La transición de Zac Efron, de ídolo forracarpetas a actor respetado

Cuando se estrenó la serie documental Zac Efron: Con los pies en la tierra el pasado 10 de julio, las imágenes de Zac Efron en la jungla luciendo un aspecto cambiado se hicieron virales en redes sociales. Su look, más maduro, saludable y con barba, inundó las redes sociales con la misma pregunta: “¿Cuándo se ha convertido Zac Efron en un daddy?”.

Pero la transformación de Efron en realidad no es algo nuevo, ni tiene que ver solo con el físico. Y es que Zac lleva años intentando dejar atrás la imagen de ídolo adolescente forracarpetas que High School Musical le otorgó, ya sea eligiendo papeles muy alejados de lo que se espera de él o con proyectos diferentes como el citado documental viajero de Netflix, que está disfrutando de muy buena acogida en la plataforma. Así es como Zac Efron ha conseguido por fin que se le respete.

Zac Efron: Con los pies en la tierra (©2020 Netflix, Inc.)

Zac Efron alcanzó la fama en 2006 protagonizando junto a Vanessa Hudgens el exitazo de Disney Channel High School Musical. La película musical de Kenny Ortega marcó a una generación y originó dos secuelas (la última estrenada en cines) de igual o mayor éxito, cimentando la popularidad de sus estrellas entre los más jóvenes y dando lugar a una franquicia que ha sido revivida recientemente en Disney+ con el reboot de nueva generación High School Musical: El musical: La serie.

High School Musical fue un fenómeno de proporciones gigantescas, un éxito global que convirtió a Efron en un ídolo de adolescentes a la altura de las mayores boy bands. Las películas arrasaron en los índices de audiencias, los personajes aparecieron en infinidad de productos y las bandas sonoras coparon las listas de éxitos. Zac ocupaba todas las portadas de las revistas juveniles y fotos de Troy Bolton llenaban las carpetas y las paredes de las habitaciones de miles de adolescentes. 

Con apenas 20 años, el rubio actor californiano estaba en la cima del mundo y él, por supuesto, lo aprovechó para conseguir papeles más destacados en el cine, empezando por Hairspray, donde volvía a demostrar sus dotes para el musical en 2007. Eso sí, como todo intérprete que alcanza el éxito en un fenómeno infantil o adolescente, y especialmente cuando se trata de uno de Disney, Efron no tardó en querer desmarcarse de la saga que lo había encumbrado para demostrar que era algo más que una cara bonita y un ídolo adolescente pasajero.

Su evolución en el cine se puede dividir por etapas y géneros. Recién salido de High School Musical, Efron probó suerte con la comedia en 17 otra vez y sobre todo continuó cultivando su imagen de galán en películas románticas como Siempre a tu lado, Noche de fin de año o Cuando te encuentre, films que se beneficiaron de su fama entre el público más joven, especialmente el femenino. También participó en proyectos de autor como Me and Orson Welles de Richard Linklater y Amor y letras de Josh Radnor y se dejó ver en un episodio de la serie de HBO Entourage (El séquito) interpretándose a sí mismo.

A partir de 2014 se podría hablar de una fase de comedia gamberra en su carrera. Malditos vecinos y su secuela nos mostraron a un Efron más desatado e irreverente, faceta que siguió fomentando en sus siguientes proyectos, aunque sin éxito de taquilla: Dirty Grandpa, Mike y Dave buscan rollo serio y el reboot de Los vigilantes de la playa marcaron una etapa de estrepitoso fracaso comercial para él que se coronaba con We Are Your Friends, uno de los estrenos de Hollywood de menor taquilla de la historia del cine (CinemaBlend). Después de tantos batacazos seguidos, empezamos a preguntarnos si Hollywood seguiría dándole papeles protagonistas.

©2020 Netflix, Inc.

La película que terminó con la mala racha de Efron pertenecía precisamente al género que lo había catapultado y del que llevaba unos años alejado: el musical. El gran showman se erigió como una de las grandes sorpresas de la temporada navideña de 2017. La película protagonizada por Hugh Jackman contaba con Efron en un papel secundario como socio del protagonista e interés amoroso de otra exestrella Disney, Zendaya. A paso lento pero seguro, el film recaudó unos impresionantes $434 millones (€337 millones, BoxOfficeMojo) y aunque él no era el protagonista, se puede decir que rompió la maldición Efron (por ahora).

La etapa más reciente de su trayectoria se caracteriza por probar cosas nuevas. Efron ya había intentado salirse del molde que High School Musical le había creado con los dramas A cualquier precio o Parkland, y sobre todo en la turbia El chico del periódico (antiguo proyecto de Pedro Almodóvar que recayó en Lee Daniels y tampoco hizo demasiado ruido), pero su salto más arriesgado ocurrió el año pasado en Extremadamente cruel, malvado y perverso, el largometraje de Netflix donde dio vida al asesino en serie Ted Bundy. Con este papel, Efron logró el respeto y el elogio que tanto se le había resistido hasta ese momento.

Si bien la película no recibió un aplauso unánime, fueron muchos los que destacaron la interpretación de Efron y el cambio de registro que suponía con respecto a lo que nos tenía acostumbrados. Sí, en el fondo volvía a hacer de hombre atractivo, pero en este caso había una historia mucho más truculenta detrás que le daba una oscura vuelta de tuerca al tipo de papel en el que se había encasillado. Su trabajo fue aclamado por encima del propio film, con la crítica coincidiendo en que él estaba muy bien, pero la aproximación a la fascinantemente macabra figura de Bundy no estaba a su altura.

Zac Efron en 'Extremadamente cruel, malvado y perverso' (Brian Douglas, ©2020 Netflix, Inc.)

Aunque le ha costado, Efron ha conseguido que la crítica y un sector de la audiencia se replanteen la imagen que tienen de él y al menos le den una oportunidad como actor serio y figura pública. Pero no todo el mundo ha estado al tanto de su transformación. De ahí que al reaparecer la pasada semana en Zac Efron: Con los pies en la tierra, muchos hayan quedado sorprendidos ante el “nuevo” aspecto del actor (y entrecomillo nuevo porque el documental se grabó hace tiempo y ahora vuelve a tener otro look). Los fans que lo han seguido de cerca saben que hace tiempo que dejó de ser Troy Bolton. Ahora, a sus (todavía muy jóvenes) 32 años, Efron es un actor en proceso de maduración que está empezando a plantearse su vida y su carrera de otra forma.

El cambio no se ha producido de la noche a la mañana. Uno de los puntos de inflexión más importantes en este sentido fue el fracaso de Baywatch después del sacrifico físico que le supuso prepararse para el reboot. Efron no recuerda aquella película con cariño, ya que tuvo que someterse a una dieta y entrenamiento brutales para conseguir el físico hipermusculado que luce en ella. En una entrevista en el programa de YouTube ‘Hot Ones’, el actor aseguró que no volvería a hacerlo: “Cuando acabé la película, me di cuenta de que no quería volver a estar tan en forma nunca más. Fue durísimo”.

Precisamente en su docuserie de Netflix, Efron también hace referencia a aquella etapa con arrepentimiento. El programa de viajes, en el que el actor visita diversos países junto al gurú del bienestar Darien Olien para encontrar modos de vida sostenibles y concienciar sobre el medio ambiente, también reconoce que el entrenamiento para Los vigilantes de la playa fue una tortura, tanto física como psicológica, y le hizo obsesionarse con la comida hasta niveles preocupantes. De hecho, Efron no solo se lamenta de aquel episodio de su carrera, sino que en un arrebato de sinceridad con su compañero de viaje, también habla del efecto negativo que ha tenido la fama y el estilo de vida de Hollywood en él, y expresa su deseo de alejarse de todo eso.

En Con los pies en la tierra podemos ver a un Zac Efron más visiblemente sano, igualmente en forma y con un físico de cine, pero no tan excesivo como pudimos ver en Baywatch. Pero no solo eso, sino que también somos testigos de su transformación psicológica y el cambio en su relación con Hollywood y la celebridad. Se le ve especialmente afectado en sus visitas a Puerto Rico, donde observa de primera mano las consecuencias catastróficas de los huracanes que han azotado al país, y Sardinia, donde conocer a varios habitantes de más de 100 años le hace plantearse qué ha hecho y qué quiere hacer con su vida.

Es cierto que no muestra el mismo tipo de interés en todos los viajes (concretamente en los primeros episodios se le ve algo desganado y poco preparado para las entrevistas), pero se puede ver cómo la experiencia va efectuando ese cambio en él -a pesar de que está claro que los viajes no están ordenados de forma cronológica. Un cambio que le impulsó a embarcarse en otra aventura de naturaleza para una plataforma distinta, Quibi. Se trata de otra serie documental titulada Killing Zac Efron, en la que veremos al actor a lo Bear Grylls sumergido en una jungla en el interior de una peligrosa isla tratando de sobrevivir con un guía y equipamiento básico; proyecto que, por cierto, estuvo a punto de acabar con su vida a finales del pasado año cuando contrajo una forma de infección tifoidea en Papúa Nueva Guinea, de la que afortunadamente se recuperó para completar la experiencia.

Estas vivencias fuera de su zona de confort han convertido a Zac Efron en un hombre nuevo. Su trayectoria profesional en Hollywood y sus últimos proyectos alejados del cine han dado lugar a una nueva etapa en la vida del actor, marcada por el enriquecimiento personal y el rechazo al exceso de Hollywood. Sus aventuras alrededor del mundo lo han mantenido alejado del cine (salvo trabajos de voz, como Fred en ¡Scooby!) desde que lo vimos como Ted Bundy en Netflix, pero eso no quiere decir que haya dejado la interpretación. Para nada.

Su próxima película es King of the Jungle, basada en la vida del magnate de la tecnología John McAfee, quien abandonó la civilización para mudarse a la jungla en Belice. En ella, Efron interpretará a un corresponsal que viaja hasta allí para entrevistar a McAfee, viéndose arrastrado en su espiral de paranoia y desconexión con la realidad. Un trabajo en el que sin duda podrá volcar todo lo que ha vivido recientemente rodando sus documentales.

El mundo se ha quedado boquiabierto por la transformación física del actor en la docuserie de Netflix, pero en realidad, ha sido un proceso de años. Y no solo eso, sino que como adelantaba antes sigue fluctuando -su aspecto actual es diferente al que vemos en la serie, más delgado, y sigue dedicado al fitness, pero siendo más consciente de sus propias limitaciones. Los éxitos y fracasos que ha atravesado, su relación con Hollywood y la experiencia de Con los pies en la tierra han hecho que Zac Efron vea la vida de forma distinta. Y ya de paso, que nosotros también lo miremos con otros ojos.

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