esas dos palabras abrieron un mundo de conexión entre ambos, una relación que no pudo tener en vida y que ahora explora volcando todos esos sentimientos en dos hermanos elfos que pueden cumplir el sueño que él tuvo tantas veces, pasar un día con su padre fallecido.

Su padre se convirtió en un mito. Un personaje que rozaba la fantasía al estar tan conectado con su imaginación a través de aquellas dos palabras. Y así entra en juego el mundo fantástico ideado para la historia, pero del revés, en donde los unicornios son plaga. La presencia de elfos, unicornios, hadas, minotauros y otros seres mitológicos en un entorno moderno donde existen las nuevas tecnologías y todas las comodidades de nuestro mundo real, da lugar a un universo propio muy divertido y curioso. La película número 22 de Pixar se desarrolla como un juego de rol, lleno de aventuras y peligros, en el que los dos hermanos protagonistas aprenderán valiosas lecciones sobre sí mismos y sobre la familia. Y aquí es donde se encuentra su mayor virtud, a la hora de hilar la acción con el desarrollo de los personajes. Cada paso que dan, cada acierto o error, sirve para construir sus caracteres, para hacerlos crecer y, en última instancia, para unirlos más que nunca en el conmovedor final de la historia.

Porque Onward es una película disfrutable y simpática sin más, pero es su acto final lo que la acaba elevando por encima de lo simplemente correcto. Hasta entonces, podríamos estar perfectamente ante un film de Disney o Dreamworks, pero los 20 últimos minutos nos recuerdan que estamos viendo una película de Pixar. El clímax, cargado de acción y emoción, supone uno de los finales más bonitos de un estudio que siempre encuentra la manera de hacernos llorar con sus historias. Sí, a la película le cuesta arrancar, pero sabe perfectamente hacia dónde se dirige y tiene muy claro cómo quiere terminar, lo cual beneficia a la historia y acaba dejando con muy buen sabor de boca.

©2019 Disney/Pixar. All Rights Reserved.

Más cercana a títulos menores del estudio como Brave, El viaje de Arlo o la propia Monstruos University que a obras maestras como WALL-E o Del revés, Onward destaca, cómo no, por su acabado visual y su virtuosidad técnica (la película rebosa creatividad y el detallismo de las texturas que se puede ver en los primeros planos es apabullante), pero no tanto por su originalidad. Aun así, cumple con el nivel de calidad y la carga emocional que se espera de Pixar, volviendo a dar en el clavo a la hora de dirigirse tanto a los niños como a los adultos. No pasará a la historia como otros títulos del estudio, pero nos recuerda que, hasta cuando no es excelente, sigue mereciendo la pena.

Nota: Pedro J. García colaboró con este artículo con la crítica de la película tras su visionado completo, y Valeria Martínez con los datos recabados en una presentación previa exclusiva entre la productora Kori Rae y la prensa en Londres.

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