Cómo la Marina le enseñó a manejar su dinero con inteligencia

Antes de unirse a la Marina, Tony Elion Jr. estuvo al borde de la bancarrota tras años de gastos excesivos.

Si damos un salto hasta el presente descubriremos que en tan solo 13 meses ha amasado unos 250.000 dólares, gracias a la disciplina monetaria que aprendió en el ejército y a la ayuda del libro Finanzas personales para tontos.

Ahora predica los beneficios de llevar una vida frugal e invertir de manera inteligente.

“Antes de alistarme en el ejército tenía muy malos hábitos de gasto... intentaba acumular tantas cosas como podía”, le confesó Elion a Yahoo Finanzas, apuntando que en ese momento tenía hipotecas en dos condominios, pagaba 700 dólares mensuales por un Mercedes Benz convertible y había comprado una propiedad multiuso en pleno apogeo de la Gran Recesión.

“Todo se estaba acumulando”, agregó. “Trabajaba tanto que no tenía la oportunidad de disfrutar de las cosas que compraba, porque las compré todas recurriendo a créditos. Llegué a un punto en el que no podía soportarlo más, tenía que volver a empezar”. 

La marina le aportó “estabilidad financiera”

Elion se refugió en los militares. Vendió su Mercedes, alquiló uno de los condominios, se deshizo de la propiedad multiuso y se alistó en la Marina.

“Sabía que, si entraba al ejército, tendría un salario, me pagarían la casa, los servicios que consumo y el seguro de salud”, dijo Elio. “Gracias a la estabilidad financiera que representa el ejército, podría poner mis finanzas en orden”.

Dijo que uno de los mejores aspectos del campamento de entrenamiento respecto a las finanzas era que no podía gastar dinero. Recibía un salario, pero como no tenía acceso al mundo exterior, no podía gastarlo. Cuando terminó el campamento de entrenamiento, Elion tenía dinero en efectivo para pagar una parte de su deuda.

Tony Elion Jr. reconoció que una ventaja del campamento de entrenamiento es que no podía gastar el dinero que ganaba mientras estaba en el ejército.

Cuando lo asignaron a Japón, aprendió otra lección sobre la frugalidad. En vez de comprarse un vehículo de lujo, como solía hacer, hizo lo mismo que sus compañeros: comprar un cacharro.

“Cuando la mayoría de las personas llegan ahí, tienen una rotación de dos a tres años, por lo que nadie se compra un vehículo caro”, dijo. “No compras un auto nuevo. Solo compras un automóvil que cuesta 500, 700 o 1.000 dólares que sirva para trasladarte de un lado a otro”.

Elion dijo que fue de gran ayuda el hecho de no ser el único que conducía un Nissan 1998.

“Nadie parpadeó”, dijo, y señaló que también pudo vender el vehículo por 1.000 dólares, el precio original que había pagado, a un miembro de la Armada que llegó a Japón.

A Elion se le quedó grabada aquella lección cuando regresó a Estados Unidos. Compró un vehículo de 3.000 dólares en Craigslist y todavía conduce ese Ford Explorer Sport 2002.

“Nunca pagaré otra cuota de un préstamo por un vehículo”, afirmó. “No me importa si a la gente no le gusta lo que conduzco. Lo único que me importa es que me evite pasar frío y que me lleve del punto A al punto B”.

“Tuve que ir a la biblioteca y aprender”

Durante los tres años que estuvo en el ejército, Elion acumuló alrededor de 50.000 dólares en efectivo. Pero no sabía qué hacer con ese dinero.

“Es como tener un helicóptero, pero no saber pilotarlo”, dijo. “Si tienes un helicóptero y no sabes cómo volar, ¿para qué te sirve?”.

Así que leyó el libro Finanzas personales para tontos. Le preocupaba que, si le confiaba su dinero a un inversor o a una empresa de corretaje, ellos lo invertirían pero él no entendería lo que estaban haciendo. Quería dominar los conceptos básicos y entender cómo funcionaba la inversión.

Tony Elion Jr. aprendió a administrar su dinero después de leer Finanzas personales para tontos en la biblioteca.

“No sabía lo que estaban haciendo”, reconoció. “No sé qué es una buena o una mala idea. Tenía que ponerme al día. Tuve que ir a la biblioteca y aprender”.

Elion descubrió los conceptos básicos: qué hace el mercado de valorescómo funcionan las inversiones y cómo lograr que el dinero se multiplique. Pero cuando salió del ejército, gastó rápidamente esos 50.000 dólares, solo que no fue tan irresponsable como antes.

Pagó el alquiler por un año. Se compró un auto barato. Pagó la deuda del préstamo estudiantil. Pero no invirtió nada.

“Parpadeé y ya no tenía los 50.000 dólares”, reconoció. “No apliqué nada de todo lo que había aprendido en los libros de inversión”.

“El billete de oro de Willy Wonka”

Elion todavía estaba lejos del punto al que quería llegar económicamente. Entonces puso a la GI Bill a trabajar a su favor.

“La GI Bill es una especie de billete de oro de Willy Wonka para los militares”, explicó Elion refiriéndose al proyecto de ley que cubre el costo de asistir a una universidad pública. Además, cualquier beca que recibiera se la reembolsarían.

Tony Elion Jr. calificó la GI Bill como el “billete de Willy Wonka para militares” ya que les permite a los veteranos recibir una educación gratuita.

Elion asistió a la Penn State Law, donde también ganó una beca de la universidad. Cuando recibió el cheque de reembolso de la beca, primero pagó el alquiler y las facturas pendientes.

“Tomé lo que me quedaba, unos 20.000 dólares, e invertí ese dinero en acciones de Amazon”, dijo. En nueve meses el precio de la acción se duplicó pasando de los 969 dólares en el momento en que Elion las compró a aproximadamente 2.000 dólares. Entonces Elion decidió invertir en el futuro.

“Se hicieron fortunas y se perdió dinero”

Su racha de inversión no siempre ha estado colmada de éxitos. Cuando el mercado de valores se desplomó en vísperas de Navidad en 2018, Elion se asustó ya que sus activos cayeron 25.000 dólares en tan solo ocho horas.

“Fue horrible porque los mercados estaban cerrados, no abrían durante Navidad”, dijo. “Solo podía esperar y ver cómo se comportaban las acciones. Entonces no podía concentrarme en la familia ni en nada de lo que estaba sucediendo”.

La experiencia lo marcó y terminó vendiendo sus acciones de Amazon unas pocas semanas después, asustado por la volatilidad. Pero seis meses más tarde las acciones alcanzaron un nuevo máximo y perdió 90.000 por haberlas vendido.

“Debí haber aguantado, no haber sido tan impaciente y no haber tenido miedo”, dijo. “Se hicieron fortunas y se perdió dinero, por lo que hay que ser capaz de observar el flujo y reflujo de las acciones”.

Tony Elion Jr. se siente agradecido y espera que su viaje financiero inspire a otras personas.

“No estoy aquí solo por el dinero”

Elion comparte el viaje que emprendió por sus finanzas personales y su experiencia en las inversiones en un nuevo libro: Sailor to Student: How I made a quarter of a million dollars in the stock market, and you can too (en español: De marinero a estudiante: cómo gané medio millón de dólares en el mercado de valores y cómo puedes hacerlo tú también). Está valorando la idea de realizar seminarios financieros en todo el país, sobre todo para los veteranos.

Está a punto de presentarse al examen de barra y le interesa el derecho laboral, entre otros. No importa lo que haga, realmente quiere ayudar a las personas, sobre todo a lo largo de su viaje financiero.

“No estoy aquí solo por el dinero, estoy aquí porque me apasiona lo que estoy haciendo”, dijo. “Cuando empiezas a alcanzar la libertad financiera, te simplifica la vida porque tienes la libertad de elegir qué es lo que quieres hacer, cómo quieres hacerlo, dónde quieres hacerlo y por qué quieres que se haga”.

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Janna Herron