La madre y la abuela de la niña de Logroño explicaban en sus cartas de suicidio que no podían más

La madre y la abuela de la niña de Logroño explicaban en sus cartas de suicidio que no podían más

No podían más con la situación en la que se encontraban. Cada una por una razón distinta, Adriana y Olga, la madre y la abuela de Carolina, la niña hallada muerta la semana pasada en un hotel de Logroño, dejaron hasta siete cartas de suicidio en las que explicaban las razones por las que había tomado la decisión de acabar con todo. El periodista Nacho Abad ha revelado parte del contenido de algunas de esas misivas en El Confidencial y en ellas se puede leer cómo ambas mujeres pedían disculpas a sus seres queridos por lo que iba hacer excusándose en que ya no aguantaban más.

Una de esas cartas que se han hecho públicas de manera parcial es la que dejó escrita Adriana para una amiga suya llamada Almudena a la que se dirige como Neny. A ella le pide que no se sienta “mal” y que no se “enfade”, que “esto es una carrera de fondo y mi meta llegó ya”, que necesita “descansar”.

Le dice también que mire cuál es su situación: “Siéntate y mira a mi alrededor, él en la casa, una sentencia donde si trabajo sigo manteniendo a estos vagos sin oficio ni beneficio, los horarios con Carol”. Después se pregunta si debe seguir así toda la vida para asegurar que “no puedo más. Me siento orgullosa de haber aguantado hasta el fin, pero ya no puedo más” y se despide diciéndola que la quiere.

Otra de la misivas -están todas en poder de la Policía-, es para su padre. A él le pide perdón por lo que va a hacer y le da instrucciones sobre cómo debe repartir sus pertenencias, le dice también que le quiere y que se va tranquila con la decisión que ha tomado.

De sus cartas se desprende, porque así lo dice, que la razón para suicidarse y llevarse consigo a su hija está en los problemas que arrastra desde hace años con su expareja y padre de Carolina. Sin embargo, las razones de su madre y abuela de la niña de cinco años son otras.

En la carta que Olga dejó escrita para su hijo, al que también pide perdón aunque dice no merecerlo, le detalla que su motivo es otro, la estafa que sufrió por parte de un hombre con el que inició una relación y en la que perdió unos 100.000 euros. “Esto no lo he hecho ni por Adri ni por Carol. Yo me equivoqué, metí la pata hasta el fondo. He intentado arreglarlo por todos mis medios, pero no lo he podido hacer. Te lo cuento todo tal y como pasó. En mi teléfono, tienes todas las pruebas de lo que aquí te cuento", le dice a su hijo en la carta publicada por El Confidencial.

En su texto le cuenta que el culpable de que no pueda más es un hombre llamado James que le pidió que le ayudase por que su hijo estaba enfermo, que “es ingeniero naval, inglés, trabaja para la ONU” y que todo eso es verdad, pero que la engañó cuando ella solo quería ayudarlo.

“No me justifico, porque no tengo justificación. Solo te pido que algún día me puedas perdonar. He estado seis meses luchando y sufriendo con esto y no puedo más. Mi vida es un infierno”, explica añade dejando todos los detalles y pruebas que tiene a su disposición para que su hijo “luche” por recuperar el dinero.

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