Muere el atleta olímpico y escritor sobre atletismo Kenny Moore a los 78 años

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Photo credit: ABC Photo Archives - Getty Images
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Kenny Moore, que fue cuarto en el maratón olímpico de 1972 para Estados Unidos y que llegó a ser un destacado escritor sobre atletismo, ha muerto este 4 de mayo en su casa de Kailua (Hawai) a los 78 años. Los logros de Moore a lo largo de su vida fueron una rara combinación entre lo deportivo y lo literario. A sus años en la poderosa Universidad de Oregón, sus dos maratones olímpicos, su cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de 1972 y su inigualable racha de victorias en la Bay to Breakers, le siguieron décadas de escritos de gran calidad,lúcidos y elaborados sobre atletismo para Sports Illustrated, algunos guiones de éxito y su obra maestra, Bowerman and the Men of Oregon e incluso perfiles para Runner's World US.

Nacido como Kenneth Clark Moore en Portland (Oregón, EEUU), empezó a correr en el North Eugene High School y a menudo citaba la frase de su entrenador Bob Newland para describirse a sí mismo como "tardío en madurar" y nunca ganó una carrera en el instituto. Para pagarse la universidad, trabajó a tiempo parcial en fábricas de papel. Llegó a la Universidad de Oregón en 1962 como un corredor de millas poco distinguido que (en sus propias palabras) "quería desesperadamente ser un corredor de Oregón", y con ese propósito registraba un alto volumen de kilómetros en sus entrenamientos.

El entrenador Bill Bowerman le dio un plan de entrenamiento más equilibrado, y en 1966, cuando se graduó en filosofía, ya era tres veces All American, con varios récords nacionales en la milla (4:04.2) y en los 3.000 metros obstáculos (8:49.4). También fue uno de los primeros en probar las primeras zapatillas experimentales de Bowerman. De hecho, esto le llevó, medio siglo después, a que Nike le honrase con la "Colección Kenny Moore".

Ingresó en la Facultad de Derecho de Stanford con una beca, "la primera vez en mi vida que tenía más de cincuenta dólares de ventaja". En 1967, ganó el campeonato nacional de campo a través de la AAU, y en 1968 se trasladó a Lake Tahoe para preparar los trials olímpicos de Estados Unidos. Y le fue realmente bien, porque quedó en segundo lugar en las pruebas de maratón olímpico con un tiempo de 2:31:47, que le llevó a Ciudad de México donde corrió junto a Abebe Bikila, pero unas graves ampollas acabaron con su sueño al terminar en el puesto 14 con 2:29:49.

En 1968, se casó y en vez de apostar por la abogacía, se alistó en el Ejército de Estados Unidos. Allí se benefició de su programa de atletismo, con la oportunidad de competir a nivel internacional. Entre otras carreras importantes, Moore pudo viajar dos veces al maratón de Fukuoka, que era el campeonato mundial anual de la época. Allí batió la mejor marca americana de maratón en ambas ocasiones, corriendo 2:13:28 en 1969 y 2:11:36, quedando segundo, en 1970.

Un momento de su vida en el que la carrera como la escritura florecieron. En la pista, Moore fue lo suficientemente bueno como para quedar tercero y cuarto en los 10.000 metros nacionales, con una mejor marca de 27:54,4, y ganó el título de maratón de Estados Unidos en 1971 con un récord de campeonato al terminar en 2:16:48, lo que le valió la selección para los Juegos Panpacíficos. Ese mismo año se convirtió en redactor contratado por Sports Illustrated, iniciando una carrera de 25 años en la cúspide de la profesión del periodismo deportivo.

Los mejores años de Moore como corredor se pueden trazar por su inigualable racha de seis victorias en la Bay to Breakers de San Francisco desde 1968 hasta 1973. Rompió el récord en dos ocasiones, rebajándolo en 2 minutos. Siguió escribiendo perspicaces perfiles de grandes corredores como Roger Bannister y Lasse Viren, que luego se recogieron en el libro Best Efforts (1982).

Photo credit: David Madison
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También hubo pérdidas en su vida, como fue la de su amigo Steve Prefontaine, y su trágica muerte afectó profundamente a Moore. De hecho, Bowerman, Shorter y Moore pronunciaron algunas palabras en el inolvidable funeral de Pre. Llegó a presidir la Fundación Steve Prefontaine, que financiaba a jóvenes atletas de talento procedentes de entornos desfavorecidos, y también fue director del Oregon Track Club.

Cuando su carrera como atleta culminó, Moore se comprometió con acabar con el poder de la antigua Unión Atlética de Aficionados y su tratamiento controlador de los atletas. Formó parte del Comité de Competición Internacional de la federación sustituta, el Congreso de Atletismo, y del Consejo Asesor de Atletas del Comité Olímpico de Estados Unidos.

Aún le quedaban dos grandes logros. Entre 1980 y 1982, Moore trabajó con el guionista y director Robert Towne como asesor y actor en Personal Best, una película sobre el atletismo femenino. Retomaron las conversaciones anteriores sobre la idea de Moore de realizar un largometraje sobre la vida de Prefontaine, que finalmente se materializó en Without Limits (1998), con Moore como coguionista, aunque también se le ofreció un papel como protagonista, pero que rechazó por su timidez.

Dejó Sports Illustrated en 1995 para centrarse en su mayor obra escrita, la biografía e historia cultural, Bowerman and the Men of Oregon (2006). La combinación de Moore de perspicacia personal, comprensión histórica, investigación, escritura elocuente y pura inteligencia de ideas la convierten en una de las mejores biografías deportivas, con una importancia más amplia en su tratamiento del servicio militar de Bowerman y la historia de Nike. Su misión literaria, decía, era "hacer comprensible la experiencia de un atleta a un público más amplio". Logró eso y mucho más.

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