A 'Stranger Things' se le acaban los trucos para mantener el interés de la audiencia

¡ATENCIÓN! ¡Este artículo contiene spoilers de las tres primeras temporadas de Stranger Things!

Stranger Things es una de las mayores sorpresas televisivas de los últimos años. Su estreno en Netflix en 2016 causó auténtica sensación. Lo que a primera vista parecía un thriller cualquiera sobre un niño desaparecido escondía un elaborado homenaje a los grandes clásicos del cine fantástico de los 80 que cautivó por completo al público, desatando un fenómeno cultural a escala global. La serie es sin duda uno de los productos más populares del gigante streaming, pero a punto de ingresar en su cuarta temporada y con Netflix lanzando su primer teaser con “spoiler” incluido, parece que ya no es lo que era. A pesar de los trucos promocionales de la plataforma, el interés por ella ha disminuido y el fenómeno ha perdido fuerza. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué le está dando la gente la espalda a Stranger Things?

El reparto juvenil de 'Stranger Things' en la tercera temporada de la serie (cortesía de Netflix)

Como suele ocurrir con series de esta envergadura, el secretismo alrededor de cada una de sus nuevas temporadas es casi absoluto y no sabíamos nada de la cuarta temporada… hasta ahora. Para celebrar San Valentín, Netflix rompió el silencio lanzando un primer teaser que llegaba con una supuesta sorpresa que resolvía la gran pregunta que nos dejó la anterior temporada. Para los que no recuerden el final de la tercera, emitida en verano de 2019, Hopper y Joyce (Winona Ryder) se infiltraban en el laboratorio ruso subterráneo para cerrar de nuevo el portal al Upside Down. El clímax terminaba con el sacrificio del sheriff de Hawkins, que daba la orden a Joyce para destruir las instalaciones con él dentro. Hopper desaparecía en la explosión y era dado por muerto. La temporada finalizaba con un cliffhanger en un búnker ruso, donde unos guardias mencionan a un “americano” que se encuentra preso allí, pero que no vemos en pantalla. Más pistas imposible.

Como los fans de las series saben de sobra, si no se muestra el cadáver, no está muerto. El destino de Hopper copó casi todas las conversaciones sobre la tercera temporada, y aunque el auge reciente de David Harbour (a quien veremos próximamente en el Universo Marvel con Viuda Negra) podía sugerir que se había marchado de la serie, lo cierto es que pocos eran los que pensaban que el personaje estaría realmente muerto, sobre todo teniendo en cuenta el mencionado cliffhanger. Finalmente, Netflix ha confirmado lo que ya sabíamos: que Hopper está vivo y por tanto Harbour sigue en la serie. Ha sido en un teaser titulado Desde Rusia con amor, vídeo regalo del Día de los Enamorados donde vemos a Hopper realizando trabajos forzados junto a otros presos sobre unos raíles en un campo nevado de Rusia. El padre adoptivo de Once aparece con un look muy distinto al que nos tiene acostumbrados, más delgado, sin barba y con la cabeza rapada.

A pesar de la fama de la serie, el teaser ha sido recibido con relativa indiferencia. Quizá se debe a que la sorpresa con la que Stranger Things ha decidido volver a la conversación online no es tal cosa, sino una información que cualquier espectador con un mínimo de conocimiento sobre cómo funcionan las series conocía de sobra. Que Hopper está vivo y se encuentra atrapado en Rusia es algo que ya sabíamos gracias a las poco sutiles pistas que nos dejó el final de la tercera temporada. Por tanto, el impacto del teaser no ha sido muy grande, lo que indica cierta pérdida de interés por parte del público, que ya no espera la serie con el mismo entusiasmo que hace un par de años. 

Por otro lado, también hay un sector de la audiencia irritado por el hecho de que la serie vaya a seguir explotando el tema de los rusos como villanos, un estereotipo del cine de los 80 que muchos consideran caduco y nocivo. Aunque está claro que esto forma de la naturaleza de homenaje de la serie, que recoge de forma irónica los lugares comunes del cine de los 80, los hay que no lo aceptan y la acusan de promover descaradamente el “patriotismo americano” y la “propaganda antisoviética”.

Todo esto ha servido para que la serie se rodee de un halo de negatividad que sugiere que con cada temporada le salen más detractores. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué de repente hay tanta gente en contra de la serie?

Esto se puede deber a varios factores. En primer lugar, es lógico que cuando algo sube tan alto, en algún momento tiene que caer. Y Stranger Things se convirtió en un fenómeno enorme en su primera temporada. La serie impulsó una moda nostálgica que sigue muy presente en el cine y la televisión. Por ejemplo, el remake de It siguió sus pasos llevando la historia de Stephen King a los 80 y, sin ir más lejos, la tendencia continúa con la nueva serie de Netflix Esta mierda me supera, que cuenta con los productores de Stranger Things. Esta saturación de productos ochenteros puede ser la clave para entender por qué la serie ya no se espera con la misma ilusión que antes.

En segundo lugar, la sobreexposición tanto de la serie como de sus estrellas juveniles puede haberle pasado factura. Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard y Gaten Matarazzo están en todas partes. Hollywood los ha adoptado como las estrellas del futuro y la gente ha empezado a cansarse de ellos, igual que un niño se cansa enseguida de un juguete nuevo. Por todo esto, la novedad ha desaparecido y la pasión por la serie ha dado lugar a un fuerte efecto de oposición, reacción en contra que se produce siempre que algo o alguien alcanza el éxito masivo.

David Harbour como Jim Hopper en 'Stranger Things' (cortesía de Netflix)

La primera temporada de Stranger Things conquistó a los espectadores, pero la segunda y la tercera no estuvieron a la altura para muchos. Mientras la serie aumentaba en escala y ambición, parte de su audiencia se quejaba de que la esencia de la primera temporada se había perdido en favor del espectáculo, el humor exagerado y la acción de blockbuster, y el desarrollo de los personajes ya no era tan importante para los showrunners, Matt y Ross Duffer, como crear grandes escenas de batalla con abundantes efectos visuales o momentos que se convirtieran en meme en las redes sociales. Así, con cada nueva temporada y cada nuevo avance, las voces discordantes han ido ganando terreno y la sensación de cansancio se ha magnificado.

En 2017, los hermanos Duffer desvelaron que su intención era hacer cuatro temporadas de la serie (Vulture). Sin embargo, parece que los planes han cambiado, puesto que el primer teaser de la cuarta no especifica que esta vaya a ser la última (Netflix suele anunciar cuando una serie llega a su fin poniéndole la etiqueta de “temporada final”). Está claro que el éxito de audiencia y la mercadotecnia que genera la serie impulsa a Netflix a querer más, pero teniendo en cuenta que esta ya no engancha como antes y que lo trucos de la plataforma para mantener el interés ya no son tan efectivos, quizá sea buena idea no estirar más el chicle.

Sería una pena ver a Stranger Things marcharse por la puerta de atrás como le pasó a Juego de Tronos.

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