'Muerte en el Nilo' enseña a Hollywood cómo lidiar con un escándalo como el de Armie Hammer

A pesar de ser el protagonista del escándalo más sonado de Hollywood en 2021, Armie Hammer estará en la cartelera de 2022. Específicamente a partir del 11 de febrero y será con una de las dos películas que rodó antes de que varias mujeres lo acusaran de abuso, manipulación emocional y hasta canibalismo. Se trata de Muerte en el Nilo, la adaptación de la famosa novela de Agatha Christie que sirve como continuación a la exitosísima versión de Asesinato en el Orient Express que arrasó en la taquilla de 2017 cosechando 310 millones de euros a nivel mundial.

La campaña promocional ha dado el pistoletazo de salida lanzando un primer tráiler que deja entrever otra producción a gran escala. Por allí se lucen Gal Gadot, la joven promesa de Sex Education Emma Mckay y hasta su director Kenneth Branagh, que vuelve a meterse en la piel del astuto detective Hércules Poirot. Sin embargo, si prestamos atención a las imágenes también descubrimos a Armie Hammer en diferentes secuencias, aunque tan secundario y de manera fugaz que si pestañeas te lo pierdes.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un vídeo de Youtube no disponible por tus preferencias de privacidad

El escándalo de Hammer comenzó a inicios de 2021 cuando la cuenta de Instagram 'House of Effie' compartió copias de supuestos mensajes privados entre el actor y varias amantes entre 2016 y 2020, donde se leían frases que aludían a sadomasoquismo y referencias al fetichismo caníbal, así como confesiones de esas mujeres asegurando haber sufrido abusos, manipulación emocional y traumas en sus relaciones con él. Hammer negó las acusaciones calificándolas como un ataque de las redes, pero en los meses siguientes, fue desterrado de Hollywood abandonando todos los proyectos que tenía por delante (una película con Jennifer Lopez, una obra de Broadway, una serie de Paramount Plus y un thriller), y su agencia representante lo abandonó. Desde entonces ha desaparecido del radar mediático y lo último que se supo es que había concluido su estancia en un centro de rehabilitación.

Si hacemos memoria, tiempo atrás cuando el escándalo pasó su turno de Harvey Weinstein a Kevin Spacey, el director Ridley Scott tomó una estrategia bastante inusual. Había terminado Todo el dinero del mundo, el drama biográfico sobre el secuestro del nieto de J. Paul Getty con el actor acusado de abusos sexuales interpretando al magnate. Sin embargo, con la polémica ardiendo, el movimiento #MeToo cogiendo fuerza y la cultura de la cancelación afilando sus garras, optó por la complicada estrategia de rodar de nuevo todas las secuencias reemplazándolo por Christopher Plummer. El cambio dio resultado dado que la película pasó por encima de la polémica y el veterano actor fallecido este mismo año consiguió una nominación al Óscar a mejor actor secundario.

No obstante, a la vista del tráiler de Muerte en el Nilo parece que 20th Century Fox, Disney y Kenneth Branagh habrían optado por otra táctica: la de minimizar su rol en la promoción, dándole la espalda con una presencia lejana y secundaria en el tráiler, a pesar de ser uno de los protagonistas de la historia. Su presencia en el adelanto me recuerda a la de un maniquí, sin decir una palabra ni transmitir importancia alguna mientras otros actores secundarios toman el protagonismo con más secuencias y diálogo en el vídeo. Está ahí porque las secuencias ya fueron filmadas pero el tráiler transmite que la revelancia que los responsables quieren darle de cara al estreno es completamente nula.

Imagen de Muerte en el Nilo (Rob Youngson; © 2020 Twentieth Century Fox Film Corporation. All Rights Reserved.)
Imagen de Muerte en el Nilo (Rob Youngson; © 2020 Twentieth Century Fox Film Corporation. All Rights Reserved.)

Para empezar cabe la pena destacar que la película habría costado casi el doble que su antecesora -80 millones de euros según Deadline, frente los 48 millones de Asesinato en el Orient Express- tratándose de un rodaje con cientos de extras, efectos especiales y un diseño de producción de gran escala. Por eso, cuando el escándalo de Armie Hammer salió a la luz a comienzos de 2021, copiar a Ridley Scott no era una alternativa viable. Además de lo invertido la película había terminado su proceso de posproducción dado que el estreno original estaba previsto para diciembre de 2019, pero se retrasó varias veces debido a la pandemia. Reunir a los actores de nuevo en plenas restricciones y protocolos hubiera costado una fortuna para un proyecto ya concluido.

Mucho se ha cuestionado en la industria sobre cómo lidiaría Disney con el escándalo frente al estreno de la película. Y viendo el tráiler parece que habría optado por una estrategia que bien podría convertirse en una lección para muchos estudios, justo cuando la cancelación y el destierro inmediato se han convertido en las herramientas modernas para desligarse de un nuevo escándalo. Como, por ejemplo, Chris Noth de Sexo en Nueva York, quien en cuestión de días fue abandonado por su agente, despedido de la serie The Equalizer y apartado por sus compañeras de And just like that… después de que dos mujeres lo acusaran de abusar de ellas en el pasado.

Es decir, el tráiler nos permite descubrir que Disney y 20th Century Fox sabrían que no pueden esconder que Armie Hammer está en la historia porque, de hacerlo, podría salirles la estrategia disparada de manera equivocada. Lo que quiero decir con esto es que si lo escondieran solo daría más que hablar llegado el estreno, posando la atención en el ocultismo de su rol en la historia y creando una burbuja mediática que podría ensombrecer el lanzamiento. Tampoco pueden dejar en evidencia su protagonismo porque podría parecer una reivindicación profesional cuando la polémica que rodea al actor ha impactado tanto que existe una investigación abierta en la policía de Los Angeles.

Imagen de Muerte en el Nilo (Rob Youngson; © 2020 Twentieth Century Fox Film Corporation. All Rights Reserved.)
Imagen de Muerte en el Nilo (Rob Youngson; © 2020 Twentieth Century Fox Film Corporation. All Rights Reserved.)

En cambio, parece que los estudios han optado por lo más acertado: reconocer que hay un problema, aceptar que el actor está ahí pero reduciendo cualquier promoción que pueda hacerlo notar más de la cuenta. De esta manera, Disney y Fox están enseñando a la cultura de la cancelación que no pueden prever los escándalos, como tampoco tapar el trabajo de miles de personas por los supuestos errores de uno solo. Han dejado que Armie Hammer aparezca porque no se puede luchar contra la cancelación ni contra semejante escándalo. Pero lo hacen desde la táctica de minimizarlo y serle indiferente.

Otras cosa será ver cómo lidian con las entrevistas y promoción, dado que muchos medios seguramente pregunten a sus compañeros sobre el escándalo. Quizás sigan la misma estrategia que tomaron con Ansel Elgort y West Side Story. El actor vivió su propio escándalo en junio de 2020 cuando una joven lo acusó en Twitter de forzarla sexualmente cuando tenía 17 años tres años atrás. Él contestó al día siguiente vía Instagram calificando el encuentro como "una relación consentida", admitiendo haber desaparecido de repente tras romper con la chica, reconociendo que fue una forma "inmadura" y "cruel" de lidiar con ello. Desde entonces el actor mantuvo un perfil muy bajo y cuando llegó el momento de promocionar el musical de Steven Spielberg, la promoción se centró en entrevistas con los actores en grupo, sin encuentros a solas con Elgort, ni entrevistas en profundidad ni portadas dedicadas a él, tal y como destacó Variety. Esta estrategia permitiría evitar que un actor se tope a solas con preguntas sobre el caso de Armie Hammer, generando titulares que le quiten peso a la promoción del filme. Sin embargo, restaría peso sobre la campaña si no se apoya en la promoción individual sobre las figuras que tienen más influencia en el público, como es el caso de Gal Gadot.

Es evidente que a pesar de los análisis de mercado que los estudios de cine realizan continuamente, no tienen la bola de cristal para saber si un escándalo podría azotar el próximo proyecto millonario. Y en este caso parece que Disney y Fox han optado por mostrar que son conscientes de la realidad: que tienen a Armie Hammer en una película con papeletas para atraer al público a las salas, que no queda más remedio que aceptarlo ante la audiencia pero con indiferencia y dándole poca relevancia.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente