¿Por qué las mujeres iraníes se están cortando el pelo y quemando sus velos?

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Photo credit: YASIN AKGUL - Getty Images
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"Justicia, libertad y no al hiyab obligatorio" y "Mujeres, vida, libertad" son dos de los gritos enarbolados por mujeres y hombres en las manifestaciones que, desde hace una semana, se extienden por todo Irán y que ahora han adoptado una nueva y simbólica forma de queja: mujeres que se cortan el pelo y queman sus velos.

Un activismo que está haciéndose viral en redes y que tiene como objetivo protestar contra el conservador Gobierno de Irán y recordar a la joven Mahsa Amini, por cuya muerte ha empezado toda esta pequeña gran revolución.

El pasado viernes 16 de septiembre, se conoció el fallecimiento de Amini, de 22 años, que había sido detenida el martes anterior en Teherán por la llamada 'Policía de la Moral' por llevar mal puesto su velo. La joven falleció a causa de un infarto y un coma en el que entró en la comisaría adonde la habían llevado.

El jefe de la Policía definió la muerte como "un incidente desafortunado" y dijo que era falso que se golpeara o maltratara a la joven bajo custodia policial. Según su versión, "no hubo contacto físico" entre los policías y Amini, pero otros testigos aseguran que escucharon gritos y que la golpearon.

Las protestas empezaron ese mismo viernes, sobre todo en la provincia del Kurdistán, de donde era originaria Amini. Primero lo hicieron tímidamente, pero las manifestaciones se fueron extendiendo y haciendo más tumultuosas en todo el país. De hecho, varias personas murieron, según los grupos de derechos humanos a manos de las fuerzas de seguridad, que usaron porras, gases lacrimógenos y cañones de agua. ¿El resultado? Al menos nueve muertos, 80 heridos y cientos de personas detenidas.

Photo credit: Chris McGrath - Getty Images
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Esmaíl Zareí Kusha, el gobernador del Kurdistán, informó de la muerte "sospechosa" de tres personas en "concentraciones ilegales". En declaraciones a la agencia Fars, "las investigaciones muestran que estas personas fueron asesinadas a tiros por los enemigos del sistema y con armas que ninguno de los miembros de seguridad de la provincia utiliza".

Lo cierto es que las protestas adquirieron una nueva dimensión y muy pronto se empezaron a ver en ellas no solo mujeres sin el velo sino también cortándose el pelo y quemando el hiyab en hogueras callejeras. Se trata de un enorme desafío a la política ultraconservadora del Gobierno iraní, que en los últimos tiempos ha recalcado que las mujeres deben cumplir con las estrictas normas de vestimenta. Así se puede ver en las calles muchas más furgonetas de la mencionada Policía de la Moral

El velo es una prenda obligatoria desde 1979, cuando triunfó la revolución islámica del Ayatollah Jomeini, quien declaró que, sin él, las mujeres estaban "desnudas" y que solamente con conseguir cubrir su cabello, "la revolución ya era un éxito". Desde entonces, las mujeres están obligadas por ley a llevarlo y, si no lo hacen (o si lo hacen 'mal', como en el caso de Amini), se enfrentan a detenciones, multas y encarcelamientos.

Photo credit: Anadolu Agency - Getty Images
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Por ello, quitárselo, quemarlo y cortarse el pelo (las mujeres, también según la tradición musulmana, deben llevarlo largo) es una verdadera revolución y un desafío a la autoridad, un acto de activismo que ha llegado a las redes sociales bajo el hashtag #No2Hijab.

La periodista y activista iraní, Masih Alinejad, señaló que “después de 40 años de opresión, las mujeres iraníes dicen #No2Hijab. No más opresión. La multitud está llena de hombres que apoyan a las mujeres de Irán. El asesinato de #MahsaAmini fue una llamada de atención para los iraníes”.

En este otro vídeo se puede ver una de las protestas contra la muerte de Amini y los manifestantes mostrando su velo, quitado, en señal de repulsa:

Esta revuelta solo vuelve a encender las brasas de un malestar que viene de lejos. Ya en 2014, muchas mujeres iraníes se sumaron a una campaña de protesta en internet que, bajo el título 'Mi libertad sigilosa', les animaba a compartir fotos y vídeos en las que desobedecían las leyes del hiyab.

La muerte de Amini llega en un momento especialmente delicado para la 'relación' entre las mujeres iraníes y los guardianes de la moral, porque están saliendo a la luz informes sobre actos represivos contra ellas si no cumplen las leyes, como prohibirlas que entren a oficinas del gobierno o bancos. Además, se han filtrado vídeos en redes sociales en los que, aparentemente, se ve a policías llevándose a mujeres a la fuerza o arrastrándolas por el suelo.

Todo esto solo ahonda la brecha entre ultraconservadores y moderados, que no dudan en llamar 'Patrullas Asesinas' a la Policía de la Moral, una organización cuyo trabajo ha sido justificado por el líder supremo, Alí Jamenei.