Netflix tiene un documental sobre Diana de Gales que se ajusta más a la realidad que 'The Crown'

Valeria Martínez
·7 min de lectura

Desde que aterrizara en la plataforma de Netflix en el año 2016, ninguna temporada de The Crown ha removido tantos corazones como la cuarta. Y es que la serie que dramatiza la vida y obra de la reina Isabel II y toda su familia acaba de adentrarse en el capítulo más turbulento de su historia reciente -y el que más conecta con el mundo- el de Diana de Gales. Sin embargo, la serie peca de falta de imparcialidad al pintar con un velo de victimismo a la joven esposa dejando muchas preguntas en el aire.

Por eso, si eres de los espectadores abrumados por las dudas que provoca la serie, te traigo una sugerencia: un documental sobre Diana que lleva un tiempo perdido en el inmenso catálogo de Netflix. Diana: in her own words es una pieza de casi dos horas que se antoja más imprescindible que nunca.

(Netflix)
(Netflix)

¿Se casó Diana con Carlos tras haberlo visto tan pocas veces? ¿Fue el príncipe infiel desde el principio del matrimonio? ¿Fue la familia real tan cruel con Diana, dejándola sola bajo la presión del escrutinio público con apenas 19 años? ¿Estaba el esposo tan resentido con ella por robarle el protagonismo? ¿Fue este hombre tan caprichoso y malvado con ella? Son tantas las preguntas que surgen con cada uno de los diez episodios que me parece importante tomarse un momento para distanciarse de la versión que nos presenta la serie, respirar y buscar más fuentes.

Diana: in her own words es un documental del canal británico Channel 4 que descubrí el año pasado después de ver la tercera temporada de The Crown. A sabiendas que la figura de Diana aparecería en la siguiente tanda de episodios decidí empaparme con un poco más de información dado que todo lo que sabía hasta entonces partía de titulares y tabloides del pasado acentuados por el recuerdo más reciente de una muerte que devastó al mundo entero. Entre este documental y otras docu-series británicas también disponibles en Netflix logré llegar a mi propia conclusión sobre la figura de Diana, sin dejar que los tabloides o series de ficción distorsionen mi opinión.

Los conocedores de la realeza británica saben de sobra que la serie creada por Peter Morgan (director de la película The Queen) lleva exagerando o tiñendo con dosis de ficción algunos de los capítulos de la familia desde la primera temporada. Existen muchas secuencias que nunca sucedieron o fueron diferentes a cómo las muestran, y la cuarta temporada no es la excepción. Y por ello, para comprender mejor a los “personajes” o al menos sacar conclusiones menos manipuladas por una serie dramatizada, les recomiendo Diana: in her own words que sirve como secuela necesaria a la cuarta temporada de The Crown.

Como lo dice el título, “Diana: en sus propias palabras” se centra exclusivamente en ella y en su versión de los hechos. No se trata de una pieza audiovisual con la protagonista sentada ante una cámara dando una entrevista, sino de un relato narrado por la propia Diana a raíz de conversaciones grabadas entre 1992 y 1993 con un entrenador de voz.

Diana habla de casi todo, del breve noviazgo, el compromiso, el acecho de los paparazis, la bulimia, Camilla Parker-Bowles, la boda, sus hijos, la depresión posparto y la falta de apoyo por parte de la familia real; despejando muchas dudas que genera The Crown. Y digo casi todo porque no hace mención a sus affaires extramatrimoniales.

Más allá de las confesiones, lo que hace tan especial a este documental es la sinceridad con que habla la princesa, y uno de los detalles que me llamó la atención fue descubrir más sobre su infancia, una etapa que ella misma define como “infeliz” debido al divorcio de sus padres. Se describe como una niña retraída y tímida mientras confiesa el peso que tuvo sobre ella ver a su padre pegarle a su madre. Habla sin tapujos de su inmadurez cuando conoció al príncipe, de lo poco preparada que estaba a pesar de que siempre supo que su vida estaba destinada a compartirla con alguien en el ojo público (se lo dijo a su padre a los 13 años).

A raíz de Diana: in her own words descubrimos que el noviazgo fue más cortés y romántico de lo que muestra la serie, que las atenciones de Carlos fueron más evidentes y que no dijo “si por favor” (como también aparece en la serie) cuando le pidió matrimonio. Sino que simplemente le dijo que sí.

Diana confiesa que la bulimia comenzó una semana después del compromiso cuando Carlos le hizo un comentario sobre su cuerpo al tocarle la cintura. Revela que ese momento disparó el pensamiento pero que al vomitar sintió que todas las presiones del día desaparecían. Y con 19 años, los ojos del mundo posados constantemente sobre ella y las sospechas de que su futuro marido estaba enamorado de otra, las presiones eran enormes.

Cuenta también que su boda fue “el peor día de su vida”, que lloró durante toda la luna de miel tras encontrar dos fotos de Camilla en un libro de su marido y ver que llevaba gemelos con las iniciales de ambos (dos letras ‘C’ entrelazadas). Añade que sufría hasta cuatro episodios de bulimia al día y que llegó a querer “cortarse las venas”, cayendo en un estado tan frágil que se arrojó por las escaleras estando embarazada de Guillermo.

Alex Bailey; Netflix
Alex Bailey; Netflix

Diana confiesa muchos episodios de tristeza, lágrimas y sufrimiento fruto de la presión y la soledad que sentía. En el documental no culpa únicamente a Carlos de su desdicha, también hace hincapé en destacar que muchas situaciones se las guardaba para ella misma sin pedir ayuda mientras insiste en destacar la presión que la persecución de los fotógrafos tenía sobre ella. En resumen, Diana: in her own words detalla la historia de una niña que maduró en soledad a pesar de tener los ojos del mundo observando cada uno de sus pasos, que sufrió mucho pero que supo convertir su calvario en el escenario perfecto para romper las cadenas y convertirse en referente humanitario.

De todos modos, este documental parte con cierta controversia. El hermano de Diana y amigos no querían que la película viera la luz dado que las grabaciones de Diana se hicieron de manera privada y “no pertenecen al dominio público”. Y es que la princesa lo cuenta todo y no deja muy bien parada a la familia real precisamente como eso, como familia. La mayoría de sus revelaciones relegan a la reina y su parentela a un plano frío y manipulador, creando un entorno en donde ella no era aceptada o tenida en cuenta. Ni siquiera cuando vivía la peor pesadilla con depresión y bulimia.

Se podría cuestionar la ética del documental al recurrir a confesiones grabadas en privado en donde Diana no tiene reparos en revelar tendencias violencias o suicidas en un momento en que pedía a gritos los cuidados y atención de su marido. Sin embargo al oírla nos da la sensación de que Diana se libera completamente de todas las presiones. Al no haber cámaras ni focos grabándola, su narración es honesta y distendida, incluso comedida, y logra llegar al corazón de quien quiera escucharla.

Resulta imposible no sentir empatía por su dolor e imaginar la tremenda presión que vivía en soledad, sintiéndose el “cordero mediático” de la familia real. Sin embargo, me pregunto qué pasaría en la mente de Carlos durante todos aquellos años.

A 23 años de muerte, Diana: in her own words sirve para borrar rumores, despejar las dudas que provoca la serie y sacar nuestras propias conclusiones. Pero siempre teniendo en cuenta que esta es su versión. Lo que vivió la otra parte se mantiene en silencio.

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