Calviño, Iglesias y Díaz: Juego de Tronos en el Gobierno

Asier Martiarena
·4 min de lectura
Yolanda Díaz (izda.) y Nadia Calviño (segunda por la izda.) posaron juntas con el resto de actores políticos involucrados en la negociación de la reforma laboral.(Photo by OSCAR DEL POZO/AFP via Getty Images)
Yolanda Díaz (izda.) y Nadia Calviño (segunda por la izda.) posaron juntas con el resto de actores políticos involucrados en la negociación de la reforma laboral.(Photo by OSCAR DEL POZO/AFP via Getty Images)

La estrategia de Unidos Podemos de airear públicamente cualquier debate interno del Gobierno de coalición para meter, constantemente, una dosis de presión extra al PSOE no ha gustado nunca en las filas socialistas. Ojo a este detalle, hoy mismo el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y la ministra de Hacienda, la socialista María Jesús Montero, han protagonizado una tensa conversación en los pasillos del Congreso hasta el punto de que se ha oído a la portavoz pedir al líder de Podemos que no sea “cabezón”.

Esto lleva meses ocurriendo, pero el ataque de nervios ya no se disimula. Inicialmente se minimizó enmarcándola en la naturaleza propia de un partido novato que aún debía acostumbrarse a estar en el poder. Posteriormente se toleró a la vista de que la táctica ha dado algunos frutos como la reedición del pacto de investidura que ha acelerado la aprobación de los presupuestos. Pero en los últimos tiempos ya está escamando a diferentes miembros del Consejo de Ministros. Especialmente en lo que se refiere a la hoja de ruta económica del Ejecutivo. ¿Cómo se ha llegado a este punto?

A punto de comenzar la reconstrucción del país, uno de los más castigados por los efectos de la pandemia, la agenda social que Podemos intenta imponer se ha encontrado con serias reticencias internas que, en base a la estrategia de presión arriba citada, está siendo retransmitida casi al minuto curiosamente. Evidenciando el juego de tronos que mantienen Pedro Sánchez y Nadia Calviño, por un lado, y Pablo Iglesias y Yolanda Díaz.

Subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), decreto antidesahucios, reforma de las pensiones, reducción de la semana laboral, reforma laboral, corte de suministros... El presidente del Gobierno ya le ha dado algún toque de atención a su vicepresidente segundo como quedó patente cuando Iglesias quedó, inicialmente, fuera de la Comisión para la Recuperación, Transformación y Resiliencia. Y el último ha llegado desde el Ministerio de Economía. El equipo de Calviño se ha mostrado muy contrariado por las filtraciones y desmentidos que el partido morado ha hecho al respecto del corte de luz y agua entre la población más desfavorecida. Recordemos que Iglesias dinamitó ayer los plazos marcados por Calviño negando que haya un acuerdo entre Unidos Podemos y PSOE al respecto. Y menos aún con el texto elaborado desde la cartera de Economía.

Y el entorno de la vicepresidenta primera no ha dudado en hacer lo mismo tirando de prensa amiga para acusar al partido morado de querer 'argentinizar' el país alentando la insumisión del pago de suministros bajo el pretexto de que "si no pagas no pasa nada". Quien lo recoge es El Español, dando voz a una fuente cercana a Calviño quien alerta de que "no se puede instalar la cultura del impago. Si llegas a eso, te plantas en la América Latina de 2012".

Lo mismo ha ocurrido con la hipotética reducción de la semana laboral. Iglesias ha utilizado en esta batalla a la ministra de Trabajo Yolanda Díaz para, inmediatamente después, deslizar que el Gobierno “lo estaba estudiando” cuando desde el PSOE lo niegan tajantemente. Con la diferencia de que esta vez salieron varios ministros a negarlo.

Un Gobierno de coalición, por definición, siempre va a tener distintas voces. Sánchez se ha esmerado por mantener ese debate bajo control para transmitir un único mensaje. Pero la paz interna ha saltado por los aires y, en la actualidad, el Ejecutivo tiene no menos de media docena de discursos.

Esto se debe a que, al haberse garantizado su supervivencia en el Gobierno con la aprobación de los presupuestos, Podemos está intentando marcar su perfil para no diluirse en el del PSOE y debe sacar el colmillo del que tanto han alardeado en sus campañas electorales para satisfacer a sus votantes y que estos no les nieguen el voto en un futuro como así ocurrió en verano en las elecciones de julio en Galicia y País Vasco. ¿Cómo? Equiparando en la medida de lo posible las conquistas de Yolanda Díaz con la gestión de Nadia Calviño. Algo así como que Díaz asuma la defensa de los más desfavorecidos y que Calviño se vea obligada a ampliar el gasto social para no parecer demasiado tecnócrata.

EN VÍDEO | Los desahucios han caído un 55 % en lo que va de año, hasta 18.138

Más historias que te pueden interesar: