La muerte de Jordi Rebellón destapa las dificultades profesionales entre los actores de 'Hospital Central'

·7 min de lectura

A todos los fans de Hospital Central se nos ha encogido el corazón tras conocer la noticia de la muerte de Jordi Rebellón. El actor de 64 años detrás del doctor Vilches, el icónico personaje que tantas vidas salvó en la emblemática serie de Telecinco, nos ha dejado después de sufrir un accidente cerebrovascular. Y si bien su fallecimiento ha expuesto el cariño que tanto compañeros de profesión como espectadores le profesábamos, tengo un nudo en la garganta porque sé de buena tinta las dificultades profesionales que venía arrastrando en los últimos años.

Y es que de un tiempo a esta parte a Jordi Rebellón le costaba un riñón conseguir cada papel televisivo, es decir, a diferencia de otros intérpretes que han dado forma a su carrera tras protagonizar otros sonados pelotazos en la pequeña pantalla, los directores de casting no se apresuraban a seguir explotando el potencial de este barcelonés pese a haber hecho las delicias de los espectadores con Hospital Central. Una circunstancia que también han sufrido en sus propias carnes otros actores del elenco como David Andrade, conocido por su rol de doctor Waldo, que hace unas horas me subrayaba que aunque la legendaria serie marcó un antes y un después en Telecinco a nadie le aseguró un futuro interpretativo boyante.

Jordi Rebellon en la premiere de Viva la Pepa en Madrid el 7 de julio de 2021 (G3online, USG, Gtres)
Jordi Rebellon en la premiere de Viva la Pepa en Madrid el 7 de julio de 2021 (G3online, USG, Gtres)

El mundo del cine y la televisión llora la muerte de Jordi Rebellón, apasionado actor que dio rienda suelta a su verdadera vocación hasta el último momento, dado que una de sus recientes ilusiones pasaba por sacar adelante un proyecto que había ideado junto con Roberto Drago, conocidísimo entre los fans de Hospital Central por dar vida al doctor Héctor Béjar. El catalán tenía puestas las miras en el teatro, especialmente en este malogrado trabajo que había escrito mano a mano con su compañero y que, evidentemente, se ha tenido que paralizar repentinamente.

Y si bien las tablas se habían convertido en el refugio de Jordi Rebellón (en la temporada 2018-2019 protagonizó en compañía de Concha Velasco El funeral, una de las funciones más taquilleras de la capital, y en octubre regresaba a los escenarios junto a Lidia San José con Comedia sexual de una noche de verano-la adaptación de la película homónima de Woody Allen-), me produce una gran desazón que la fama brutal que le había procurado Vilches en la serie Hospital Central no surtiera el efecto deseado. Me explico. Cuando un actor carga a sus espaldas un papel protagonista que cala tan hondo entre la audiencia puede pasar que el personaje engulla al propio intérprete hasta el punto de encasillarle en la industria, pero también que la estrella en cuestión corra la suerte de forjarse una trayectoria sólida en virtud de este despegue.

En el caso de Jordi Rebellón se metió en la piel de Vilches durante un total de 12 años, que se dice pronto, desde el 2000 hasta el 2012 (con un pequeño paréntesis de 2007 a 2009). Y si bien el actor catalán ya se había ganado nuestro corazón entre 1998 y 1999 con su puesta en escena durante 14 episodios de la legendaria Médico de familia, también serie de Telecinco y también con un papel de doctor, la realidad es que Hospital Central es la ficción que ha marcado su currículo y por la que todos le recordaremos eternamente.

Porque Vilches, personaje bonachón y muy humano pero un tanto cascarrabias y con un particular sentido del humor, se convirtió en el epicentro del éxito de Hospital Central, en la figura clave y el alma de una serie que se mantuvo 20 temporadas en el aire. Tal es así que la producción de la cadena de Fuencarral, aplaudida por tocar cuestiones como la violencia doméstica, la pobreza y la falta de recursos, se cerró con la muerte del carismático doctor en un episodio final que nos hizo brotar las lágrimas.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un vídeo de Twitter no disponible por tus preferencias de privacidad

El desenlace de Hospital Central supuso un punto y seguido en la vida de Jordi Rebellón. Pese a que, a veces, cuando se apagan los focos de una serie cada protagonista se marcha para su casa y si te he visto no me acuerdo, esta ficción creó un vínculo precioso entre el elenco al extremo de que, hoy en día, como me ha soplado David Andrade, existe un grupo de WhastApp llamado La familia en el que los protagonistas se escriben y organizan quedadas constantes. 

Aunque actualmente por la pandemia de coronavirus se han visto un pelín menos, como nos ha pasado a todos con nuestros amigos, sí que hace apenas unos días el propio actor catalán publicó en su perfil de Instagram una salida que había hecho con algunos compañeros (Roberto Drago, Carles Francino, Jesús Olmedo y Bárbara Muñoz) al teatro Marquina para disfrutar del espectáculo Dribbling de Nacho Fresneda, Aimé en el montaje de Telecinco.

Ahora bien, aunque el compañerismo y la amistad se dieron la mano en Hospital Central, es muy evidente que la serie no se estableció como el escaparate mediático que a priori prometía. De hecho, la trágica pérdida de Jordi Rebellón pone de manifiesto las dificultades profesionales a las que se ha tenido que enfrentar un reparto amplísimo y muy profesional compuesto por 61 actores fijos y 900 episódicos.

Sin ir más lejos, a Jordi Rebellón nadie le regaló nada tras encarnar a Vilches. A pesar de la popularidad adquirida en Telecinco el intérprete catalán no volvió a recibir otro papel a la altura, y mira que hizo todo por demostrar que era mucho más que un actor de un solo personaje. Eso sí, llegaron algunos roles dignos de destacar. En Amar es para siempre de Antena 3, que por cierto esta misma semana estrena su décima temporada, asumió al bioquímico Luis Ardanza entre 2013 y 2014. Seguidamente, entre 2014 y 2015, trabajó en la misma cadena con la serie Sin identidad e, igualmente, se erigió como un rostro familiar de los que seguimos Cuéntame cómo pasó encarnando en 15 episodios de la decimosexta tanda a José Ignacio, el novio de Inés Alcántara (Irene Visedo). En 2018 también le vimos en la cadena pública con Servir y proteger.

El último proyecto en televisión de Jordi Rebellón fue Mercado central, el serial diario de La 1 donde permaneció hasta el final de la segunda y última temporada emitida en enero de este mismo año. Como vemos, siempre intentó mantenerse a flote en la pequeña pantalla aunque se tratara de títulos de menor envergadura en los que ya de por sí le costaba fichar. Era un actor muy querido pero a la hora de trabajar es que nos tienen como marginados. Si te fijas, todos los actores de Hospital Central ¿cuántos están trabajando? En otras series sí. Los de Aquí no hay quien viva a La que se avecina o de Los hombres de Paco cada uno hacen sus cosas”, me apunta David Andrade vía telefónica dejando en evidencia la cruda realidad que sobrevino a parte del elenco de Hospital Central.

©Mediaset
©Mediaset

En efecto, seguramente a ti también te cueste pronunciar un nombre de actor o actriz de Hospital Central que haya hecho de la televisión su forma de vida. En gran medida el reparto ha seguido desarrollando su talento en otros medios, yo por ejemplo en 2014 fui a ver a Nacho Fresneda al teatro cuando protagonizaba El huerto de guindos, o incluso han tenido que reinventarse como Antonio Zabalburu, Javier Sotomayor en la serie, quien en 2019 me contaba en una entrevista que había pasado de estar esperando que sonara el teléfono a crear su propio negocio.

A Jordi Rebellón le ha sobrevenido la muerte apenas seis meses después de decir adiós a su madre Paquita que falleció el pasado 15 de marzo. Es decir, en un momento complicado a nivel personal pero también complejo en el terreno profesional puesto que las ofertas televisivas se resistían a llamar a su puerta. “El actor no quiere dejar de trabajar. Cada proyecto es un reto nuevo y nos gusta investigar personajes. Jordi no era menos como actor profesional que era”, me insiste David Andrade subrayando que tanto él como su amigo habían tenido periodos de mucho parón.

Él no es que tuviese el gusanillo de hacer otra cosa, es que no le salía audiovisual por ningún lado. Le ha costado mucho cada proyecto. No te creas que por haber entrado en Hospital Central te llaman corriendo. Es muy querido menos para los directores de casting”, concluye el también especialista de cine dejándome una sensación agridulce tras descubrir de primera mano la falta de oportunidades que han sobrevolado a quienes en su día grabaron cientos de momentos televisivos en la retina de millones de espectadores.

Más historias que te pueden interesar:

Imagen: ©Mediaset

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente