Nuevo coronavirus: ¿cómo explicárselo a los niños?

Todo el mundo habla del nuevo coronavirus y los niños también lo oyen. Los padres juegan un papel importante para calmar la preocupación.

El nuevo coronavirus se extiende y el tema está ahora en boca de todos, hasta en el patio del recreo. ¿Cómo abordar la pregunta del COVID-19 con los más jóvenes?

El nuevo coronavirus continúa su progresión constante en todo el mundo y también en Francia. El número de personas contagiadas desde el mes de enero es 204. El foco principal es el departamento del Oise, donde varias escuelas han cerrado sus puertas, al igual que en Morbihan. Jean-Michel Blanquer, ministro de Educación de la nación gala, también ha prohibido todos los viajes escolares al extranjero, así como a los principales focos de la epidemia en territorio nacional. Solo los estudiantes de la zona A se encuentran todavía de vacaciones, por lo que, de momento, no les afectan las medidas. 

#covid19 #Oise  Decreto del 1 de marzo de 2020 relacionado con el cierre de las escuelas y establecimientos escolares en las comunas de Creil, Nogent-sur-Oise, Montataire, Villers-Saint-Paul, Crépy-en-Valois, Vaumoise, Lagny-le-Sec, Lamorlaye y Lacroix-Saint-Ouen.

Responder a todas las preguntas

En estas condiciones, es difícil para los niños pasar de largo por este nuevo coronavirus del que habla todo el mundo habla. Así que no dudes en hablar con ellos, tal y como lo aconseja Léa Gouz-Cymerman, psicóloga clínica especializada en el cuidado de niños, porque pueden descubrir el tema por otros medios, como, según cita ella, “la información en la televisión, la radio en el coche, las charlas entre amigos”. Y el riesgo de no abordar el COVID-19 con los padres es que los más jóvenes no comprendan verdaderamente de qué se trata, que se creen “ellos mismos sus propias ideas y se preocupen”, describió el especialista. 

Lo ideal es abordar el tema con un “vocabulario sencillo, responder a todas las preguntas pero sin dejarlos preocupados”, aún más teniendo en cuenta que los niños a veces se muestran permeables a las ansiedades de los padres”.

Comunicarse con la escuela

Para niños de 3 a 6 años, “en primer lugar los padres deben saber qué dicen los profesores sobre este tema así como qué día se hablará de eso, para hablarles de ello esa misma tarde y evitar que la información pase de largo sin que se haga preguntas”, aconseja Aurélie Callet, psicóloga clínica y cofundadora del sitio Kidz et Family

En esta franja de edad, por supuesto, es necesario “recordar las reglas básicas de higiene: lavarse las manos, ponerse la mano en la boca cuando se tose, evitar darse demasiados besos…”, cita quien también es coautora del libro Je ne veux pas (“No quiero”). “No debemos caer en la psicosis”, dice, ya que “los juguetes, las actividades, los lápices que se llevan a la boca… todo se comparte”.

@EliMartichoux: “¿Qué contexto es necesario para que se cierren todas las escuelas” #coronavirus.

@jmblanquer: “Si hubiera una epidemia general, estaríamos en la fase 3, en la cual la doctrina no sería cerrar.

#LaMatinaleLCI.

Compararlo con un virus conocido

La psicóloga aconseja comparar el nuevo coronavirus con una enfermedad conocida y contagiosa, como por ejemplo, la varicela. “Les explicamos que se está propagando un nuevo virus, que todavía no lo conocemos bien, entonces probamos diferentes herramientas para protegernos”, precisa. Es una oportunidad para abordar el principio de precaución.

¿Qué pasa con las noticias de la televisión que pueden provocar ansiedad? “Podemos mostrarles la información a los niños, ya que puede ayudarles a entender, pero debe haber un adulto a su lado”, aclara Léa Gouz-Cymerman. Aurélie Callet está de acuerdo con esto. “Es necesario retomar con ellos lo que han visto en clase”, pero se desaconseja dejar a los menores de 10 años solos frente a la información, precisa.

En los patios de recreo ha surgido otra problemática: los alumnos de origen asiático pueden ser víctimas de rechazo por parte de otros que tosen haciendo broma. Es necesario “explicar bien a los niños que el hecho de que haya un compañero de origen chino en clase no quiere decir que sea portador del virus”, aconseja Léa Gouz-Cymerman. “Las bromas pueden ser una traducción de la preocupación”, continúa.

El tema no parece que vaya a mitigar, por lo que es mejor hablarlo con los más jóvenes de la casa.

Lucile Descamps