El sueño que Raffaella Carrà nunca pudo cumplir

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El mundo llora muerte de Raffaella Carrà. De una u otra manera, millones de personas de varias generaciones se sienten estos días un poquito huérfanos con la marcha de la artista italiana que representó el trabajo duro y la lucha por conseguir sus sueños durante sus 78 años de vida. Es curioso que muchos se sienten un poquito hijos de la Carrà y sin embargo ella nunca se casó ni tuvo sus propios vástagos, algo que en cierto momento supuso un duro varapalo para la intérprete de Rumore

Italian conductor Raffaella Carra attend A raccontare comincia tu photocall in the Rai studios viale Mazzini. Rome (Italy), October 23rd, 2019 (photo by Massimo Insabato/Archivio Massimo Insabato/Mondadori Portfolio via Getty Images)
Italian conductor Raffaella Carra attend A raccontare comincia tu photocall in the Rai studios viale Mazzini. Rome (Italy), October 23rd, 2019 (photo by Massimo Insabato/Archivio Massimo Insabato/Mondadori Portfolio via Getty Images)

Feminista, mujer de izquierdas y defensora de los derechos LGTBIQ cuando en su país existía aún la censura, Raffaella supo vivir a su modo y exprimió al máximo cada segundo de su existencia. "No entiendo la vida con un solo día de vacío", decía en una entrevista y así siguió hasta que este martes su luz se apagó para siempre. Fue su compañero, ex pareja y uno de sus grandes amigos Sergio Japino -que también fue su coreógrafo en los años 80- el que anunciaba su fallecimiento para sorpresa de todos. "Raffaella nos ha dejado. Se ha ido a un mundo mejor en el que su humanidad, su carcajada inconfundible y su talento extraordinario brillarán para siempre", decía dejando en shock a millones de fans de la estrella. 

Fue precisamente con Japino con el hombre con el que Raffaella se planteó ser madre. Nunca antes se le había pasado por la cabeza y eso que a su primer gran amor lo conoció allá por los años 70 cuando ella tenía apenas 30 años. Fue Gianni Boncompagni y el italiano se convirtió en su compañero de vida pero también de profesión. Boncompagni fue autor de muchas de las canciones más populares de la artista y que aún siguen sonando en las fiestas de todo el mundo como un soplo de aire fresco. El autor, director y conductor de programas de radio tenía once años más que ella y ya tenía tres hijas de una relación anterior. "Él escribió todas mis canciones, esas que aún se siguen bailando hoy en día. Tenía tres hijas y era difícil pensar en un cuarto. Lo pasamos muy bien juntos, fue una fiesta fantástica, pero mi carrera por Europa y América nos fue alejando poco a poco", dijo ella años más tarde. 

The Italian singer Raffella Carra in Spain, 1972, Madrid, Castilla La Mancha, Spain. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images).
The Italian singer Raffella Carra in Spain, 1972, Madrid, Castilla La Mancha, Spain. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images).

Anes de él, dicen que tuvo un romance con el jugador de la Juventus (su equipo del alma) Gino Stacchini y poco después rechazó al mismísimo Frank Sinatra, que se cayó rendido a los encantos de la italiana. "Era atractivo pero se juntaba con gente fea", llegó a afirmar Raffaella en una ocasión. Los diez años que Raffaella estuvo con Boncompagni fueron los más exitosos de su carrera, todo el mundo la adoraba y ella rompía moldes como cuando 'desafió' a la censura y al propio Vaticano siendo presentadora del show nocturno Canzonissima 70 en la RAI en el que actuó bailando y cantando la mítica Tuca Tuca y apareció con un top que dejaba al descubierto su ombligo. 

Según contó la diva a la revista OK Salute, en esos años pensó en tener hijos pero trabajando tanto como trabajaba en esos años, prefirió retrasar la maternidad para no ser "una madre a tiempo parcial". Sabía que los continuos viajes a España, las galas, las actuaciones en las televisiones, las entrevistas, las giras por Latinoamérica y demás compromisos la habrían obligado a dejar a un lado o bien a sus hijos o bien su trabajo. Y ella siempre quiso ser libre e independiente y nunca pensó en renunciar a su trabajo, por lo que fue relegando la decisión de ser madre de manera indefinida. 

ROME, ITALY - MAY 04:  Gergio Japino and Raffaella Carra attend the
ROME, ITALY - MAY 04: Gergio Japino and Raffaella Carra attend the "Eurovision Song Contest 2011" photocall at Circolo Sportivo RAI on May 4, 2011 in Rome, Italy. (Photo by Ernesto Ruscio/Getty Images)

Demasiado tarde para ser madre

Pero en los años 80, conoció a Sergio Japino y sus prioridades dieron un vuelco. Hacía un tiempo que Raffaella había roto con Boncompagni cuando conoció al famoso coreógrafo. Lo suyo dicen que fue un verdadero flechazo, pero ella, con esa personalidad arrolladora que siempre llevó por bandera, se resistió a los encantos de ese hombre once años más joven que ella que tuvo que pelear hasta lograr una primera cita con la artista y finalmente conquistar su corazón. Pelearon contra las críticas feroces de la época de aquellos que no entendían que una mujer madura se enamorara de un hombre más joven que ella. Raffaella siempre fue contracorriente y también lo hizo en el amor. Con Sergio formó el tándem perfecto. Se querían con locura y además formaban un equipo profesional de diez. 

El trabajo seguía siendo duro para la show woman y en ese momento eran constantes los viajes transoceánicos para conquistar América. Ganó el Festival Viña del Mar, el más importante y prestigioso de América Latina y Argentina se convirtió en su otra patria enamorando a sus habitantes y siendo número uno con sus canciones. Hay que venir al Sur fue el gran temazo de esos años y se bailaba en cualquier guateque se preciara de América y Europa. Además, en eso años comenzó a presentar Pronto Raffaella, un espacio que disparaba los audímetros cada mediodía en la RAI y congregaba frente a la pantalla a 14 millones de espectadores y familias enteras que cambiaban sus planes para verla a en directo los dos años que estuvo en antena. En este programa entrevistó a Teresa de Calcuta, la única persona que lo hizo, y la recibió con un comentado vestido de mangas transparentes con cristales de Swarovski.

ROME, ITALY - MARCH 13:  Raffaella Carra performs during 'Forte Forte Forte' TV show at RAI Voxon Studios on March 13, 2015 in Rome, Italy.  (Photo by Elisabetta A. Villa/Getty Images)
ROME, ITALY - MARCH 13: Raffaella Carra performs during 'Forte Forte Forte' TV show at RAI Voxon Studios on March 13, 2015 in Rome, Italy. (Photo by Elisabetta A. Villa/Getty Images)

Pero fue en esos años donde a Raffaella sí que se le despertó el instinto maternal y se planteó ser madre junto a Japino, su amor, su coreógrafo y al que veía como padre de sus herederos. Ella ya había pasado de los 40 años y fue ahí cuando empezó a tratar de quedarse embarazada. Pero el reloj biológico le jugó una mala pasada. Después de años centrada en su carrera, Raffaella quiso pensar al cien por cien en su vida personal. Su sueño podía hacerse realidad, pero una charla con un ginecólogo de confianza de la artista hizo que ese sueño se desvaneciera. El médico, según cuenta el medio online italiano Yeslife.it, después de realizarle varios exámenes le confirmó que cualquier intento sería en vano porque ya era demasiado tarde para tener hijos

"He ido al ginecólogo para una revisión y allí he tenido un descubrimiento amargo: era demasiado tarde. El médico me ha dicho: Raffaella, tienes que resignarte, tu físico no te permite ya afrontar un embarazo. Ha sido como darme con la cabeza contra un muro. Como si la vida, de manera imprevista, me hubiera obligado a darme un baño de realidad", explicaba la Carrà en OK Salute. El duro golpe de la madre naturaleza golpeaba en ese instante a la artista italiana, un dolor que le impidió cumplir uno de sus deseos más íntimos. Un dolor enorme que Raffaella tardó tiempo en interiorizar, como confesaba en Chi años después. "Si no han llegado los hijos, ¿qué puedo hacer? No me he puesto furiosa y he tenido que aceptar finalmente lo que la madre naturaleza ha elegido para mí. La faceta paternal puedes vivirla de muchos otros modos. Yo, por ejemplo, nunca he dejado de amadrinar a otros niños en medio mundo", reflexionaba.

El amor con Japino terminó como pareja, pero siguió siendo una de las personas más importantes de su vida, tanto que él ha sido quien ha estado a su lado hasta el último día y una de las pocas que conocía su enfermedad. "Desde hace un tiempo la enfermedad había atacado a su diminuto cuerpo pero al mismo tiempo lleno de energía. La suya era una fuerza inconmensurable, que la llevó a lo más alto del star system mundial, su voluntad férrea no la ha abandonado hasta el último instante de su vida, haciendo que nada fuera visible en su más profundo sufrimiento. Su enésimo gesto de amor para su público y para aquellos que la hemos querido, para que nadie pudiese sufrir su personal calvario y tuviera un recuerdo luminoso y lleno de vida de ella", expresaba el coreógrafo en su despedida a la estrella italiana y que fue su gran amor.

MADRID, SPAIN - JUNE 26:  Raffaella Carra receives the World Pride Award 2017 at the Italian Embassy on June 26, 2017 in Madrid, Spain.  (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)
MADRID, SPAIN - JUNE 26: Raffaella Carra receives the World Pride Award 2017 at the Italian Embassy on June 26, 2017 in Madrid, Spain. (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)

Doce niños apadrinados y dos sobrinos 

Siempre fuerte y luchadora, la estrella de la música y la televisión quiso dar el amor que tenía en su interior a otros niños necesitados y llegó a apadrinar en la distancia a una docena de niños en diferentes países del mundo a los que dio todo lo que necesitaron para que tuvieran una educación y una vida mejor. Esa fue una de sus mayores alegrías y la mejor forma que encontró para superar ese varapalo que su propio cuerpo le había dado. Además, gracias a su programa Amore logró que en Italia se apadrinaran más de 150.000 niños gracias a su gran influencia. Además, el destino quiso que Raffaella Carrà tuviera que encargarse de sus dos sobrinos, a los que cuidó y quiso como si fueran sus propios hijos. Todo sucedió cuando su hermano falleció meses después de que le detectaran un tumor cerebral. 

La italiana abrió su corazón durante el último programa de A raccontare comincia tu, su último trabajo en televisión que llevó a cabo hasta el año pasado en Rai 3. La show woman recordaba cómo le contaron que su hermano Renzo estaba enfermo. Fue durante las primeras reuniones de preparación del Festival de Sanremo 2001 cuando recibió una llamada en la que una persona cercana le anunciaba que su hermano tenía un tumor. Profesional como pocas, hizo de tripas corazón y a pesar del durísimo golpe que supuso la noticia, siguió adelante con su tarea en el festival de la canción italiana. Cuando su hermano murió, ella hizo de 'padre' de los dos jóvenes -un chico y una chica-, que vivían cerca de Roma. "Tengo dos chicos cuarentones hijos de mi hermano que ya no está. Hago de papá en lugar que de madre", dijo con su habitual y famoso sentido del humor. Esa faceta llenó buena parte de su vida personal. Sus sobrinos se llaman Federica y Mattia y siempre han querido permanecer en un segundo plano dejando toda la fama a su tía, por lo que se desconoce a qué se dedican o donde viven.

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