Nathalie Poza se resiste a Broncano. La entrevista más incómoda del programa

Por Nuria Herrera

From Diez Minutos

Nathalie Poza visitó por primera vez La Resistencia y la experiencia fue cuanto menos tensa. La actriz, que en mayo estrena en Movistar+ la serie La Unidad, iba al programa a promocionar su nueva película Invisibles, dirigida por Gracia Querejeta. Desde el principio se mascaba la tensión y entró en el teatro molesta por las bromas de Broncano, Ricardo Castella y Grison sobre la presencia en el programa de 'Natalie Portman'.

Por eso, nada más aparecer, soltó el primer zasca: "Siempre soy la decepción", decía. "Es muy doloroso que nadie se acuerde de tu nombre. Yo también soy más de Buenafuente y aquí estoy hoy", le soltó a bocajarro a Broncano, que respondió con un: "¿pero por qué cobro yo?".

El resto de la entrevista fue un ir y venir de preguntas y respuestas tensas: "Creo que este es un programa para millenials y yo estoy ya muy pasada" y soltaba pullazos sobre el desconocimiento que tenían de su curriculum: "Tenéis un problema que no sabéis a quién invitáis. Las cosas como son", aseguró. Por eso, cuando David le preguntó qué regalo le había traído, ella no se cortó: "Pero si no sabes ni quién soy, ¿qué te voy a traer?". Y nuevo zasca donde más duele: Buenafuente cuida más a los invitados. "Él lo conoce todo, sabe lo que hace. Él es maravilloso, sabe lo que hace, se está muy a gusto, la gente es muy guay..."

"Esto es bonito porque a veces en la ofensa se encuentra un nexo entre las personas cuando sabes que la ofensa es con cariño", le decía Broncano.

"De cosas que has hecho he visto varias porque estoy leyendo aquí que saliste en Periodistas y eso lo veía yo mientras merendaba", ironizaba Broncano para acabar peloteándola un poco: "Has empezado haciendo personajes episódicos y has acabado ganando un premio Goya a Mejor Actriz", en referencia a su trabajo en No sé decir adiós (2018).

Y ella se fue ablandado y reconoció que había visto el programa cuando iba Dani Rovira, al que admira mucho. Al final, tras decir muchas veces que "no vuelve más", acabaron de buen rollo y confesó que se lo había pasado "bien".