Manila, el personaje de Belén Cuesta, rodea de polémica a 'La casa de papel'

ATENCIÓN: ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DE LA CUARTA TEMPORADA DE LA CASA DE PAPEL

La casa de papel ya ha estrenado su cuarta temporada y lo ha hecho envuelta en un debate que siempre genera polémica: si intérpretes cisgénero (es decir, que su identidad de género coincide con su fenotipo sexual) deberían dar vida a personajes transexuales. Y es que uno de los temas que más está dando que hablar en las redes sociales no tiene que ver con un personaje veterano de esta serie de Netflix sino con el protagonizado por Belén Cuesta. Porque desde que acabó la tercera tanda muchos espectadores se han estado preguntando qué hacía la actriz realizando un cameo en la historia como rehén del atraco al Banco de España que centra la trama.

(©Netflix)

Atención que comienza el spoiler, así que si todavía no llegaste a la mitad de la nueva temporada, te sugerimos que no sigas leyendo. ¡Estás avisado!

La cuarta parte de La casa de papel, estrenada el pasado viernes 3 de abril, no ha dejado indiferentes a los espectadores. Y no solo por el furor que rodea a la serie, sino también porque ha desencadenado una conversación sobre la diversidad y representación de personajes transexuales en la televisión. Y es que por fin se ha descubierto más sobre el personaje que encarna Belén Cuesta en este fenómeno televisivo, porque la actriz regresa en los nuevos (e intensos) episodios para resolver el misterio en torno a su rol.

Hay que estar muy atentos a partir del quinto episodio (titulado 5 minutos antes) que es cuando el personaje empieza a tener un mayor desarrollo en la historia y se revela su pasado.

La actriz de Vis a vis da vida a Julia, un personaje muy relacionado con el pasado de Denver (Jaime Lorente) y Moscú (Paco Tos) que forma parte de la banda con el apodo de Manila. Ésta se infiltra para controlar al grupo de rehenes desde dentro como si fuera una más (que es lo que todos los espectadores daban por hecho en la tercera temporada).

Atención que viene spoiler...

Y aquí va lo más comentado ya que la serie juega al despiste mostrando a Julia por un lado en el presente, y a Denver hablando de Juanito en el pasado, hasta que se resuelve que la protagonista es una mujer transexual y que se trata de la misma persona aunque el joven se refiera a ella por el nombre que era antes de su transición.

En este contexto, las redes sociales se han llenado de críticas hacia la serie en general, y hacia Belén Cuesta en particular por dar vida a Julia cuando anteriormente trabajó en Paquita Salas, de los creadores Javier Calvo y Javier Ambrossi, que en su última entrega contaron con la actriz transexual Laura Corbacho.

Así, a pesar de que muchos seguidores han agradecido la visibilidad y que se cree un personaje interesante desde el respeto, la mayoría de los espectadores consideran un tremendo error este detalle que recuerda al criticado caso de Paco León asumiendo el rol de María José en La casa de las floresO incluso al caso de Scarlett Johansson, quien tuvo que renunciar a un papel como transexual -el de Dante Tex Gill en la película Rub & Tug- ante las críticas que bañaron su fichaje. Porque si bien la representación LGTBI en La casa de papel ha estado presente con personajes como Palermo (Rodrigo de la Serna) o Helsinki (Darko Perić), ha chocado a muchos que el primer personaje transexual que vemos en la serie sea asumido por una actriz cisgénero.

De esta forma, se ha reabierto el debate que siempre se genera respecto a si intérpretes cisgénero deben dar vida a personajes transexuales con numerosos internautas denunciando la invisibilización del colectivo en la industria y a la par reivindicado la necesidad de elegir intérpretes transexuales para este tipo de personajes.

Lo cierto es que Belén Cuesta ya dio su opinión sobre la polémica en una entrevista concedida a El Español. La ganadora del Goya a mejor actriz protagonista por La trinchera infinita recalcó que entiende la lucha de los colectivos de actores y actrices trans: “Yo como actriz soy una mujer cisgénero y estoy interpretando a una mujer transgénero. Pero en definitiva soy una mujer”. Asimismo la andaluza argumentó que “yo estoy muy feliz de interpretar a Julia. Creo que si esto puede ayudar a entender la normalidad y la naturalidad de todo bienvenido sea. Siempre desde el respeto”.

En definitiva, que según los usuarios el problema no es tanto que se intente encasillar a los transexuales en papeles trans y a los intérpretes cisgénero en roles cis, sino que se debe recordar que los actores del primer colectivo no dejan de encontrarse dificultades a la hora de acceder a papeles en el cine y la televisión por lo que en el caso de La casa de papel hay una sensación de oportunidad perdida. Más que nada porque, según los internautas, nos encontramos ante una serie de alcance mundial que está convirtiendo a protagonistas en auténticos fenómenos y que podría haber reivindicado la presencia de las minorías.

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Imagen: ©Netflix