Neumonía: 12 cosas que debes saber

Es una de las infecciones respiratorias más virulentas y difíciles de combatir. Aquí tienes las claves para prevenirla

La neumonía suele ser más habitual en varones, en los extremos de la vida, en invierno y en presencia de diversos factores de riesgo. (Foto: Getty)

En el Día Mundial de la Neumonía, una de las  infecciones respiratorias más frecuentes y con mayor impacto en la población por su morbimortalidad, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) aclara algunos de los falsos mitos sobre esta afección que en España provoca entre 9.000 y 10.000 muertes cada año, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

En 2016 fue la causa de 9.310 defunciones, de ellas 4.090 hombres y 5.220 mujeres. Sin embargo, el incremento en la esperanza de vida y la mayor supervivencia de pacientes con enfermedades crónicas y/o con inmunodeficiencias hace prever que la población susceptible continúe en aumento en los próximos años.

Hemos entrevistado a la Dra. Rosario Menéndez, neumóloga y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), para conocer esta ‘condición’ que no se debe tomar a la ligera.

¿Qué es?

La neumonía es una infección respiratoria que afecta los pulmones y causa la inflamación de los alveolos, que son los sacos de aire que conforman la mayor parte de los pulmones y nos ayudan a respirar.

¿Cómo se produce?

La neumonía se produce tras el contacto con un microorganismo que provoca una infección en el parénquima pulmonar. Es decir, aparece cuando se debilitan las defensas.

Las bacterias constituyen la causa más común de neumonía y, especialmente, la bacteria Streptococcus pneumoniae, conocida como neumococo. Los virus también son una causa común de neumonía; por ejemplo, el virus de la gripe, la varicela, el sarampión o la tosferina.

¿Qué personas son propensas a padecerla?

En el mundo, la neumonía mata un niño cada 15 segundos. De hecho, los menores 5 años son el grupo poblacional de mayor son riesgo ya que su sistema inmune aún no está preparado, por lo que se defienden peor de los microorganismos.

“Aunque la neumonía también es una enfermedad infantil con mayor incidencia en menores 5
años, afecta principalmente a la población mayor de 65”, explica la Dra. Rosario Menéndez, neumóloga y coordinadora del Año SEPAR 2018-2019 de las Infecciones Respiratorias.

Debes acudir cuando antes al médico si sientes opresión en el pecho y dificultad para respirar; también si toses o jadeas tan fuerte que comienzan a dolerte los costados. (Foto: Getty)

La incidencia en adulto joven es 1-2 casos por 1.000 personas año y en mayores de 65 años es de 19 casos por 1.000 personas año. Y es que la neumonía es más frecuente en varones mayores de 65 años, suele aparecer en invierno y en presencia de diversos factores de riesgo que van desde la existencia de enfermedades crónicas previas al tabaquismo. Se puede presentar de forma leve, pero la necesidad de ingreso hospitalario aumenta con la edad así como la posible parición de complicaciones que pueden llegar a ser mortales.

También tienen mayor riesgo las personas con defensas disminuidas por tratamiento con inmunosupresores, como trasplantados y cáncer, además de personas con enfermedades crónicas como EPOC, cardiopatías, enfermos renales, diabéticos, con enfermedades de hígado o neurológicos.

¿Cómo se diferencia de la gripe?
La gripe presenta síntomas más generales en el organismo y locales en vías respiratorias altas. Es más característico el dolor muscular generalizado.

¿Cuáles son los síntomas más reconocibles de una neumonía?
Fiebre, tos, dificultad respiratoria y dolor de costado, que aparecen con rapidez. Si hay dolor fuerte en el pecho, que empeora con las respiraciones profundas o la tos, es una señal clara. También puede haber escalofríos y mucho cansancio.

La sudoración excesiva, pérdida del apetito, baja energía, fatiga, y confusión, en especial entre las personas mayores también son signos de neumonía.

¿Es contagiosa?
No es contagiosa salvo que sea producida por virus respiratorios como la gripe.

La medida preventiva más eficaz es la vacuna anti neumococo especialmente en la población de riesgo. (Foto: Getty)

¿Cómo se reduce el riesgo de contraerla?
El tabaco aumenta el riesgo de neumonías. Por lo que es mejor abstenerse de fumar, además de llevar buena higiene orodental y, fundamental, las vacunas. Enlos niños, “la vacunación tiene evidentes beneficios”. En general se recomiendan la vacuna antigripal anual y la vacuna antineumocócica conjugada 13valente. En inmunodeprimidos y en mayores de 65 años además se indica la vacuna antineumococicapolisacarida.

“La vacuna antineumocócica puede administrarse a cualquier edad a partir de las 6 semanas de vida. Y de un modo general, se recomienda para paciente inmunodeprimidos, con fístula del líquido cefalorraquídeo, implantes cocleares o anesplenia (ausencia de bazo), y también para los mayores de 65 años o aquellos de cualquier edad que presentan enfermedades crónicas respiratorias, hepáticas, renales, cardiovasculares, diabetes, tabaquismo y alcoholismo”, matiza el Dr. David de la Rosa, neumólogo y coordinador del Área de Tuberculosis e Infecciones Respiratorias de SEPAR.

Es decir, existen dos vacunas:

  1. La vacuna polisacárida de 23 serotipos (VNP23):  actúa frente a 23 tipos de neumococo, pero su inmunidad es débil y se desvanece con el tiempo por lo que necesita revacunación a los 5 años.
  2. La vacuna conjugada de 13 serotipos (VNC13): tiene una mayor eficacia inmunógena, tiene efecto memoria y no necesita revacunación.

Por otro lado, se aconseja extremar la higiene, sobre todo dental, lavarse con frecuencia las manos y hacer algo de deporte. También hay que lavarse bien las manos después de cambiarle el pañal al bebé o sonarse la nariz, y antes y después de preparar o manipular alimentos.

El Dr. de la Rosa recuerda que conviene “usar pañuelos desechables y cubrirse la boca y la nariz al estornudar o toser”.

¿Un catarro mal curado puede acabar en neumonía?
Un catarro no es una neumonía. Lo que puede suceder es que tras una infección viral como una gripe u otra pueda complicarse con la presentación posterior de una neumonía.

¿Influye la alimentación en la recuperación?

Existen muchos bulos sobre si la leche va mal para las flemas o sobre las maravillas de la sopa de ajo/cebolla… pero la recomendación durante la neumonía es seguir la dieta que requiera el paciente por su enfermedad de base, ya sea diabético o cardiópata u otro.

En cualquier caso, Menéndez asegura que para prevenirla nada es mejor que una dieta saludable como la mediterránea “con frutas y verduras. y pobre en grasas saturadas”. En cuanto a las sopas, “proporcionan líquido y hacen más agradable a algunos pacientes restituirlos”.

¿Qué factores o hábitos pueden provocar su aparición?
El tabaco y además las nuevas formas como cigarrillo electrónico y vapeo aumentan la posibilidad de neumonías. La escasa higiene orodental, la disminución del reflejo de la tos, el exceso de alcohol y alteraciones extremas de peso –desnutrición y obesidad- aumentan el riesgo.

Qué tratamientos son más eficaces
Los antibióticos son los tratamientos indicados y en caso de neumonía gripal también antivirales. Cuando la neumonía requiere hospitalización, el riesgo de complicaciones es elevado: un 69,9 por ciento pacientes tiene complicaciones extrapulmonares y un 47 por ciento pulmonares. Abrigarse adecuadamente y tomar productos con vitamina C pueden ayudar a reducir el riesgo de padecer una neumonía.

Cuánto tarda en curarse

La duración del tratamiento antibiótico varía entre 5-10 días. El promedio de recuperación que necesita una persona para incorporarse a sus actividades habituales es de unos 20 días.

¿Has tenido alguna infección respiratoria? ¿Cuál? ¿Tomas medidas preventivas?

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