‘No te preocupes, querida’ no es tan mala como nos han hecho creer, pero sí tiene un error grave

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No te preocupes, querida, la película de Olivia Wilde protagonizado por Florence Pugh y Harry Styles, lleva tiempo despertando interés por razones que no le hacen ningún bien. Este thriller psicológico, que llega a los cines este viernes 23 de septiembre, ha arrastrado polémicas consigo debido a un supuesto mal ambiente en rodaje que involucraría una mala relación entre la directora y su protagonista, lo que no pasó nada desapercibido en su estreno en el Festival de Venecia. Pero este no fue el único inconveniente al que la cinta se tuvo que enfrentar, puesto que tras su proyección la crítica especializada destrozó este segundo trabajo de la directora de Súper empollonas.

Mirando webs de recopilación de reseñas como Rotten Tomatoes o Metacritic, puede verse que su media solo asciende a un 31% de críticas positivas y a una media de 48/100, lo que de primeras no anima en absoluto a acercarse a las salas de cine. Sin embargo, una vez vista No te preocupes, querida, he de decir que no estoy nada de acuerdo con esta recepción tan negativa, aunque sí creo que tiene un error grave que va muy de la mano de su polémica y que ha podido incrementar la mala prensa.

Florence Pugh como Alice y Harry Styles como Jack en 'No te preocupes querida' de New Line Cinema (Foto cortesía de Warner Bros. Pictures)
Florence Pugh como Alice y Harry Styles como Jack en 'No te preocupes querida' de New Line Cinema (Foto cortesía de Warner Bros. Pictures)

En su conjunto, No te preocupes, querida me ha parecido un thriller muy disfrutable, una película con un interesante mensaje sobre la sociedad, sobre los discursos que emergen hoy en día y la decadencia hacia la que parecemos dirigirnos. También cuenta con diseño de producción exquisito, con un desarrollo que consigue mantenerte atento durante sus dos horas de metraje y con un reparto estelar que irradia puro carisma, especialmente Florence Pugh, que una vez que se adentra en el lado más turbio de la trama se come la pantalla y ofrece la que posiblemente sea una de las interpretaciones más intensas e impactantes del año. Es decir, un entretenimiento ambicioso que se deja disfrutar muy fácilmente.

El problema: el proyecto le viene grande a Olivia Wilde. Soy muy fan de Súper empollonas, su anterior película, donde supo construir una comedia fresca y divertida con dos protagonistas cercanas y entrañables y que derivó a un total deleite, sin embargo, pasar de una película pequeñita como esta a un thriller psicológico ambicioso con secuencias grandilocuentes es un salto gigante en el que Wilde se ha estrellado.

No quiero entrar en spoilers, así que simplemente comentaré que No te preocupes, querida parte de una premisa demasiado explotada, y cuando tienes en mente otros referentes y ves que Wilde ejecuta sus escenas de forma precipitada y torpe, al final es inevitable pensar que podría haber dado mucho más de sí. Por ejemplo, los momentos más psicológicos a veces pasan sin pena ni gloria, otros lucen fuera de lugar y el tramo final donde se deja llevar por el sentido del espectáculo en una persecución a lo Mad Max termina siendo muy desconcertante. Además, la directora deja muy en evidencia sus trucos, y desde los primeros compases es fácil adivinar en qué va a derivar la trama.

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Todo esto, teniendo en mente la polémica que ha rodeado a su producción, no hace más que reincidir en los rumores de que Olivia Wilde ha estado descentrada durante el rodaje. Por ejemplo, como parecieron demostrar las declaraciones de Shia LaBeouf negando su despido, señalando que la cineasta no dejaba espacio para ensayar o mostrando un vídeo donde la propia Wilde incluso parecía no mostrarse amigable con Pugh, quien aparentemente -y según las malas lenguas- podría haberse sentido incomodada con la directora por el inicio de su relación con Harry Styles y su mayor atención al amorío.

Y al final, si uno se enfrenta a su visionado teniendo en mente los rumores, la tensión de su premiere (con sus protagonistas aparentemente distanciados ante los fotógrafos) o todo lo que se ha comentado en internet, es inevitable que las opiniones vayan hacia el lado negativo. Es algo entendible, porque como digo la película tiene un gran fallo en justo este detalle al que alude su polémica, pero también me hace pensar que No te preocupes, querida ha sido vapuleada mucho más de lo debido.

Desde mi punto de vista, si alguien va al cine buscando entretenimiento fácil, grandes estrellas, espectáculo, un cuidado apartado estético o una película que de qué pensar sin ser extremadamente sesuda, aquí va a encontrar la opción perfecta. O al menos eso es lo que yo le pedía, y pese a ser consciente de no estar ante un título impoluto he disfrutado mucho con este thriller psicológico que nos ha ofrecido Olivia Wilde.

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