Nuria Gago: "A veces en las relaciones interpersonales se genera una cierta toxicidad"

Por Paula Olvera.- Nuria Gago se ha incorporado a la segunda temporada de la serie Mira lo que has hecho que se estrenó el pasado 22 de febrero en Movistar+. La actriz, recordada por su papel de Laura en Mis adorables vecinos, regresa a la pequeña pantalla tras sus interpretaciones en otras ficciones como Herederos o Amar es para siempre. Esto fue lo que nos contó de la producción a los medios congregados en la presentación de la nueva tanda de capítulos.

Nuria Gago (©Movistar+)

¿No te parece muy arriesgado haberte embarcado en poner blanco sobre negro lo que es la maternidad?
Qué responsabilidad de repente. Después de ver la serie, en vez de cuando hubo el apagón que hay un montón de hijos, habrá una bajada tremenda. A ver si es verdad eso que cuentan. No sé si va a generar una hecatombe.

-Como actriz, en esa confusión entre ficción y realidad que plantea la serie, ¿crees que es real como la vida la misma?
Sí, pero creo que no pasa solo dentro de nuestra profesión. Creo que por ejemplo en una cocina, que se pasan muchas horas, y en todos los trabajos donde se puede generar una vida familiar, en las guardias, en los hospitales, en sitios donde tú convives y no sólo estás detrás de una maquina tecleando números, sino que emocionalmente compartes y pasas horas, esas personas acaban formando parte de tu día y a día. Y además  nosotros jugamos con las emociones, las ponemos sobre mesa sin ningún tipo de pudor y las manipulamos. El cuerpo al final dice: “¿Qué me está pasando?”. Y eso es normal. Lo que pasa que llega un momento que tú entiendes que estás fingiendo algo, tu cerebro lo sabe, pero las emociones van por dentro. Pero creo que no es algo que sólo nos ocurra a nosotros: en todo curro en el que hay una implicación personal de horas que entra alguien por la puerta y dices “hoy tiene un mal día”, porque ya te conoces, ahí ya hay una familia en la que tú te puedes desahogar o sentir mejor.

-Tu personaje ve la maternidad desde un punto de vista distinto. ¿Cómo interpretarías esa visión?
A mí lo que me parece es que Bego tiene las cosas muy claras. Ella tiene ganas de ser madre y ha decidido ser madre sola. Creo que está preparadísima para improvisar cuando llegue el bebé lo que tenga que hacer. Ella tiene una cierta calma dentro del caos que sabe que le viene encima. Pero hay una tranquilidad. Ella no tiene ningún elemento distorsionador alrededor, más que su amiga. Llega un momento que su amiga empieza a ser la única dificultad y el único problema que ella tiene para vivir su maternidad en calma porque ella está bien, en paz, y Sandra está viviendo ese embarazo a la vez que navega como puede la tristeza que siente a través de su crisis matrimonial y del cansancio acumulado por el primer bebé. Hay un momento en el que Sandra focaliza mucho en Bego porque es una manera de no tener que enfrentarse a ordenar su propia mierda. Y eso acaba siendo un poco un terreno pantanoso porque empieza a asfixiar a un personaje que está intentando no asustarse y vivirlo, dentro de lo que pueda, con la más absoluta tranquilidad. Llega un momento que se convierte en un verdadero peñazo tenerla al lado.

-¿Cómo ha sido tu experiencia de trabajar esta trama con Eva Ugarte?
Ha sido muy interesante trabajar. Eva y yo somos muy amigas. Nos conocíamos antes. Ella y yo hablábamos qué bonito es poder trabajar una crisis amistosa. A veces en las relaciones interpersonales se genera una cierta toxicidad. Alguien que se proclama líder del asunto y el otro hace lo que puede detrás e intenta encontrar su lugar. Creo que es lo que nos pasa a nosotras en ese momento. Desde la experiencia se coloca ella en un lugar que nos acaba asfixiando como tándem y a mí como individuo.

-Hay otro tema que precisamente está de fondo y es lo que vive la mujer de Berto que está, como muchas mujeres que tienen hijos, acaparando todas las responsabilidades. ¿Qué se puede hacer para cambiar?
Es muy difícil dar un consejo. Yo creo que la forma en que se organizan los horarios laborales y las facilidades en que se dan las bajas por maternidad y paternidad es lo que va a cambiar la historia. Podemos tener un discurso feminista, todos creerlo de corazón, pero si los que ordenan el cotarro no se ponen a favor esto es complicado. En las noticias salía que la mujer sigue cargando con un 30% de trabajo más, al día eran casi tres horas extra en relación al compañero. ¿Dónde están las facilidades para que esto deje de ser así, para que ya no pueda haber excusas?

-Sería estupendo que la serie también ahondara en los cuidados en casa a las personas mayores que suelen recaer en las mujeres…
Somos las cuidadoras. Ahora mismo nos compramos casas y ¿cuántos tenemos habitación de invitado? Antes nuestros abuelos tenían una habitación para los nietos. Mis abuelos tenían una habitación en su casa para mí y mi prima. Y en nuestras casas no cabe nadie más que nosotros y todas nuestras cosas. Nos están enfocando al individualismo.

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Imagen: ©Movistar+