Sigue la maldición de 'Glee': hallan el cuerpo sin vida de Naya Rivera en el aniversario de la muerte de Cory Monteith

Paula Olvera
·21 min de lectura

El sheriff del Condado de Ventura Bill Ayub ha confirmado que el cadáver hallado el pasado lunes 13 de julio en el californiano lago Piru corresponde a Naya Rivera, la actriz que hasta 2015 interpretó a Santana Lopez en la serie Glee y que el pasado 8 de julio desapareció en el lugar dejando a su hijo a bordo de un bote.

Según recoge CNN, el oficial ha revelado la principal hipótesis sobre los hechos que, a falta de confirmación definitiva, maneja su departamento: muerte accidental. “Logró reunir la suficiente energía para subir a su hijo al bote, pero no para salvarse a sí misma”, aseguró el agente, antes de descartar “cualquier indicio de asesinato o de suicidio”.

(Splash News; Jen Lowery; Gtres)
(Splash News; Jen Lowery; Gtres)

Recordemos que la actriz de 33 años fue vista con vida por última vez tras alquilar un pontón el pasado miércoles y alejarse con su hijo hacia el interior del lago. El niño de 4 años fue hallado a la deriva horas después, y contó a sus rescatadores que él y su madre habían salido a nadar, pero que ella no volvió a la barca. Además, el pequeño aseguraría haberse vuelto una última vez para ver a su madre desaparecer bajo la superficie del agua, según describe el propio Ayub. El menor fue encontrado con su chaleco salvavidas puesto -mientras que el de su madre permanecía en la embarcación-.

Tras una intensa búsqueda de seis días por aire, mar y tierra, el pasado lunes 13 el cuerpo sin vida de Rivera por fin fue hallado en la zona noreste del lago, donde el agua alcanza una profundidad de entre 10 y 18 metros de profundidad. Ayub asegura que los investigadores están “seguros” de que el cadáver corresponde a la actriz, aunque sus restos mortales han sido trasladados al departamento forense del Condado de Ventura para ser identificados mediante registro dental.

Pero la fatalidad ha querido que el hallazgo del cadáver de Rivera se produzca exactamente en la misma fecha (13 de julio) en la que siete años atrás falleciera, víctima de una sobredosis accidental, otro actor de Glee: Cory Monteith.

Sin duda, una coincidencia inquietante que, pese a apuntalar la extendida teoría de la “maldición de Glee”, no ha disuadido de homenajear a su ex compañera a numerosos miembros del reparto de la serie, quienes fueron fotografiados a orillas del lago Piru apenas una hora antes de que los sheriffs del Condado de Ventura confirmasen la muerte de Rivera en una rueda de prensa:

Y es que el compromiso de algunos actores y actrices con la búsqueda de Rivera ha ido mucho más allá de lo habitual en una mera relación de compañeros de reparto. Así, la actriz Heather Morris (Brittany Pierce en Glee) aseguró vía Twitter que había pedido a las autoridades participar personalmente en la búsqueda durante el pasado fin de semana -algo que el sheriff Eric Buschow habría agradecido pero rechazado por no desear la intervención de civiles en el dispositivo-:

He hablado con el shérif Eric Buschow y podéis estar seguros de que están empleando cada uno de sus recursos para localizar a nuestra Naya. Tengo plena confianza de que están haciendo todo lo que pueden, y quizá más. Esperaremos para la búsqueda por parte de civiles hasta que nos den la aprobación”.

Pero pese a los mensajes de esperanza y apoyo de Morris y de otros componentes del elenco de Glee como Amber Riley o Jenna Ushkowitz, lo peor ha acabado sucediendo. Un nuevo capítulo en el largo historial de infortunios y desgracias que arrastra la popular serie de Fox…

¿Una serie maldita?
De 2009 a 2015 Glee fue una de las producciones musicales más exitosas de la televisión norteamericana. Su magia, más allá de que celebraba la diversidad y la diferencia en un instituto de Ohio (Estados Unidos), residía en que se trataba de una ficción coral cuyos protagonistas han seguido en el candelero con el paso de los años por diversos escándalos y tragedias que han empañado el éxito de este título de Ryan Murphy.

De hecho, circula una leyenda sobre la maldición de esta ficción que se mantuvo seis temporadas en antena siendo la desaparición de Naya Rivera, conocida por meterse en la piel de la animadora Santana López, la última de las desgracias de un equipo marcado por una serie de catastróficas desdichas.

La desaparición de Naya Rivera
Como decíamos, muchos creen que Glee carga con una maldición desde 2013 cuando Cory Monteith murió por una sobredosis, haciendo que la teoría cobre protagonismo de nuevo tras conocerse la triste desaparición y muerte de otra de sus protagonistas. A Naya Rivera se le perdió la pista la tarde del miércoles 8 de julio en el lago Piru de California durante un paseo en barco con su hijo de cuatro años Josey Hollis Dorsey, fruto de su relación con Ryan Dorsey de quien se divorció en 2018. Ambos se habían casado en 2014 tres meses después de que la intérprete rompiera su compromiso con el rapero Big Sean.

El martes pasado, la actriz compartió una imagen de ella besando al pequeño con la leyenda "solo nosotros dos".

– La búsqueda –

Según TMZ, el pequeño fue encontrado dormido, solo y con el flotador salvavidas puesto dentro de la embarcación y habría declarado a las autoridades que su madre saltó al agua para bañarse y que ya no volvió a aparecer. Desde entonces, la Oficina del Sheriff del condado de Ventura (California) ha estado buscando a la encargada de dar vida a Santana López. El coche de la actriz, un Mercedes G Wagon negro, fue encontrado aparcado a pocos metros de la compañía de alquiler de botes, con su bolso en el interior.

No obstante, tras las primeras 24 horas de búsqueda sin éxito, las autoridades perdieron la esperanza de encontrar a la intérprete de origen puertorriqueño con vida. Y es que la abrupta vegetación y la profundidad de las aguas están dificultando las labores de rescate. De hecho ya daban por muerta a la joven y los equipos de salvamento trabajaban con la hipótesis de un ahogamiento.

– El último momento en el que se la vio con vida –

Buscando total transparencia, el mismo Departamento del Sheriff del condado de Ventura difundió un vídeo en el que se puede ver a la actriz junto a su hijo llegando al muelle del lago antes mencionado.

Ambos caminaron hacia el muelle, como se ve en las imágenes, para alquilar un bote. En un lapso de tiempo de aproximadamente 11 minutos, la embarcación parte del muelle. Alquiló este servicio para tres horas, en torno a las 13.00 horas, pero la alarma saltó a las 16.30 cuando al no regresar, “los empleados fueron a buscarla”, según relató el sargento Kevin Donoghue.

El mismo oficial aclaró que “ella tenía experiencia navegando en ese lago”, y que en Piru la natación está permitida, ya que no concentra muchos de los peligros de las aguas abiertas, pero “a veces el agua llega a estar muy fría y pueden darse elementos de hipotermia”.

– Llegada angustiosa de su familiares –

Los familiares de Naya Rivera han dejado las imágenes más complicadas de digerir a su llegada al lago Piru, donde se han unido a las labores de búsqueda. La madre, Yolanda Rivera, se mostró desconsolada mirando de rodillas, orando un plegaria frente al lago, pidiendo que su hija pueda ser encontrada con vida. Llegó junto a su hijo Michael.

La llegada del padre al lago estuvo también cargada de desconsuelo. En una situación tan difícil no pudo controlar sus emociones y corrió hacia el lago, metiéndose en él movido por una desesperación incontrolable.

La familia declaró que lo único que desean es que el cuerpo sea hallado para cerrar la tragedia.

– Apoyo recibido –

Desde que se diera a conocer su desaparición, Naya Rivera recibió una gran cantidad de oraciones de fans y compañeros que se mostraron conmocionados ante la extraña pérdida de la estrella de Glee. Entre ellos destacan algunos miembros del reparto como Heather Morris, que interpretaba a su novia Brittany (una de las historias de amor más celebradas de la serie), Harry Shum, Jr. que encarnaba a Mike Chang o Chord Overstreet que dio vida a Sam Evans.

(“Gracias al Condado de Tulare, el Condado de Los Ángeles, San Louis Obisbo, y a todos los que están trabajando incansablemente en este momento en la búsqueda y recuperación de nuestra Naya”)

(“Rezando”)

(“Ama y abraza a las personas que puedas, mientras puedas. Te quiero. Todos por favor envíen sus oraciones”)

Lo cierto es que la vida de Naya Rivera ha estado salpicada por los escándalos. En noviembre de 2017 acaparó titulares tras ser arrestada por agredir físicamente a su expareja Ryan Dorsey. La actriz abandonó la comisaría tras pagar una fianza de 1.000 dólares. El vídeo en el que aparecía esposada mientras se le leían sus cargos corrió como la pólvora.

Además un año antes, en 2016, la actriz publicó sus memorias, Sorry Not Sorry, un libro en el que reveló que había sufrido anorexia cuando era joven. “Cuando era estudiante de segundo año, comencé a sentir que lo que había comenzado como un juego tal vez había ido demasiado lejos. Simplemente evité la comida a toda costa”, aseguró como adelantó People.

Asimismo reveló que había abortado a finales de 2010 mientras actuaba en Glee. Naya Rivera explicó que, a los pocos días de terminar su relación con el actor de Crónicas Vampíricas, Ryan Dorsey, se enteró de que estaba en cinta y sin decirle nada decidió abortar. "Espero que algún día Josey lea esto y que consiga una mejor perspectiva sobre los asuntos de las mujeres", relató sobre aquel momento en el que tenía 23 años y tomó la difícil decisión de interrumpir su embarazo y seguir con su carrera.

Ahora que otro de los peores capítulos de su vida está relacionado con la mala relación que mantenía detrás de las cámaras de Glee con Lea Michele: "Si me quejaba de algo o alguien, ella asumía que tenía que ver con ella. Pronto empezó a ignorarme y llegó al punto en que no me dirigió ni una única palabra en toda la sexta temporada. Lea y yo definitivamente no éramos las mejores amigas, y dudo que alguna vez lleguemos a sentarnos en su sofá y comer snacks juntas de nuevo", compartió también en su libro.

Repasemos entonces por qué se habla de “la maldición de Glee”...

La caída en picado de Lea Michelle
Precisamente el pasado mes de junio Lea Michele fue acusada de racismo y acoso durante el rodaje de Glee por Samantha Marie Ware. La actriz que interpretó el papel secundario de Jane Hayward en la sexta temporada de la ficción, allá por 2015, estalló después de que su compañera se sumara al movimiento contra la muerte de George Floyd utilizando el hashtag #BlackLivesMatter. “¿Recuerdas cuando hiciste de mi primer trabajo en televisión un infierno en vida? Porque yo nunca lo olvidaré. Creo que le dijiste a todos que si tuvieras la oportunidad ¡te cagarías en mi peluca!, entre otras traumáticas microagresiones que me hicieron cuestionarme mi carrera en Hollywood”, escribió en un tuit en mayúsculas muy afectada.

La encargada de dar vida a Rachel Berry no solo se vio acorralada porque otros miembros del reparto como Alex Newell, Amber Riley o Dabier Snell arrojaran más luz sobre su complicado comportamiento en el set de rodaje sino que además Lea Michele perdió algunos contratos publicitarios como el que mantenía con la marca Hello Fresh.

La también cantante no tuvo más remedio que disculparse públicamente (vía Instagram) por su comportamiento racista: "Una de las lecciones más importantes en las últimas semanas es que necesitamos tomar tiempo para escuchar y aprender sobre las perspectivas de otras personas y cualquier papel que interpretemos o lo que podamos hacer para ayudar a señalar las injusticias que sufren. Cuando tuiteé el otro día, pretendía ser una muestra de apoyo a nuestros amigos y vecinos y comunidades de color durante este periodo realmente difícil, pero las respuestas que recibí a lo que publiqué me han hecho ver específicamente cómo era visto por ellos mi propio comportamiento hacia compañeros de reparto. Si bien no recuerdo ni siquiera hacer este comentario específico y nunca he juzgado a los demás por su entorno o color de su piel, eso no es lo importante. Lo que importa es que claramente actué de forma que hería a otras personas. Sea mi posición privilegiada y perspectiva lo que causaba ser percibida como insensible o inapropiada a veces o sea solo mi inmadurez o ser solo innecesariamente difícil, me disculpo por mi comportamiento o por cualquier dolor que puedo haber causado. Todos nosotros podemos madurar y cambiar y he usado estos últimos meses para reflejar mis carencias. Estoy a un par de meses de ser madre y sé que necesito continuar mejorándome a mí misma y tomar responsabilidad por mis acciones para que pueda ser un auténtico modelo de conducta para mi hijo y pueda transmitir mis lecciones y errores para que puedan aprender de mí. He escuchado estas críticas y estoy aprendiendo y mientras que lo lamento mucho, seré mejor en el futuro por esta experiencia".

La relación abusiva entre Blake Jenner y Melissa Benoist
Los encargados de interpretar a Ryder Lynn y Marley Rose también se conocieron en Glee y mantuvieron una relación sentimental que se ha visto empañada por la sombra de los malos tratos.

“Aprendí lo que se siente al ser inmovilizada y abofeteada repetidamente, golpeada con tanta fuerza que sentí que me quedaba sin aire, arrastrada por el pelo por el suelo, golpeada en la cabeza, pellizcada hasta que se me rompía la piel, estrellada contra la pared, ahogada”, explicaba la actriz en un duro vídeo de Instagram publicado a finales de 2019 con el que pretendía dar visibilidad a las mujeres que habían sido maltratadas para demostrar que existe una salida a las relaciones tóxicas.

Si bien no mencionó por su nombre a Blake Jenner, que se incorporó a la cuarta temporada de Glee, dejó bastante claro que se refería a él aludiendo que el hombre que la había torturado era más joven que ella (el intérprete era, efectivamente, cuatro años menor). Es decir, el que fuera su marido entre 2015 y 2017 le convirtió en una víctima de la violencia de género. Afortunadamente un día dijo basta tras una de las peores agresiones en la que le tiró un iPhone a la cara y le rompió el iris del ojo y también la nariz.

El suicidio de Mark Salling
Mark Salling fue precisamente pareja de Naya Rivera y se suicidó ahorcándose hace dos años, el 30 de enero de 2018.
El encargado de dar vida a Noah “Puck” Puckerman en la comedia musical fue acusado de violación y de poseer pornografía infantil. De hecho, apenas un par de meses después de quitarse la vida estaba previsto conocer su condena, una pena de cárcel de entre cuatro y siete años y hasta veinte de libertad vigilada. Además de tener que pagar a sus víctimas y ser incluido en el registro de acosadores sexuales.

Meses después de la vorágine mediática, el intérprete de 35 años fue hallado muerto en una zona boscosa a la orilla de un río en Sunland (el barrio al norte de Los Ángeles en el que tenía su casa). En su despedida Tim Davis, el productor de Glee, rompió una lanza a favor del actor, escribiendo en su cuenta de Twitter: "Sí, cometió crímenes contra niños. Sí, es horrible. Pero Mark Salling era un hombre roto, sin duda él mismo una víctima de abusos. Te quiero Mark. POR FAVOR, conteneros de vuestros comentarios crueles".

Esta polémica, no obstante, viene de atrás ya que si bien Mark Salling se declaró culpable en octubre de 2017 de este delito, fue detenido en 2016 después de que los investigadores encontraran en su domicilio más de 50.000 imágenes pornográficas y eróticas de niños y 600 vídeos con la misma temática, usando un programa para que su IP no fuera detectada.

Y hay más porque este no fue su primer problema con la justicia ya que en 2013 fue denunciado de agresión sexual por Roxanne Gorzela, quien había sido su pareja, que alegó que el actor mantuvo relaciones sexuales con ella sin protección pese a que le había pedido que se pusiera un preservativo. Incluso le acusó de golpearla y forzarla para tener sexo. Esta acusación se dio por cerrada en 2015 después de que ambos alcanzaran un acuerdo económico pagándole el intérprete 2,7 millones de dólares.

El arresto de Jesse Luken
Jesse Luken, el actor que se puso en la piel de Bobby Surette en varios episodios de Glee, fue arrestado el 6 de diciembre de 2018 en Glendale (California) por conducir bajo los efectos del alcohol. Como recogió en exclusiva TMZ, el intérprete tuvo un accidente de tráfico en el que no hubo que lamentar víctimas mortales ya que no se vieron involucrados otros vehículos.

Cuando se personó la Policía de Glendale el Toyota del actor se encontraba en plena acera y con el airbag desplegado mientras que él se hallaba en el asiento del conductor con la rueda delantera derecha del vehículo destrozada. El protagonista fue arrestado y liberado horas después.

La muerte del novio de Becca Tobin
Otra de las actrices que tuvo que pasar un mal trago el 10 de julio de 2014 fue Becca Tobin,
Kitty Wilde en la serie, cuyo novio Matt Bendik fue encontrado muerto en la habitación de un hotel en Filadelfia (Pensilvania) donde, según adelantó en exclusiva TMZ, se encontraba por un viaje de negocios. Tenía 35 años.

Si bien las autoridades descartaron un suicidio (y su fallecimiento fue catalogado como muerte súbita porque no encontraron alcohol ni estupefacientes en el cadáver) dio la coincidencia de que este suceso se produjo a solo unos días de que se cumpliera el primer aniversario del fallecimiento de Cory Monteith. El cuerpo del novio de Becca Tobin fue hallado por una empleada en una habitación que compartía con su propia pareja cuya historia de amor se vio truncada por un triste desenlace. Ambos habían salido la noche anterior en compañía de unos amigos.

Matt Bendik era conocido por ser el propietario de varios locales nocturnos de Los Ángeles, entre ellos el club de moda DBA y la exclusiva discoteca AV frecuentada por estrellas como Leonardo DiCaprio.

La actriz le rindió homenaje en su perfil de Instagram: “Gracias a todos por el amor y el apoyo. Matt fue el hombre más extraordinario que conocí y vivirá en mi corazón para siempre.

El suicidio de la asistente de producción Nancy Motes
El equipo de Glee también quedó conmocionado el 9 de febrero de 2014 cuando la asistente de producción Nancy Motes se quitó la vida en su casa de Los Ángeles. La mujer de 37 años fue encontrada muerta en su bañera.

Fue un palo también para Julia Roberts puesto que la ganadora de un Óscar por Erin Brockovich era medio hermana (por parte de madre) de la fallecida. Lo más estremecedor es que ésta, nacida en 1977, dejó una nota en la que culpaba a la actriz de su muerte. Daily Mail tuvo acceso en exclusiva a la carta en la que queda patente que la relación entre ambas nunca fue buena ya que es una misiva repleta de reproches.

La muerte de Jim Fuller
Tres meses después de la pérdida de Cory Monteith Glee tuvo otra baja ya que el asistente de dirección Jim Fuller falleció a los 41 años de edad debido a una insuficiencia cardíaca.

El asistente sufrió un paro cardiaco mientras dormía y, al igual que sucedió con Cory Monteith, se le rindió tributo en la serie a la par que esta pérdida agrandó la historia negra de Glee que ahora nos lleva a reflexionar: ¿Maldición o coincidencia?

“Otra pérdida trágica en el hogar Glee. Jim Fuller, un querido miembro del equipo falleció anoche. Demasiadas lágrimas esta temporada”, publicó en Twitter por aquel entonces el director de fotografía de la serie Joaquín Sedillo.

El fallecimiento por sobredosis de Cory Monteith
Cory Monteith fue uno de los actores que alcanzó la mayor fama con Glee por su interpretación de Finn Hudson. Sin embargo, el actor falleció de una sobredosis de alcohol y heroína en el hotel Fairmont Pacific Rim de Vancouver el 13 de julio de 2013, cuando la serie precisamente estaba en pleno auge. Tenía tan solo 31 años, una vida y una carrera por delante.

El intérprete se había intentado desintoxicar de sus adicciones en varias ocasiones, incluso unos pocos meses antes de su muerte, siguiendo un tratamiento de rehabilitación. Es más, según reveló a la revista Parade en 2011 comenzó a emborracharse y fumar marihuana cuando tenía 13 años.

La pérdida de Cory Monteith dejó especialmente devastada a Lea Michele que no solo era la coprotagonista de la serie, sino también su pareja sentimental. Los fans de Glee también se mostraron desolados hasta el punto de que aunque la ficción continuó sin el actor (a quien le dedicaron el tercer episodio de la quinta temporada titulado The Quarterback) perdió cerca de diez millones de espectadores.

Heather Morris, víctima de un hacker informático
En 2012 se difundieron en la red imágenes íntimas de Heather Morris quien encarnó a Brittany S. Pierce en Glee. A la actriz le robaron de la nube varias imágenes en las que aparecía casi desnuda, en poses provocativas, y que había tomado con su teléfono móvil.

La filtración sufrida por la actriz se suma a los ataques informáticos experimentados en los últimos tiempos por diversas celebridades de Hollywood como Christina Hendricks, Mila Kunis, Rihanna y Blake Lively.

En resumidas cuentas, Glee es hoy una serie destruida por las muertes y escándalos de sus protagonistas. Un verdadero mal fario que durante años se ha extendido entre las estrellas fuera del estudio de grabación conociendo ahora la enésima historia oscura con la pérdida de Naya Rivera.

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