Nerea Barros: "Solo era feliz cuando en el colegio había una obra de teatro"

la actriz nerea barros durante su entrevista con elle
Nerea Barros: Los momentos de su vidaHearst

¿Pueden cambiarte los premios y los reconocimientos, marcar tu paso y tu destino? En el caso de la actriz Nerea Barros, NO. Sin duda vive su mejor momento profesional -y eso que ya tiene un Goya a 'Actriz Revelación' por 'La isla mínima'... pero es que ahora, completamente asentada en la industria, está nominada a los Goya por el corto documental "Memoria" -que es el primero que dirige- y también está nominada a los Feroz como 'Mejor Actriz Protagonista de una serie' por 'La novia gitana'. Es una de las actrices del momento y hemos quedado con ella en el bar 'La Playa de Lavapiés' para charlar relajadamente, intentar conocerla en profundidad y descubrir su esencia. Y lo hemos logrado hablando de los momentos más importantes de su vida.

No cuenta Nerea que desde muy pequeña comenzó a darse cuenta de que quería ser actriz: "A los 5 años ya creaba en los pasillos de casa de mis padres con la bata de mi madre de casa y sus tacones de los 80... personajes, escenas, secuencias. Y era muy pequeña".

Confiesa la actriz que siempre ha tenido algo por dentro que le ha impulsado con toda su fuerza hacia el camino de las artes escénicas: "Siempre he sentido una pulsión que me quemaba por dentro. Había algo que me hacía sentir como no realizada, algo frustrante. Solo era feliz cuando, de repente, en el colegio había una obra de teatro por Navidad o en cualquier otro momento. Y naturalmente sentía la necesidad de ser protagonista, de tener el mayor rango del personaje no por destacar sino por disfrutar más tiempo encima del escenario".

nerea barros
D.R.

¿En qué momento sentiste que lo habías conseguido?, le preguntamos. Y no duda en señalar el instante, y darnos toda una explicación razonada de los miedos que siempre le han acompañado -a ella y a la mayoría de actores y actrices- cuando comienzan sus carreras: "Mi primera película la hice a los 14 años. Hasta ese momento fue un silencio. Yo sabía que era actriz y me daba muchísima vergüenza comunicarlo. Había un pequeño látigo de "Tú quién res para...", "por qué vas a destacar en esto cuando hay gente más guapa que tú". Y se explica: "Hay una serie de conceptos instaurados, que no sabes muy bien de dónde han aparecido, que a mi me machacaban. Pero en el momento en que hago 'La isla mínima' y aparece el premio Goya, todo cambia. Y me digo: "Uy, hay un montón de gente que lleva trabajando en esto toda la vida y me está diciendo que por ese camino voy bien".

"Había algo que me hacía sentir como no realizada, algo frustrante. Solo era feliz cuando, de repente, en el colegio había una obra de teatro por Navidad"

Hablamos de muchas cosas más con Nerea Barros, como el momento más inolvidable que ha vivido, y también pasamos por la decisión de estudiar enfermería, que en pandemia le hizo regresar a ella para trabajar en el hospital Reina Sofía de Las Rozas.

"Llegué a la enfermería por mi papá. Quería que tuviera un colchón. Mi padre quería haber sido médico y no pudo por motivos personales y me pidió que hiciera medicina, pero yo no quise y me habló entonces de la enfermería. Hice la carrera solo con el objetivo de seguir estudiando Arte Dramático y Danza, y descubrí una carrera muy importante y necesaria para el ser humano porque son las personas que están pegadas en la cama en el peor momento de los seres humanos... Y descubrí una parte cuidadora en mí que me hace crecer", desvela Nerea,

"En la pandemia descubrí que hay una parte de cuidadora en mí que me hace crecer"

De todo lo que nos ha contado Nerea Barros, como colofón, nos quedamos con esta afirmación: "A día de hoy, cada día que me levanto a trabajar soy muy feliz".