Netflix se ha cargado uno de sus mejores realities

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Hace tiempo que Netflix vio las oportunidades infinitas que brindaba trasladar el fenómeno de los realities al mundo streaming. Y la verdad es que en los últimos años hemos sido de testigos de una gran cantidad de concursos de todo tipo. Desde la recurrente temática culinaria con Restaurants on the Edge sobre expertos rescatando restaurants idílicos sin clientes oNayisha Bakes de repostería, a concursos de talentos como Blown Away, o los de emparejamiento amoroso como Indian Matchmaking, Dating around, Love is blind o Jugando con fuego, o el infumable En la cocina con Paris Hilton, entre otros. El potencial es tan prometedor que ya preparan no uno, sino tres, realities de cosecha española.

Pero entre tanta oferta había una gran estrella. Un reality que logró convertirse en uno de los más originales, experimentales y sociológicamente divertidos: The Circle. Sin embargo, el estreno de su tercera temporada está pasando tan desapercibido que cualquiera diría que Netflix se ha pasado exprimiendo el chiringuito.

The Circle: Temporada 3. c. Cortesía de Netflix © 2021.
The Circle: Temporada 3. c. Cortesía de Netflix © 2021.

The Circle es un reality originalmente británico que podría definirse como una mezcla entre Gran Hermano yCatfish, con aires de Nosedive, el magnífico capítulo de Black Mirror que retrataba un futuro donde la presión personal se basa en la popularidad de likes y aceptación en redes sociales. Es decir, aquí también meten a una docena de extraños en un edificio plagado de cámaras como en Gran Hermano, pero con la diferencia de que cada uno habita en su propio apartamento, interactuando a través de perfiles, chats y juegos con desafíos diarios. La táctica: crecer en popularidad, ya sea con honestidad o manipulación bajo un perfil falso. El precio para el que consiga coronarse como el más popular: $100.000.

Cuando el vicepresidente de adquisiciones de Netflix, Brandon Riegg, supo de la existencia de este reality en una televisión abierta de Reino Unido en 2018, no lo dudó dos veces y se tomó un vuelo directo esa misma noche para ser testigo en primera mano de su potencial y funcionamiento. Esa misma semana, y cuando se rumoreaba el interés de otras cadenas, cerraba un acuerdo con la productora All3Media para llevar el formato a Netflix, adaptándolo a EEUU, Francia y Brasil (hasta ahora), aunque todas las versiones se graban en un mismo edificio diseñado para el concurso -con apartamentos muy cucos- ubicado en Salford, al noroeste de Inglaterra.

Netflix enseguida se puso manos a la obra y estrenó su primera temporada, versión EE.UU., el 1 de enero de 2020. Y funcionó. No solo obtuvo el aprobado del público y la crítica, sino que consiguió calar lo suficientemente hondo como para que hubiera ganas de segunda temporada. A continuación lanzaron las versiones de Brasil (marzo/2020) y Francia (abril/2020), pero la siguiente tanda estadounidense se hizo desear y aterrizó en el servicio más de un año después, el 14 de abril de 2021. Esas expectativas y hambre de reality hizo que los nuevos capítulos lograran captar a su público en confinamiento, generando conversación en redes sociales y haciendo que el formato volviera a tener éxito. Sin embargo, innovaba poco o nada, la idea seguía siendo la misma y las sorpresas eran más bien nulas. Pero su espacio de 14 meses entre temporadas funcionó a su favor, algo que Netflix parece que no supo ver o aprovechar para su tercera temporada.

Y es que la tercera tanda de esta versión estadounidense estrenó sus primero cuatro episodios el pasado 8 de septiembre y en España parece que fuera inexistente. A lo largo de estos días no ha aparecido nunca en el Top10 de lo más visto, cuando en estos momentos Netflix apenas tiene un puñado muy pequeño de éxitos estables, como es el caso del estreno de la primera mitad de la última temporada de La casa de papel que se mantiene en el número 1 desde el pasado 3 de septiembre, así como Valeria o Clickbait que se mantienen firmes. Es decir, que siendo un reality de éxito no repita posición en el ranking mientras otros furores pasajeros como Alguien como él o apuestas olvidables como Kate sí lo han conseguido, demuestra que algo está pasando. O más bien, nada. Es como si pasara tan desapercibida que su presencia ha sido prácticamente olvidada.  

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Si hacemos un repaso por Twitter en busca de críticas y opiniones, solo encontramos comentarios en español anunciando su estreno y entusiasmo por su llegada el 8 de septiembre, pero prácticamente nada de reacciones a posteriori. Como si quizás lo hubieran visto y les haya sido indiferente. ¿Por qué? ¿En qué la ha pifiado Netflix para cargarse su mejor reality hasta la fecha? Puestos a opinar, es probable que se deba a dos motivos.Por un lado, es posible que las prisas por exprimir el éxito hayan jugado en su contra. Estrenar la tercera temporada a tan solo cuatro meses de la segunda resulta apresurado, no han dado tiempo a que aparezcan ganas o expectativas. Y más cuando la segunda temporada fue la mejor de todas, con un formato afianzado, seguro y poniendo toda la carne en el asador para hacer jugar a sus concursantes.

Y en segundo lugar, porque el reality se habría hecho tan popular que ha perdido su gracia. Los cuatro primeros capítulos cuentan con personajes de reacciones exageradas, discursos hechos que huelen a estudiados e incluso da la sensación que estuvieran jugando roles televisivos más que ser carne de telerrealidad siendo ellos mismos. Tan solo un par destaca por originalidad, pero el resto llega al extremo de darnos repelús por la exageración de sus discursos o sus frases aprendidas desde casa. Y es que si tenemos en cuenta que el formato no ha cambiado, que la estrategia de manipular y crear aliados es la misma que el resto de ediciones, los concursantes llegan con el juego aprendido. La espontaneidad brilla por su ausencia y, en cambio, resaltan más las ganas de protagonismo. Y eso es lo que menos gusta a cualquier seguidor del género: que no haya autenticidad.

Que Netflix haya estrenado tan pronto tras el éxito de la segunda temporada y, de momento, no haya aportado cambios de peso como para dar un vuelco a sus concursantes derrumbando las estrategias aprendidas de guion, se antoja como un error incongruente con el poderío estratégico que traspira esta compañía. Pero la verdad es esa: ni aparece en el Top10 de lo más visto, ni está generando conversación en habla hispana y ni siquiera cuenta con puntuaciones suficientes en sitios webs dedicados a la recopilación y opinión, como RottenTomatoes y Metacritic. Como si no existiera.

Netflix estrenó cuatro episodios más el 15 de septiembre, y añadirá otros cuatro el miércoles 22 y el último el 29.

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