Oda al jersey negro de cuello alto de 'The Dropout', la prenda favorita de genios, iconos de estilo, princesas y timadoras

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Photo credit: Getty / Instagram / Disney +
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Cerca de 150 unidades del mismo jersey negro de cuello alto. Como si se tratara del armario de un personaje de dibujos animados, Elizabeth Holmes, la empresaria que engañó a Silicon Valley, acumulaba por decenas la prenda que convirtió en uniforme y seña de identidad. Inspirada por la estética de Steve Jobs, la mente pensante detrás de Theranos, la empresa que prometía revolucionar el mercado de los análisis de sangre hasta que se descubrió la farsa, utilizó esta prenda para construir una imagen reconocible y respetable con la que supo ganarse la confianza de millonarios inversores. Su predilección por el suéter oscuro con cuello de cisne fue tal que resulta difícil encontrar fotografías de la que un día fuera considerada gurú tecnológica llevando otra cosa. De ahí que la actriz Amanda Seyfried, que interpreta a esta estafadora en la serie The Dropout: Auge y caída de Elizabeth Holmes (Disney +), aparezca en todos los carteles promocionales vestida de negro de arriba abajo.

Photo credit:  Beth Dubber / Disney +
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Refugiándose en aquello de que "quería poner toda su energía a su trabajo" como respuesta a por qué vestía siempre igual, Holmes supo bien elegir la pieza central de su armario. Como escribía Vanessa Friedman, crítica de moda de The New York Times, la gente no se cuestionaba sus prácticas, en parte, "porque vestía el mismo jersey que Steve Jobs". Una prenda que antes de ser sinónimo de la genialidad del CEO de Apple, ya acumulaba una historia vinculada al mundo del arte, el glamour, los intelectuales y hasta la realeza. Porque aunque un jersey negro de cuello alto parezca no tener nada de especial, en realidad lo tiene todo. No es ni demasiado formal ni muy deportivo, se adapta a todos los estilos y a casi cualquier ocasión, funciona para él y para ella y, por qué no, resta algunos años al ocultar las delatoras arrugas del cuello. Por algo la brillante –e irónica– escritora Nora Ephron recomendó ponérselo pasados los 60 y, de hecho, ella misma lo luce en la portada de El cuello no engaña y otras reflexiones sobre ser mujer.

Photo credit: CNBC - Getty Images
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Si bien en su origen esta prenda, que se remonta a finales del siglo XIX, estaba a años luz del significado que adquiriría décadas después (al principio lo llevaban deportistas, obreros, marineros y soldados), ya en los años treinta Marlene Dietrich lo solía combinar con sus inseparables trajes holgados. Fue, sin embargo, tras el final de Segunda Guerra Mundial cuando quedaría vinculado para siempre a la elegancia de mujeres como Audrey Hepburn, que lo lució en Una cara con Ángel, y al deseado je ne sais quoi francés. Iconos como Francoise Hardy, Brigitte Bardot o Catherine Deneuve supieron dotarlo de una sofisticación despreocupada que ahora se reencarna en otros iconos parisinos como Inès de la Fressange, Jeanne Damas o Caroline de Maigret, todas fanáticas de la prenda.

Pero antes de que adquiriera esa connotación de elegancia y minimalismo sin esfuerzo con la que también lo defienden diseñadoras contemporáneas como Phoebe Philo o Victoria Beckham, el jersey negro de cuello alto fue símbolo de resistencia. En los sesenta y los setenta, Gloria Steinem lo vinculó al movimiento feminista y Angela Davis o Eldridge Cleaver a los Panteras Negras. Antes, claro, de que Andy Warhol lo elevara a la categoría de prenda intelectual inaugurando, de algún modo, su reputación como favorito de genios y grandes mentes.

Photo credit: Getty / Instagram
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Las clases privilegiadas, con especial mención a la aristocracia y la realeza, también han sabido sacarle partido. Diana de Gales lo lució inmortalizada por el desaparecido Patrick Demarchelier y las actuales esposas de sus hijos, Kate Middleton y Meghan Markle, lo han confirmado como imprescindible de la familia real británica. Pero también la reina Letizia o Carolina de Mónaco, por poner un par de ejemplos más, lo han llevado en más de una ocasión.

Por si el name dropping que los párrafos anteriores no fuera suficiente, queda por citar la icónica imagen de Jacqueline Kennedy combinando su jersey de cuello alto negro con un reloj de Cartier y su melena revuelta por el viento. Un look tan contemporáneo que bien podría haber servido de inspiración a Penélope Cruz, Natalie Portman, Diane Kruger o Sarah Jessica Parker, algunas de las actrices fanáticas de una prenda que incluso ha llegado a pisar la alfombra roja. Una prueba más de la versatilidad de un jersey que ha tenido vidas infinitas y con el que ni siquiera podrá acabar la estafadora más polémica y cautivadora de los últimos años. Porque si bien algunos apuntaron a que su mala reputación podría perjudicar a su atuendo más reconocible, ahora que su fascinante historia es el punto de partida de una serie es más que probable que la referencia abulte las razones que lo han convertido en icono pop. ¿O es que alguien va a dejar de llevar jerséis negros de cuello alto por culpa de Elizabeth Holmes?

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