'Madres forzosas' no perdona, la secuela esconde varias pullitas contra las gemelas Olsen

Cuando nos despedíamos de una serie en los ochenta y noventa, creíamos que el adiós era definitivo. Ilusos de nosotros que en este siglo XXI presenciamos periódicamente el resurgimiento de series míticas que marcaron nuestra infancia o adolescencia. En mi caso, el 26 de febrero de 2016 Netflix me hizo un regalo sin envolver estrenando Madres forzosas, la secuela de la popular Padres forzosos (Full House). Esta serie estadounidense, creada nuevamente por Jeff Franklin, es perfecta para los más nostálgicos. Sin embargo, también guarda críticas acidas a Mary-Kate y Ashley Olsen, las mediáticas gemelas que interpretaron a Michelle Tanner cuando eran bebés. Pero, ¿a qué se debe que las hermanas se hayan convertido en un recurso más del guion?

Jodie Sweetin, Andrea Barber y Candace Cameron Bure (Michael Yarish / Netflix)

Michelle, la benjamina de esta familia ficticia de San Francisco (California), fue interpretada por las gemelas cuando debutaban delante de las cámaras con apenas 9 meses de edad y se mantuvieron hasta que cumplieron 9 años. Si bien Padres forzosos se convirtió en el trampolín a la fama mundial, ambas hermanas rechazaron repetir el recordado rol de infancia en la secuela de Padres forzosos cuyo desarrollo ya adelantó TVLine en abril de 2015. Una serie derivada que se estrenó en Netflix 21 años después del desenlace original, emitiendo el pasado mes de diciembre en la plataforma de streaming la primera parte de su quinta y última temporada.

La polémica ausencia de las gemelas Olsen ha ensombrecido desde los inicios esta serie, casi tanto como que Jeff Franklin fuera despedido el 28 de febrero de 2018 tras las quejas sobre su comportamiento inapropiado en el set como recogió en exclusiva Variety. La ficción ha continuado con Steve Baldikoski y Bryan Behar como nuevos showrunners y productores ejecutivos promediando en Rotten Tomatoes una calificación del 69% de aprobación por parte del público.

Más allá de esta controversia, Madres forzosas en la secuela que merecía Padres forzosos ya que además de centrarse en la vida de aquellas niñas que tanto nos enternecieron en los noventa (ahora ya creciditas y con sus propios dramas), ha recurrido a las actuaciones del reparto original con Candace Cameron, Jodie Sweetin y Andrea Barber al frente repitiendo sus papeles de D.J., Stephanie y Kimmy Gibbler, pero también contando con las apariciones regulares de Bob Saget, John Stamos (que además es el productor de esta secuela), Dave Coulier así como Lori Loughlin quien, todo sea dicho, ha visto cómo la sitcom de Netflix ha prescindido de su personaje recurrente como Becky tras verse envuelta en un caso de sobornos y fraude universitario en el que también se ha visto implicada la actriz Felicity Huffman.

Sin embargo, no hay ni rastro de Mary-Kate y Ashley Olsen ya que las hermanas de 33 años han declinado aparecer en la serie, ni tan siquiera como invitadas especiales al estilo de sus primos en la ficción, los gemelos Blake y Dylan Tuomy-Wilhoit que encarnaron décadas atrás a Nicky y Alex. Bob Saget ya explicó los motivos por los que las gemelas no se habrían sumado al elenco en una entrevista con People en 2016. "Ashley dijo: No he estado ante las cámaras desde que tenía 17 años y no me siento cómoda actuando. Mary-Kate dijo: Debería hacerlo porque Ash no quiere pero los tiempos no me vienen bien".

Si bien las gemelas ya no se consideran actrices porque no han aparecido en la pantalla desde 2010 por mucho que crecieran como estrellas infantiles, las declaraciones de Bob Saget invitan a pensar que hay algún motivo más de peso por el que las hermanas reniegan del papel de sus vidas. Indagando, parece ser que las gemelas no tenían conocimiento de la puesta en marcha de la secuela antes de que John Stamos compartiera el resurgimiento en el programa Jimmy Kimmel Live! "Me encontré con Bob (Saget) el otro día y ni siquiera hablamos de eso", dijo Ashley sin descartar su participación puesto que prefería consultar primero con su antiguo padre en la ficción: "Voy a llamar y conocer su perspectiva".

Sin embargo, como recogió en exclusiva The Hollywood Reporter, las hermanas decidieron no formar parte del elenco de Madres forzosas en mayo de 2015 aunque unos meses después el director de contenido de Netflix Ted Sarandos compartió que todavía era posible que Mary-Kate y Ashley Olsen se unieran al resto del reparto original añadiendo que las gemelas estaban “vacilantes”.

Tras esta renuncia se intentó fichar a otra de las hermanas, la actriz Elizabeth Olsen. Fue el propio John Stamos quien confirmo en el programa Sirius XM’s Radio Andy, que buscaban que la intérprete de 30 años encarnase a Michelle. “No creo que se haya hablado con ella. Yo no lo hice, creía que el productor ejecutivo de la serie lo hizo. Le dije: Llama a la hermana. Pregúntale. Hablamos con su agente y reaccionó como: Vamos, ella no va a hacer eso. Pero nosotros llamamos a su agente”.

LAS PULLITAS EVIDENTES DE LA SERIE

A pesar de la ausencia de las gemelas Olsen repartiéndose el papel de la benjamina de los Tanner, Michelle está muy presente en esta secuela (que también se puede seguir por Neox desde el pasado 20 de enero, en abierto y en tira diaria). Ya en el primer episodio, que ofrece una reunión de la familia, se justificó la ausencia del personaje sugiriendo que estaba muy ocupada lanzando una carrera de moda en la ciudad que nunca duerme: "Está ocupada en Nueva York dirigiendo su imperio de la moda", expresa Danny cuando Stephanie pregunta por su “hermanita”. Una referencia obviamente al trabajo que tienen las gemelas en la vida real con marcas como The Row y Elizabeth & James.

Que se mencione al personaje encarnado por las gemelas Olsen en el minuto cinco de este piloto titulado Vuelta al principio, de nuevo podía quedar como algo anecdótico si no fuera porque todos los intérpretes presentes en el plano rompen la cuarta pared lanzando una mirada global a la cámara y, a partir de ese instante, los zascas se reproducen como conejos durante los episodios. Sólo hace falta estar pendiente de los diálogos para detectar estas indirectas (muy directas) a las actrices que dieron vida a Michelle.

Porque si bien Michelle no sale en pantalla no quiere decir que no esté presente en la historia puesto que en el episodio siete de la misma temporada titulado La fiesta no tan épica de Ramona es Andrea Barber quien vuelve a la carga. La pulla se produce cuando a Ramona, la hija de Kimmy Gibbler, le regalan un carísimo vestido por su cumpleaños. "Alucinante. Tengo mi primer vestido de marca para la fiesta. Un Elizabeth and James por Mary-Kate y Ashley Olsen", dice la adolescente mientras que su madre replica "con estos precios entiendo que ya no necesiten actuar".

En la misma temporada de arranque encontramos otro guiño a las Olsen, de tono más nostálgico, ya que el nuevo bebé de la casa vuelve a estar interpretado por unos gemelos llamados Dashiell y Fox Messitt quienes, de alguna manera, es como si sustituyeran ese papel que las hermanas no han querido retomar.

Y, atención, porque desde la emisión de la primera parte de la quinta tanda circula por la red una teoría que habla sobre la muerte de la pequeña de la casa. Y es que en una de las escenas el orgulloso Danny Tanner felicita a sus dos hijas y a Kimmy porque las tres están prometidas con Steve (Scott Weinger), Jimmy (Adam Hagenbuch) y Fernando (Juan Pablo Di Pace): "Sienta muy bien volver a tener tres hijas", comenta después de besar a cada una de las jóvenes. Si tenemos en cuenta que Gibbler es una amiga de la familia, si el padre hubiera contado a Michelle sumarían cuatro. ¿Es que ha muerto? Desde luego, los fans tenemos la sensación de que, poco a poco, se ha ido dejando a un lado al personaje y ya no son tan evidentes ni las muestras de cariño, diciendo que echan de menos a la benjamina.

Pero yo, al menos, no me he olvidado de Mary-Kate y Ashley Olsen. A pesar de que hay hermanas reconocidas que en la actualidad son el centro de todas los flashes por partida doble como Cristina y Victoria, las hijas de Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger, o aquí en España, Andrea y Paula, las sobrinas de Norma Duval que recientemente se dejaron ver en Mi casa es la tuya, las Olsen son las gemelas por excelencia. Las mismas que de pequeñas se convirtieron en el centro de todos los focos por su belleza y simpatía y que con el paso de las décadas han acaparado titulares nada halagüeños.

(©Michael Yarish)

Si bien las gemelas Olsen tendrán sus motivos para rechazar este proyecto, es una lástima para los que somos fans incondicionales de Padres forzosos que en su secuela no se haya explorado en la vida de Michelle. Y es que la historia de vida de la familia Tanner continúa dos décadas después del desenlace de la ficción original y nos ha permitido conocer a los hijos de D. J., Stephanie y Kimmy Gibbler, repitiendo la fórmula y acercándonos a la crianza moderna, esta vez desde los ojos de la maternidad.

Así, en el arranque la serie nos devuelve a San Francisco y a las risas enlatadas de antaño, poniendo ahora la lupa en D.J., que se ha quedado viuda y con tres hijos pequeños-Jackson, Max y Tommy-después de que su marido haya fallecido trabajando en la extinción de un incendio. Pero esta veterinaria no está sola ya que cuenta con la ayuda de su hermana mediana y de su mejor amiga desde tiempos inmemorables quienes en cada uno de los episodios, que mantienen una duración aproximada de 25 a 36 minutos, nos trasladan un aprendizaje de vida.

El estreno de la segunda parte de la última tanda de Madres forzosas está previsto para este 2020 así que como soñar es gratis yo sólo espero que las gemelas Olsen hagan un cameo en alguno de los episodios finales y se sumen a la conocida como Manada de lobas, la siguiente generación de protagonistas que tantas risas nos han provocado durante los últimos años y que siempre dicen eso de la puerta “está siempre abierta”.

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Imágenes: ©Michael Yarish/Netflix/©ABC