Negzzia: La modelo que huye de Irán y vive en las calles de París

Negzzia tiene 29 años y es modelo. Esta joven se atrevió a desafiar al Gobierno Iraní posando desnuda y ello tiene pena de cárcel y castigo de casi 150 latigazos. Desesperada por encontrar su libertad, huyó a París convertida en busca de una oportunidad.

Negzzia es una mujer valiente como pocas y es que desafiar la tiranía arcaica y patriarcal del Gobierno iraní no es moco de pavo. La joven de 29 tenía claro que quería ser modelo costase lo que costase… aunque fuese la propia vida.

Así Negzzia posó desnuda y se convirtió automáticamente en perseguida por el Gobierno de su país así que decidió dejar toda su vida, su gente, su cultura y su tierra atrás para ganarse una oportunidad de ser modelo y, sobre todo, de ser una mujer libre.


Negzzia pasó un año en Estambul pero incluso allí la cultura era demasiado conservadora así que huyó y llegó a la capital francesa deambulando por sus calles y durmiendo en bancos, parques y calles hace nueve meses. Ahora ha conseguido convertirse en refugiada por parte del Gobierno francés que le ofrece asilo pero, aún así, su vida no es nada fácil.

En Irán, posar desnuda le hubiera costado 148 latigazos, pero en Francia, donde Negzzia esperaba disfrutar de su libertad, se ha encontrado con que exponer su cuerpo la convierte a ojos de muchos en un objeto sexual.

Según ella misma ha relatado en unas declaraciones a EFE: “Hombres me acogían pero al final me echaban de nuevo a la calle por no mantener sexo con ellos. Primero me decían que me amaban y, cuando la cosa no funcionaba, me aconsejaban meterme a prostituta.”

Varios hombres quisieron ayudarla a cambio de sexo proponiéndole incluso pasar semanas enteras en lujosos hoteles y un visado así como una carrera como modelo pero ella siempre se ha negado a ofrecer sexo a cambio de éxito.”

Llegó a París con ahorros (5.000€ aproximadamente) de su etapa en Estambul donde consiguió algunos trabajos como modelo pero, obviamente, con el paso de los meses se quedó sin nada. “La primera noche en la calle fue realmente dura, pero por dentro me sentí mejor conmigo misma”.

El Gobierno de Francia le paga 400€ mensuales y lo usa para comer e ir al gimnasio, puede sonar banal pero su trabajo es su físico así que debe mantenerlo. Allí conoció a gente que le dio cobijo altruista pero sigue sin tener trabajo y los pensamientos suicidas le vienen constantemente.

“He tenido tentación de suicidarme tirándome al metro de París en tres ocasiones”. Por suerte ha sido fuerte y sigue superando los malos momentos, su perfil de Instagram es su carta de presentación y, gracias a eso, algunas agencias de modelos han empezado a ponerse en contacto con ella este mismo mes.

¡Te deseo lo mejor valiente Negzzia! Si puedes, comparte la historia de esta mujer guerrera que ha dejado todo atrás en busca de libertad y justicia, quizá la presión en redes la ayudará a conseguir el trabajo por el que tanto ha luchado. ¿Qué te parece su historia?