Mythic Quest: la mejor comedia del momento no está en Netflix ni HBO ni Amazon Prime

Pedro J. García
·7 min de lectura

Después del año que hemos pasado, y con lo que nos queda, la televisión sigue siendo nuestro principal refugio para ahogar las penas y olvidarnos, aunque sea por un rato, de lo que está pasando ahí fuera. Y con tanto drama y crispación, lo que a muchos nos apetece es una buena comedia. Una que nos haga pasar un rato desenfadado y ligero, que nos haga reír y nos dé un buen chute de optimismo y buen rollo.

Y una comedia perfecta para desempeñar esta función es Mythic Quest, sitcom en torno a la industria del videojuego que no se encuentra en Netflix, HBO, Disney+ o Amazon Prime, sino en otro servicio que aun sigue luchando por hacerse su hueco en el competitivo y abarrotado mundo de las plataformas de streaming: Apple TV+.

Estas son las razones por las que no te puedes peder Mythic Quest, la serie gamer para todo el mundo.

Charlotte Nicdao y Rob McElhenney en la segunda temporada de 'Mythic Quest', que se estrena el 7 de mayo en Apple TV+ (cortesía de Apple)
Charlotte Nicdao y Rob McElhenney en la segunda temporada de 'Mythic Quest', que se estrena el 7 de mayo en Apple TV+ (cortesía de Apple)

Cuando hablamos de comedias de Apple TV+ tenemos que destacar la deliciosamente anacrónica Dickinson y la joya de la corona del streamer, la aclamada Ted Lasso. Pero más allá de estos recomendables títulos tan distintos entre sí nos encontramos a Mythic Quest, otra serie cómica digna de atención y reivindicación en el escaso pero notable catálogo de la plataforma, que con una estupenda primera temporada, y a punto de estrenar su segunda entrega, ya puede ser incluida entre lo mejor del panorama televisivo actual.

La serie se estrenó en Apple TV+ en febrero de 2020 -justo antes de que el mundo se pusiera patas arriba por culpa de la pandemia- y está creada por Megan Ganz, Rob McElhenney y Charlie Day, responsables de la comedia de acción real más longeva de la televisión estadounidense, la salvaje y políticamente incorrecta Colgados en Filadelfia (It’s Always Sunny in Philadelphia). Sin embargo, a pesar de compartir ADN y tener a McElhenney como protagonista en ambas, las dos series se diferencian bastante en estilo y tipo de humor.

Mythic Quest vendría a ser algo así como una fusión entre The Office, Silicon Valley y Community. La serie transcurre dentro de una compañía de videojuegos y sigue a sus trabajadores en su día a día en la oficina y en el universo gamer, enfrentándose a los problemas y quebraderos de cabeza que surgen del desarrollo del juego MMO (multijugador masivo en línea) Mythic Quest. McElhenney interpreta al excéntrico Ian Grimm, narcisista, ególatra y megalómano creador del juego y presidente de la compañía, con la neurótica e infravalorada Poppy (Charlotte Nicdao) como ingeniera principal y segunda de a bordo.

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La serie se apoya principalmente en la divertida dinámica entre estos dos personajes, que representan polos opuestos a la hora de lidiar con el mantenimiento del juego, y los peculiares trabajadores de la compañía, un grupo de lo más variopinto e impredecible que incluye al sociópata jefe de monetización Brad (Danny Pudi), el desgraciado productor David (David Hornsby), su casi psicópata asistente, Jo (Jessie Ennis), el escritor principal del videojuego, un anciano autor de fantasía totalmente desconectado del presente llamado C.W. Logbottom (F. Murray Abraham), y las testers Dana (Imani Hakim) y Rachel (Ashly Burch), que aportan la nota más dulce y romántica con una entrañable química romántica.

A través de todos ellos se nos introduce en el mundo gamer para realizar una ácida y ocurrente sátira de la industria del videojuego que abarca desde las entrañas de las mismas compañías desarrolladoras hasta las convenciones y el hostil mundo de Internet, las competiciones y los influencers, sin perder nunca de vista lo más importante: los personajes. Y lo mejor es que, aunque sea un plus, no necesitas obligatoriamente saber de videojuegos para disfrutarla, igual que no tienes que ser aficionado al fútbol para amar Ted Lasso.

Normalmente, las comedias laborales como The Office o Parks and Recreation necesitan un poco de tiempo para encontrar su tono e identidad. Mythic Quest empieza bien, con una premisa llena de potencial, pero tarda un poco en arrancar y necesita unos cuantos episodios para empezar a demostrar de lo que es capaz. A medida que avanza la temporada, los personajes se van asentando, las relaciones se definen y la química entre ellos estalla. Como suele ocurrir con estas series, y de eso Ted Lasso sabe mucho, la clave para pasar de ser una simple comedia más a una serie especial es humanizar a los personajes y encontrar su corazón. Y cuando Mythic Quest da con el suyo, se convierte en una máquina perfectamente engrasada en la que cada pieza encaja. Por eso merece la pena darle una oportunidad.

El primer punto de inflexión de la serie lo encontramos a la mitad de la temporada en un episodio especial que se aleja del reparto principal para centrarse en una pareja de desarrolladores en el pasado (Cristin Milioti y Jake Johnson), condensando en media hora una preciosa y triste historia de amor paralela al desarrollo, auge y declive de un videojuego a lo largo de 20 años. Un capítulo autoconclusivo que se sostiene por sí mismo y funciona como una mini-película indie ante la que es imposible no caer rendido.

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Es en ese momento cuando te das cuenta de que Mythic Quest es algo más que una divertida comedia sobre compañeros de trabajo, y que detrás de ella hay un grupo de personas que quieren contar una historia con cariño y fundamento. Sin embargo, el capítulo que hizo que la serie destacase de verdad fue el especial de cuarentena que emitieron en mayo de 2020 como complemento a la primera temporada. La mayoría de especiales por Zoom que se produjeron al inicio de la pandemia dejaron indiferente y cayeron en el olvido, pero el de Mythic Quest supo aprovechar de verdad la situación para realizar un capítulo brillante, visualmente ingenioso y sorprendentemente emotivo que no solo sacaba jugo a la tecnología, sino que ofrecía una reflexión sobre la soledad y el aislamiento que dio en la diana sobre cómo nos estábamos sintiendo en ese momento.

Como aperitivo de la segunda temporada, que llega a Apple TV+ el 7 de mayo, la serie ha estrenado otro capítulo puente especial. En él, los empleados de Mythic Quest asisten a la fiesta de Everlight, una competición al estilo medieval para recompensarlos por el año tan horrible que han (hemos) pasado y que tiene lugar en las mismas oficinas de la compañía. Quien haya visto Community (otra serie que recomiendo fervientemente y que tiene mucho en común con Mythic Quest), recordará los episodios especiales del paintball, geniales parodias del cine de acción y ciencia ficción en las que los protagonistas se enzarzaban en una batalla campal por el triunfo. Pues bien, Everlight sería algo así como el episodio de paintball de Mythic Quest, una parodia de la fantasía medieval hecha con humor y mucho sentido de la épica que espero que se convierta en tradición anual.

Mientras Ted Lasso se lleva la gloria y los premios (muy merecidamente), postulándose como una de las comedias favoritas en los próximos Emmy, Mythic Quest está pasando más desapercibida, y es una pena. Después de los dos fantásticos episodios especiales con los que la serie nos ha deleitado como antesala de la segunda temporada y en los que hemos visto evolucionar a sus personajes, algo me dice que la serie va a seguir creciendo imparablemente este año, y sería recomendable no perdérselo. Con mucha creatividad, una energía caótica irresistible, ese justo punto gamberro y un fondo amable con buen corazón, Mythic Quest tiene todos los ingredientes para convertirse en la próxima gran comedia de culto.

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