Descubriendo el aterrizaje extraterrestre que dio la vuelta al mundo en 1989 de la mano de Javier Sierra en 'Otros Mundos'

A veces tenemos delante de nuestros ojos misterios que no interpretamos hasta que alguien nos los explica. Y en esta ocasión ese alguien es Javier Sierra, escritor español editado en 42 países con más de tres millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, que comparte su investigación por los misterios de la humanidad en el programa de Movistar+ Otros Mundos. Y quería detenerme en la segunda temporada que se estrena en la plataforma de pago porque nos acerca a una pregunta que seguramente más de uno como yo se ha hecho en su vida: ¿hay alguien más ahí fuera?

(©Movistar+)

El primer escritor español que entró en el Top 10 de los autores más vendidos en Estados Unidos del The New York Times por La cena secreta hace suya la célebre frase del poeta francés Paul Éluard Hay otros mundos, pero están en éste. Y es que Javier Sierra regresa a la televisión con cuatro episodios en los que seremos testigos de inquietantes testimonios sobre encuentros con extraterrestres. Una tanda muy inspiradora basada en su pasión por el espacio que ya adelanto que puede incluso cambiar nuestra propia mirada sobre determinados enigmas aún por resolver.

Ya la primera temporada, estrenada en 2017, fue para hincar el diente. Y es que Javier Sierra empleaba su propia biografía ficcionada para dar pie y acercar muchas de las historias sobre hechos que eran de verdad, partiendo de un episodio piloto que arranca con un niño turolense (papel por cierto desarrollado por Martín, el hijo del periodista) que comienza a hacerse grandes preguntas y que anhela encontrar la respuesta de si estamos solos en el universo.

Tras los dos episodios dedicados al antiguo Egipto estrenados el pasado diciembre, el escritor nos invita a descubrir un suceso paranormal para el cual hay que remontarse al año 1989, a los tiempos de la Unión Soviética (URSS) cuando el Muro de Berlín todavía no había caído. Para entender mejor este formato documental híbrido hace unos días viajamos hasta Teruel, el punto en el mapa donde nació el enorme interés por los misterios de Javier Sierra.

El reconocido escritor ejerció de cicerone mientras los compañeros de prensa no sólo visionamos el episodio que centra este texto sino que visitamos los lugares más emblemáticos de la ciudad, así como las principales localizaciones turolenses que aparecen en este programa tan didáctico y entretenido que se puede devorar en #0 a partir del 9 de marzo. Este primer episodio tan acariciado, que contagia la pasión del propio investigador, aborda la evidencia de que puede existir vida en otros planetas a través de un impactante caso que recogieron los principales medios del mundo y que sembró la duda (así como el escepticismo) en organismos estatales, oficiales e internacionales.

A través de entrevistas y recreaciones rodadas en un lenguaje cinematográfico, el primer episodio nos hace viajar hasta el 27 de septiembre de 1989 cuando en plena perestroika (esa política reformista que desarrolló Gorbachov tras su llegada al poder) se produjo en Vorónezh un presunto encuentro con un objeto volante no identificado (ovni) aterrizando unos extraterrestres al sureste de Moscú (Rusia). Si echamos la vista atrás la principal agencia de noticias soviética, Tass, otorgó credibilidad a este caso debido a la cantidad de testimonios -entre ellos los menores Julia Sholojova, Basia Surin y Jenia Blinov- que aseguraban haber visto sobre las 18:30 horas a varias criaturas de 3 o 4 metros salir de una escotilla de la nave, por lo que tuvo una repercusión mediática inusual. Por su parte, representantes del Ministerio de Defensa y de Interior soviético se lavaron las manos (alegando que no era de su competencia) mientras que miembros de la Policía de la ciudad soviética sí que prestaron más atención al inquietante fenómeno.

Si bien todo empezó con unas declaraciones inocentes de unos niños que fueron publicadas en un artículo de un diario local de Vorónezh, desde siempre ha sobrevolado la idea de que quizás se trataba de una maniobra de distracción, pan y circo, para que la sociedad se creyera ese cuento. Aunque no es menos cierto que hablamos de algo prácticamente inexplicable que ocurrió al sur del país y que con el paso del tiempo cayó en el cajón del olvido.

A pesar de la complejidad del caso, este episodio es sencillo de masticar gracias a que el propio Javier Sierra viaja hasta Vorónezh para indagar sobre la verdad, buscando el parque donde supuestamente sucedió aquel descenso que involucró a personas corrientes y donde los científicos (a través del sistema de biolocalización) descubrieron un círculo de 20 metros de diámetro y huellas de radioactividad (aunque hay que tener en cuenta que esta región sufrió las consecuencias de las lluvias radioactivas de la catástrofe de Chernóbil ocurrida en 1986). Así, con el objetivo de esclarecer más de treinta años después si es posible que exista vida en otros planetas, el creador de Otros Mundos se reúne con un testigo clave (que por entonces era niño) para conocer de primera mano este presunto aterrizaje. Y nos deja boquiabiertos porque ya avanzo que, a día de hoy, los protagonistas todavía no han desmentido sus declaraciones originales añadiendo más desconcierto si cabe a este incidente remoto que marcó una época muy concreta de nuestra historia.

En España, tanto la televisión (con Luis Mariñas al frente del telediario del mediodía de la primera cadena de Televisión Española) como la prensa se volcaron con la supuesta aparición de alienígenas. Por ejemplo, el 11 de octubre de 1989 Las Provincias (periódico editado en la Comunidad Valenciana) publicaba “La prensa soviética insiste en el fenómeno del OVNI” mientras que el diario ABC se hacía eco del incidente bajo el titular “Los extraterrestres hicieron desaparecer momentáneamente a uno de los testigos” que hace referencia a la versión de que un extraterrestre bajó acompañado de un robot y disparó su arma, similar a un fusil, contra un chico de 16 años que desapareció momentáneamente y volvió a reaparecer indemne.

Durante la presentación de dicho episodio en Dinópolis, Javier Sierra me comentó que la elaboración del capítulo fue bastante compleja porque había una importante barrera idiomática con el ruso. “Muchos de los rusos con los que teníamos que hablar no hablaban inglés, francés, ninguna de las lenguas que nosotros estudiamos aquí. Todas las comunicaciones se hicieron de manera muy lenta. Y estuvimos rodando a 12 grados bajo cero. Pero nos venció el calor del entusiasmo”.

El escritor, que tiene en su haber el galardón literario español de mayor prestigio (el Premio Planeta por El fuego invisible), también nos matizó a los presentes que la historia que se narra responde a una cuestión de interpretación cultural: “Yo tuve muchas dudas durante el proceso de trabajo para este capítulo porque encontramos a varios testigos, pero no querían aparecer. Distintas personas vieron algo y les despertó interpretaciones diversas: unos hablaban de alienígenas y otra de las mujeres, vinculada a la Iglesia ortodoxa rusa, lo veía casi como una  aparición celestial. Y eso a mí me dio la pauta de que, en el fondo, da igual que digan que es un extraterrestre”.

Asimismo, el creador de Otros Mundos se mostró muy sorprendido por esta capacidad que tenemos de olvidar lo que no nos encaja o no sabemos interpretar. Puse el foco en el caso por la repercusión que tuvo en Occidente. Nunca había ocurrido antes que una noticia sobre platillos volantes en una zona remota del planeta abriera telediarios. Y la sospecha que yo tenía desde que ocurrió es que en realidad aquello fue una maniobra de distracción para desviar el interés informativo de la época hacia lo que estaba ocurriendo con Gorbachov. Estamos hablando de un mes antes de la caída del Muro de Berlín. La tensión era masiva y la Unión Soviética estaba resquebrajándose por muchos lugares. Yo quería saber qué hubo de verdad”.

OTROS MUNDOS: SEÑALES
La segunda temporada de Otros Mundos forma parte de la línea de no ficción de Movistar+ y tiene lo que más nos gusta: historias únicas basadas en el conocimiento de los creadores que nos las cuentan, una producción espectacular de la mano de La Caña Brothers (responsable de otras apuestas de #0 como Tabú de Jon Sistiaga o Cuando ya no esté de Iñaki Gabilondo) y tiene un compromiso con el modo de contar la realidad aunque esa realidad sea contactos de vida exterior”, aseguró María José Rodríguez Pérez, gerente de contenidos de #0 y producción propia en Movistar+, en la presentación de la temporada.

Pero, ¿qué es lo que nos va a aportar la segunda tanda de este formato documental? Vamos a aprender a discernir esas señales que nos van marcando la vida y vuelve a ser una serie que está dirigida a toda la familia. Lo que busca es despertar la curiosidad, es una serie blanca en la que todos los espectadores pueden sentirse identificados porque o somos niños cuando la descubrimos o hemos sido niños. Ahí está la clave. No es solamente pensar en otros mundos lejanos sino pensar en esos otros mundos que están en nuestra manera de ver éste”, nos explicó por su parte Javier Sierra.

(©Movistar+)

Además, el programa nos invita a descubrir en qué medida se habla de otros mundos y cuánto del segundo español contemporáneo más traducido. “Si lees mi literatura es lo que yo hago trasladado a un formato televisivo. Es un formato de riesgo porque no hay un precedente de este tipo de mezcla donde hay una parte autobiográfica que viene de la infancia y el proceso de crecimiento del niño que esos misterios que le fascinaron en la infancia se enfrenta a ellos de adulto. A mí no me preocupa que el espectador tenga una duda de qué hay de verdad y qué hay de ficción en esta historia porque yo no busco convencer sino estimular su curiosidad”.

Respecto a la parte más biográfica de la historia de vida de Javier Sierra, la segunda temporada retoma la línea narrativa de la anterior y arranca cuando ese niño que tanto nos atrapó en los episodios iniciales se convierte en un adolescente marcado por descubrir cómo aquello que había iluminado su infancia existía y estaba, literalmente, sobre su cabeza en la montaña de Montserrat. El protagonista, que se marcha a Madrid a estudiar Ciencias de la Información y que tiene que dejar los ovnis para el verano, se encuentra con que el primer día de clase un colegial le aborda en los pasillos y le dice “ya están aquí”. Y, efectivamente, en el telediario del 9 de octubre de 1989 Luis Mariñas, que entonces presentaba el informativo de la primera cadena, estaba anunciando que un platillo volante había aterrizado en una ciudad industrial a 500 kilómetros al sur de Moscú. Y de esa casualidad viene precisamente el subtítulo del programa (Señales) porque todo cambia para el creador de esta historia que retomó sus investigaciones sobre vida extraterrestre y que además ahora reconstruye este hecho tan particular.

Pero si ya en el primer episodio de Otros Mundos: Señales nos hacemos una idea de cómo es el verdadero Javier Sierra, descubriendo de dónde vienen sus inquietudes y su talento mientras nos presenta varias curiosidades sobre la noticia de que unos alienígenas habían aterrizado en el centro de Vorónezh, los capítulos consecutivos también son muy recomendados. En el segundo cuenta la historia de Próspera Muñoz, una niña de Jumilla (Murcia) que en 1947 tuvo una experiencia en medio del campo con su familia que le marcó la existencia porque fue sacada de su casa e introducida dentro de uno de estos ovnis: “Es una historia muy particular porque en 1947 nadie hablaba todavía en España de platillos volantes. La mujer todavía vive, guarda recuerdo de todo aquello”, rememora emocionado el escritor.

En 1957 los soviéticos lanzan el primer Sputnik (satélite artificial en órbita) y para presumir de su hallazgo comparten con el mundo las frecuencias radiofónicas para que cualquier aficionado del planeta pudiera escuchar la señal que emitía. En este contexto, el tercer capítulo pone el foco en los Judica Cordiglia, dos jóvenes radioaficionados que captaron aquella secuencia e interceptaron las frecuencias de los siguientes lanzamientos hasta que en 1960 estos hermanos perciben un mensaje en morse de una nave tripulada que se pierde espacio adentro, apoyando la teoría conspirativa de que el programa espacial soviético había escondido las muertes de cosmonautas anónimos. “La historia que nos cuenta es la de una carrera espacial que no ha pasado a los libros de historia”.

El último episodio es el que, de alguna manera, cierra la madurez de Javier Sierra dentro de este tema. Se trata de la investigación que el escritor realizó en 1991 en Nuevo México (Estados Unidos) para entrevistarse con los últimos testigos vivos del estrellamiento de un ovni en un rancho cerca de Roswell a mediados de 1947 que después ha inspirado películas y series como Expediente X.

Y es que quizás, para todos aquellos a quienes nos apasiona el mundo de lo desconocido, la clave está en abrir la mente y seguir haciéndonos preguntas aun cuando parezca que ya hemos encontrado las respuestas.

¿Qué te preguntas tú?

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Imágenes: ©Movistar+