Muere la reina Isabel II a los 96 años: adiós al último icono del siglo XX

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Photo credit: Sean Gallup - Getty Images
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La reina Isabel II de Inglaterra ha muerto a los 96 años en el castillo de Balmoral (Escocia), su residencia de verano, tal y como ha confirmado el l Palacio de Buckingham en la cuenta de Twitter oficial de la familia real. Allí ha pasado los últimos meses y permanecía por recomendación médica, después de que el Palacio de Buckingham emitiera este jueves un comunicado en el que se recogía la "preocupación por la salud de Su Majestad". La monarca, que apareció en público por última vez el pasado martes cuando recibió a la nueva primera ministra Liz Truss, falleció rodeada de sus cuatro hijos –el príncipe Carlos de Inglaterra, Andrés, Ana y Eduardo–, así como acompañada por su nieto el príncipe William. Tanto el príncipe Harry como Meghan Markle están desplazándose hasta el castillo.

Desde hace varios meses, la Casa Real británica había informado de los "problemas de movilidad" que sufría la Reina y que la habían obligado a reducir su agenda y cancelar varios actos públicos. La noticia de su muerte ha entristecido profundamente a la sociedad británica, para la que Isabel II era una de las figuras más populares y queridas del país.

El cariño que el pueblo británico profesaba a la soberana quedó patente cuando decenas de miles de personas se congregaron en la capital británica para celebrar junto a ella su Jubileo de Platino el pasado mes de junio. Isabel II se convertía así en la primera soberana británica en llegar a festejar 70 años de reinado y, de hecho, fue la segunda del mundo en ocupar tantos tiempo el trono: solo la supera el rey francés Luis XIV, que llegó a los 72 años de reinado.

La historia de su longevo reinado comenzó la noche del 5 de febrero de 1952, cuando la por entonces princesa Isabel, de 25 años, dormía en Kenia sobre la copa de una higuera junto a su marido, Felipe de Edimburgo. Allí permanecía la pareja como parte de su gira por varios de los países de la Commonwealth. "Por primera vez en la historia de la humanidad, una joven subió a un árbol como princesa y bajó al día siguiente como reina", escribió el naturalista británico Jim Corbett, que se hospedaba en el mismo hotel. Allí recibió la noticia de la muerte de su padre, Jorge VI, y accedió al trono a miles de kilómetros de Reino Unido. "Declaro ante vosotros que mi vida entera, ya sea larga o corta, estará dedicada a vuestro servicio", dijo entonces desde el continente africano.

Un año después, Isabel fue coronada en la Abadía de Westminster. Desde entonces la Reina inició una andadura que, para muchos, es ejemplo de lo que debe ser una Monarquía constitucional y democrática moderna. Su popularidad, superior a la del resto de miembros de la familia real británica, la hacía contar con el beneplácito del 76% de la población, según datos de la empresa de sondeos YouGov. Un cariño que ya se puede sentir en las calles del país después de que se hiciera pública la noticia de su muerte.

Educada en casa por su madre y por una institutriz, Isabel II siempre mantuvo un carácter marcado por la responsabilidad y rigor, dos cualidades extrapolables a su reinado. A los 21 años, 'Lilibet', el cariñoso apelativo con el que la llamaban los suyos, se casó con Felipe de Edimburgo, ante la atenta mirada de 2.000 invitados. El matrimonio también batió otro récord siendo el más duradero en la historia de la familia real: la pareja estuvo junta durante más de 74 años. Un año después de la boda, nacía el príncipe Carlos, heredero a la corona británica, y después llegarían Ana, Andrés y Eduardo.

Durante las siete décadas en el trono, la Reina también ha hecho historia en lo que a cuestiones estilísticas se refiere. Su fijación por los tonos pastel y los colores potentes de la cabeza a los pies, la coordinación extrema de los accesorios, la exaltación del sombrero como accesorio imprescindible o la fidelidad al bolso Traviata de la firma Launer han contribuido a un estilo único y personal. "Si no llevara esos colores, nadie me reconocería", llegó a decir sobre su pasión por los malvas, verdes, amarillos y azules en todas sus declinaciones. Su look Balmoral, a base de pañuelo en la cabeza, gafas de sol y parka verde también cuenta con la categorización de icónico, siendo incluso fuente de inspiración para diseñadores y firmas como Richard Quinn, Vetements o Alessandro Michele en Gucci.

En los últimos tiempos, Isabel II vivió momentos díficiles. 2021 fue uno de los años más complicados de su vida con la muerte en abril de su esposo, el duque de Edimburgo; su reclusión en Windsor debido a la pandemia y su posterior enfermedad por covid; las consecuencias de la salida de la casa real británica del príncipe Harry y Meghan Markle; así como el escándalo de su hijo, el príncipe Andrés, acusado en un tribunal estadounidense de abusar sexualmente de una menor. Sin embargo, la Reina ya tenía experiencia en capear las adversidades después de que a principios de los noventa tres de sus hijos –Carlos, Ana y Andrés– terminaran divorciándose de sus respectivas parejas. La más sonada de las separaciones fue, claro, la de Carlos y Diana de Gales, con la que Isabel II mantuvo una relación complicada.

Isabel II fue la gran monarca europea del siglo XX y el fin de su reinado supone también el de una era. Su hijo, el príncipe Carlos, será el encargado de sucederla en el trono, a pesar de la escasa popularidad de la que goza entre la ciudadanía debido a los escándalos que se han sucedido en su vida.

Según establece la conocida como operación 'London Bridge is down' (el Puente de Londres ha caído), puesta en marcha en el momento de la confirmación de la noticia de su muerte, se decretarán nueve días de luto oficial en el Reino Unido. Tras ese periodo, en la novena jornada, el Big Ben hará sonar su campana a las 9 de la mañana y dos horas más tarde dará comienzo el funeral en la Abadía de Westminster. Después la Reina será enterrada en la cripta real del castillo de Windsor.