Algo me dice que Netflix era consciente del fiasco de 'La mujer en la ventana'

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“Decepción”, fue la primera palabra que se me cruzó por la cabeza mientras veía La mujer en la ventana en Netflix. Y no solo a mí, he encontrado unos cuantos tuits refiriéndose a la película con la misma emoción negativa. Lo cierto es que, emociones aparte, ni la crítica especializada ni el público le ha dado el aprobado, y solo hay que ver las puntuaciones cosechadas en los últimos días en webs como RottenTomatoes, Metacritic e Imdb para comprobar el berrinche monumental que se palpita entre cinéfilos. 

Pero, si somos honestos, la culpa es puramente nuestra. Y es que algo me dice que Netflix era consciente de que no tenía un buen thriller entre manos, y fuimos nosotros los que nos dejamos llevar por las expectativas sin prestar atención a las señales que teníamos delante.

Amy Adams en 'La mujer en la ventana' (Melinda Sue Gordon; cortesía de Netflix)
Amy Adams en 'La mujer en la ventana' (Melinda Sue Gordon; cortesía de Netflix)

Esas expectativas a las que hago referencia llevan circulando entre los amantes del thriller desde finales de 2019, cuando 20th Century Fox lanzó el primer tráiler de la película. Aquel lanzamiento provocó furor en redes con un entusiasmo generalizado que se palpitaba a golpe de tuit. 

Un misterio centrado en una psicóloga agorafóbica que es testigo del asesinato de su vecina a través de la ventana, el talento de Amy Adams, Julianne Moore y Gary Oldman, un homenaje a Alfred Hitchcock y una adaptación de un bestseller popular… ¿qué podía salir mal? La mujer en la ventana parecía tener todos los ingredientes para arrasar en taquilla, y digo parecía porque, tras verla, somos muchos los que coincidimos en que su efectismo era solo apariencia.

Desde aquel primer tráiler, el entusiasmo por verla siempre se mantuvo, incluso cuando supimos que Disney había cedido los derechos a Netflix tras verse obligada a cancelar su estreno en plena pandemia. Sin embargo, existen detalles que señalan que, quizás, la compañía streaming podría haber sido consciente de que el resultado no iba a ser el esperado.

La cinta dirigida por Joe Wright (Expiación) iba a estrenarse originalmente en octubre de 2019, pero 20th Century Fox la retrasó después de comprobar los malos resultados que había obtenido en las proyecciones de prueba. Necesitaban hacer tomas nuevas y cambios, obligando a retrasarla a mayo de 2020. Es más, las reacciones fueron tan malas que el productor Scott Rudin habría contratado al arreglista habitual de Hollywood, Tony Gilroy, para que rescribiera y retocara algunas secuencias (vía The Playlist). Según dijo el director a IndieWire, el público se había sentido confundido con algunos detalles de la trama. Pero entre medias llegó la Covid-19 y el cierre de los cines, haciendo que La mujer en la ventana se convirtiera en otra de las películas borradas del calendario de estrenos durante 2020. Meses más tarde, en agosto, se daba a conocer que Netflix se haría cargo de estrenarla, asignándole su lanzamiento mundial para el 14 de mayo de 2021. Y otro tráiler con evento especial incluido volvió a provocar aquel entusiasmo que vivimos en 2019. Es decir, a pesar de todo, las ganas de verla seguían. 

Sin embargo, repito, no vimos las señales. Que una película necesite cambios y tomas nuevas nunca es buena señal. Algunas veces los cambios funcionan, como fue el caso de Guerra Mundial Z, pero en otras evidencian un problema de raíz que por mucho que se retoque sigue presente.

A pesar de los cambios, La mujer en la ventana no mejoró lo suficiente y terminamos siendo testigos de una decepción generalizada ante una apuesta que desaprovecha todos los ingredientes que podrían haberla hecho sublime. Amy Adams carga con todo el peso de la historia y hace lo imposible por mantenerla a flote, pero la insistencia en rendir homenaje a Alfred Hitchcock -sobre todo a La ventana indiscreta- le hace perder fuerza, centrando esfuerzos en detalles innecesarios en lugar de elevar los ingredientes que hicieron que la novela fuera un éxito de ventas. Porque el problema de fondo es que Joe Wright no aprovecha los giros de la historia y el suspense creado por A.J. Finn en su libro, sino que se pierde en intentos frustrados de homenajear y aportar su propia visión, dejando a un lado la historia en sí misma.

Y algo me dice que Netflix probablemente era consciente del posible fracaso de opinión que iba a provocar la película. Digo esto porque, a diferencia de otras producciones efectivas, las críticas de La mujer en la ventana se publicaron a último momento. Por lo general, películas de este tipo suelen visionarse con antelación al estreno y los embargos de las críticas se levantan varios días antes. Pero en el caso de La mujer en la ventana, unas pocas críticas aparecieron la tarde anterior al lanzamiento, mientras que la gran mayoría se publicaron después de su aterrizaje en la plataforma. Como si pocos medios hubieran tenido acceso a verla, como si no hubieran querido empañar el estreno con las malas críticas antes de tiempo. De esta manera, podrían haber conseguido la ventaja de que muchos espectadores no se hubieran hecho eco de las reacciones a la hora de verla el viernes. 

Además, en comparación con otros estrenos fuertes de Netflix, la compañía hizo una promoción mínima (al menos en mi opinión), con pocas entrevistas circulando entre medios, y un único tuit anunciando su estreno a lo largo de toda la semana previa al lanzamiento y los días siguientes hasta el momento (cuando La casa de papel o Élite suelen tener un buen puñado, por ejemplo).

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En resumen, tan solo una veintena de críticas se publicaron el día antes del estreno (como se puede comprobar en RottenTomatoes), mientras el resto (y gran mayoría) fueron saliendo el día del lanzamiento o durante el fin de semana. Teniendo este dato en cuenta y la aparente ausencia de la gran maquinaria de promoción habitual, mi intuición me dice que Netflix quizás sabía que tenía un fiasco entre manos, una película muy esperada y con gran expectación que, de hacerle mucho bombo, podría haber provocado una reacción negativa mayor. Al no promocionarla mucho ni dar salida a las críticas con gran antelación, se podrían haber permitido cierto elemento sorpresa, consiguiendo que la cinta aparezca en el ranking de los más visto durante el fin de semana.

A veces sucede que las malas críticas generan más curiosidad todavía y, quien sabe, las reacciones negativas quizás provoquen más repercusión. Pero, de todos modos, no puedo evitar sentir la decepción de una película que pudo, pero no fue. Una apuesta que podría haber sido un gran thriller. 

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