Uno de los casos de 'Misterios sin resolver' avanza con su investigación 16 años después

Ya lo contábamos hace unos días. El éxito de Misterios sin resolver ha traspasado las fronteras de Netflix y algunos de los casos presentados han reabierto sus investigaciones gracias a nuevas pistas y un interés renovado. Es el caso del asesinato de Alonzo Brooks que retrata el cuarto capítulo de la serie y que lleva 16 años sin encontrar respuestas.

Imagen de Alonzo Brooks, 'Misterios sin resolver' (Cortesía de Netflix)

Según las últimas noticias, la investigación sigue adelante. El FBI de Kansas ha confirmado a E! News que han exhumado el cadáver de Alonzo el pasado martes 21 de julio como parte de la investigación actual que ha despertado nuevo interés a raíz del éxito de la serie.

Es probable que muchas personas sepan que pasó aquella noche de abril de 2004” dijo el abogado Stephen McAllister en un comunicado el mes pasado. “El código de silencio debe romperse. La familia de Alonzo merece saber la verdad y es hora de que se haga justicia”.

Alonzo era un joven de 23 años de ascendencia afroamericana y mexicana que en 2004 desapareció de una fiesta en la comunidad rural de La Cygne, a una hora de su casa . Fue hasta allí en coche con tres amigos, quienes regresaron sin él. La familia de Alonzo notificó a la policía de su desaparición al día siguiente.

Las autoridades buscaron su paradero en las zonas cercanas a la fiesta durante un mes pero solo encontraron sus botas y sombrero. Al no ver resultados, la familia pidió permisos para llevar a cabo la búsqueda en la misma zona, y ellos mismos encontraron el cuerpo en el primer día.

Desde el principio, el caso estuvo rodeado de circunstancias extrañas y misteriosas. Las autoridades ya habían rastreado el mismo lugar previamente sin encontrarlo y la autopsia no pudo revelar la causa de la muerte. El cuerpo no tenía ningún hueso roto, no había señales de heridas o golpes ni pistas biológicas que explicaran una muerte por ahogamiento. La investigación se quedó estancada sin respuestas o pistas suficientes -aunque algunos testigos dijeron que vieron a Brooks flirtear con una chica blanca y que podría haber provocado un crimen racial- y poco antes del estreno de la serie de Netflix, el FBI reabrió el caso ofreciendo una recompensa de $100.000 a cambio de información. Con la exhumación del cadáver quizás estén buscando encontrar nuevas pistas con una segunda autopsia.

El interés suscitado por la serie de Netflix ha provocado que la producción reciba más de 2.000 pistas relacionadas a los casos presentados, creando un equipo dedicado a revisar la información recibida y enviársela a las autoridades cuando puede ser relevante. En el caso de Alonzo Brooks, es del que más emails han recibido, como explicó el productor ejecutivo Terry Dunn Meurer. “Han aparecido nuevos nombres que hemos pasado al FBI” declaró a Variety.

La investigación sigue abierta.

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