Kyrgios la vuelve a liar: su bronca con la jueza de silla en Australia por la tecnología de la red

TresB
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Nick Kyrgios no tiene remedio. El aussie se metió en la tercera ronda del Open de Australia al superar al francés Ugo Humbert, número 29 del mundo, por 5-7, 6-4, 3-6, 7-6 y 6-4 en un partido loco y emocionante en el que, sin embargo, volvió a mostrar una vez más su peor cara.

Kyrgios discute con la jueza de silla Marijana Veljovic durante su duelo ante el francés Ugo Humbert. (Foto: Asanka Brendon Ratnayake / Reuters).
Kyrgios discute con la jueza de silla Marijana Veljovic durante su duelo ante el francés Ugo Humbert. (Foto: Asanka Brendon Ratnayake / Reuters).

No tardó en liarla. Durante el sexto juego del partido, el australiano se dirigió a la jueza de silla Marijana Veljovic convencido de que el sensor situado en la parte superior de la red que alerta de un let estaba roto.

“La bola iba así de alta sobre la red”, le dijo haciendo un gesto con los brazos separados. “Reinicia la máquina porque la pelota estaba así de alta. Mira la repetición. Evidentemente, algo está mal. Reinicia la máquina”.

Kyrgios hace un gesto con los brazos para indicar que su saque no había tocado la red. (Foto: William West / AFP / Getty Images).
Kyrgios hace un gesto con los brazos para indicar que su saque no había tocado la red. (Foto: William West / AFP / Getty Images).

El partido continuó y Kyrgios acabó cayendo en esa primera manga tras tres malos golpes en su último juego al servicio. Al dirigirse al banco pagó su frustración con su raqueta, la cual destrozó al arrojarla con fuerza contra el suelo.

En el segundo set su enfado con el sensor de la red fue in crescendo. Primero hizo un gesto con sus manos después de que le marcaran un let a Humbert y durante el último juego de esa manga, con 5-4 y 30-30 en el marcador, estalló tras tener que repetir el servicio en dos saques consecutivos, llegando incluso a amenazar con retirarse

“Apaga la máquina. Simplemente apágala”, dijo a la árbitra tras el primer let mientras negaba con la cabeza. “Vamos, le pasó en su saque y ahora está pasando de nuevo en el mío. Arruina el partido. ¿Lo entiendes? No, no lo entiendes. Mira la repetición. Tendré que retirarme pronto si no la apagas”.

“Lo sé”, le respondió la jueza de silla, aunque eso no calmó a Kyrgios. “¿Qué quieres decir con que sabes? Está arruinando el partido. Ya ocurrió en el primer set y te dije que la apagaras. ¿La apagaste?”, le preguntó a Veljovic.

La árbitra negó con la cabeza y le dijo al tenista que continuara. Kyrgios volvió a sacar y de nuevo le marcaron let. Fue entonces cuando estalló. “Apágala, hermano. Estaba así de alto en la red. ¡No jugaré hasta que lo apagues! Apágalo, hermano. Iba tan lejos de la red…”, exclamó furioso.

Finalmente, regresó a regañadientes a la línea de saque y ganó los dos siguientes puntos para hacerse con ese segundo set. En el descanso, la jueza bajó de su silla para probar la tecnología.

El encuentro continuó y Kyrgios estuvo a punto de caer en la cuarta manga, pero salvó dos bolas de partido de manera brillante. Al inicio del quinto set volvieron de nuevo sus quejas sobre la tecnología de la red obligando de nuevo a la jueza a bajarse de su silla.

Sin embargo, eso no le desconcentró y acabó imponiéndose a Humbert y clasificándose a la tercera ronda del Open de Australia, donde se medirá al austríaco Dominic Thiem. Un ejemplo de que el tenista aussie tiene tanto talento como mala cabeza.

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