Censurar a Netflix por un Jesucristo gay recauda más firmas que los abusos sexuales de la Iglesia

'La primera tentación de Cristo' ha generado mucha polémica.

Netflix vuelve a dar con la clave para generar controversia, aunque sea a costa de la cristiandad. La plataforma streaming ha levantado ampollas tras la creación de una serie brasileña titulada, ‘La primera tentación de Cristo’, en la que retrata a Jesucristo como una persona gay a punto de salir del armario. Las reacciones por parte de los sectores católicos más sensibles no se han hecho esperar, incluida la del hijo del presidente de Brasil, Eduardo Bolsonaro, quien a través de un tweet, criticó esta “provocación”.

El tercer hijo de los cinco que tiene el máximo mandatario del país latinoamericano, Jail Bolsonaro, no es el único en haber mostrado su descontento ante este proyecto audiovisual; de hecho, ha sido tal el impacto que ha tenido, que más de dos millones de personas han firmado una petición en change.org demandando que se retire la serie de la plataforma. 

“Estamos a favor de la prohibición de la película navideña, ‘La primera tentación de Cristo’, del catálogo de Netflix como responsable de un crimen de fe villana. También pedimos una disculpa pública, ya que han ofendido seriamente a los cristianos”, se puede leer en la petición de firmas que comenzó hace dos semanas y tiene el objetivo de recaudar al menos tres millones.

La trama comienza con una visita de Jesucristo y un amigo suyo a María y José durante su 30 cumpleaños. Se trata de una sátira navideña en la que no solo se retrata a un Jesús homosexual, sino a una virgen María consumidora de marihuana. Los responsables del proyecto son los comediantes Porta do Fundos, ganadores de un Emmy en 2019 por otro filme titulado, ‘La última resaca’, que también tiene a Jesucristo como centro de su parodia. 

Brazilian actor, writer, creator Fabio Porchat (R) poses in the press room with the award for "Comedy" for "Especial do Natal Porta dos Fundos 'The Last Hangover'" during the 47th Annual International Emmy Awards at New York Hilton on November 25, 2019 in New York City. - The International Emmy Award is an award ceremony bestowed by the International Academy of Television Arts and Sciences in recognition to the best television programs initially produced and aired outside the United States. (Photo by Angela Weiss / AFP) (Photo by ANGELA WEISS/AFP via Getty Images)

No es nuevo que el cristianismo tenga la piel tan fina ante propuestas irreverentes de su figura máxima. A lo largo de la historia del cine y el teatro son muchas las representaciones de Jesucristo que han provocado la ira de determinados núcleos religiosos. ‘La vida de Brian’, de los cómicos Monty Python, puso en duda la existencia de Jesús y fue prohibida en países como Estados Unidos, Irlanda, Reino Unido y Noruega; en ‘La tentación de Cristo’, se humaniza a Jesús en una propuesta en la que se muestran sus sentimientos más profundos, como los que pueda tener cualquier persona: la lujuria, el miedo, el placer… Fue prohibida durante varios años en Turquía, México, Chile y Argentina. ‘Jesús de Montreal’, ‘El Código Da Vinci’, ‘La Pasión de Cristo’, ‘Jesucristo Superstar’, ‘Noé’, ‘Los demonios’, ‘Alucarda’ o ‘Simón del desierto’, de Luis Buñuel, también tocaron el tema, seguido de una procesión de detractores. 

Provocación, expresión creativa de libertad, interpretación de la historia, humanización de un personaje bíblico, comedia… son muchos los argumentos que defienden los cineastas, guionistas y productores para justificar sus filmes; igual que son variadas las muestras de descontento de los religiosos en lo que para ellos es una falta de respeto

El arte tiene sus licencias y deben ser aceptadas de una manera madura. La hipersensibilidad ante este tipo de retratos de Jesucristo es en ocasiones demasiado elevada. El que Netflix haya participado de una parodia de este tipo no significa que los que tomaron la decisión de seguir adelante con el proyecto no sean católicos practicantes igual de fieles que los que se sienten ofendidos. El proyecto no debería caer en el hoyo de la censura, tal y como sucedió con otras propuestas anteriores. Es legítimo dudar, proponer, jugar con los personajes… pero sobre todo, es importante dejar de demonizar a los homosexuales. ¿Cuál sería el problema si Jesucristo fuera gay? Lo verdaderamente peligroso es dar por hecho que retratar a Jesús como homosexual es negativo, así como querer censurar todo aquello que no pasa el corte de los principios e ideas de un nutrido grupo de personas. 

El filme Jesucristo Superstar fue duramente criticado tras su estreno.

Lo verdaderamente condenable no es la libertad artística y creativa, sino los vergonzosos casos en los que representantes de la Iglesia han aprovechado su estatus para llevar a cabo abusos que han sido tapados durante décadas. Es ahí donde deberían concentrar sus esfuerzos todas aquellas personas que están firmando la petición para prohibir la serie. En condenar a aquellos que sí están desprestigiando al cristianismo. Han sido varias las peticiones globales que condenan la pederastia y otros abusos en la Iglesia, una alcanzó poco más de 126 mil firmas, otra 104 mil, no superó las 3.500; otra, 64, y en una que nació en España, poco menos de 400 peticiones. Recordemos que la de censurar esta serie acumula ya más de dos millones de firmas.

Se puede estar o no de acuerdo con determinadas expresiones artísticas, pero entrar en el terreno de la censura es tocar con la palma de la mano un fanatismo que ha causado muchos problemas a lo largo de la historia. ¿Estarían preparados aquellos que quieren censurar cualquier representación de Jesucristo que no se ajuste con su realidad a apoyar a los musulmanes que no están de acuerdo con las caricaturas proferidas a Mahoma? ¿Tendrían el mismo respeto al predicador de otra religión o formarían parte de la mofa?

El doble rasero, la doble moral, la contradicción... habrá que empezar por lo más básico antes de tratar a la censura con tanta normalidad.

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