Muere una mujer en la rave ilegal en Argusino (Zamora) que congregó a dos mil personas

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Un guardia civil de tráfico en una foto de archivo. (Photo: Alejandro Martínez Velez/Europa Press via Getty Images)
Un guardia civil de tráfico en una foto de archivo. (Photo: Alejandro Martínez Velez/Europa Press via Getty Images)

Un guardia civil de tráfico en una foto de archivo. (Photo: Alejandro Martínez Velez/Europa Press via Getty Images)

Una mujer de nacionalidad suiza ha fallecido este lunes por la tarde en la fiesta ilegal que se celebra desde el pasado viernes a orillas del embalse de Almendra a la altura de la desaparecida localidad de Argusino, en el municipio zamorano de Salce.

El cuerpo sin vida, que se ha trasladado para realizarle la autopsia en el Servicio de Patología Forense de Zamora, aparentemente no presentaba signos de violencia, según han apuntado a Efe fuentes de la Guardia Civil de Zamora.

El Instituto armado, que realiza controles a la salida del lugar de celebración de esta “rave” que congrega a más de 2.000 personas de diferentes países europeos, acudió al lugar junto a personal sanitario de Emergencias de Sacyl, tras recibir un aviso por el incidente sanitario.

En el lugar, el personal médico únicamente pudo certificar el fallecimiento de la mujer, por lo que se activó la comisión judicial que ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado para realizarle la autopsia. La víctima es una mujer de 32 años de nacionalidad suiza que había acudido al festival desde su país junto a un amigo.

Convocada por Telegram y sin permisos

La fiesta ilegal, que fue convocada a través de un grupo de Telegram, se desarrolla desde el pasado viernes e incluye cinco escenarios, puestos de comida y regalos y música electrónica durante todo el día.

Ese festival musical, que carecía de permiso alguno y ha sorprendido a los vecinos de la zona y a la propia Guardia Civil, ha hecho que el Instituto armado haya establecido controles de alcohol, drogas e identificación de personas, además de cortar los accesos a la zona y vigilar la fiesta mediante drones.

En el lugar, según fuentes de la Guardia Civil, se han dado cita más de dos mil personas y unos 750 vehículos, la mayor parte con matrícula de fuera de España, que han aparcado en la campa próxima a los escenarios antes de que el viernes por la tarde se impidiera que prosiguiera el paso de vehículos.

Además de carecer de permisos, al tratarse de una fiesta ilegal, la infraestructura no cuenta con certificados de seguridad ni existe un plan de evacuación ni servicios sanitarios contratados para atender cualquier incidencia médica que pueda surgir durante la celebración del evento.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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