¿Es posible morir por beber demasiada agua como le pudo pasar a Bruce Lee?

Cuando falta poco para que se cumpla un siglo del fallecimiento de Bruce Lee, un nuevo estudio ha arrojado luz sobre cuál fue la posible causa de su fallecimiento con tan solo 32 años. Según una investigación realizado en el Clinical Kidney Journal, el mítico actor pudo morir de hiponatremia.

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¿Qué es la hiponatremia?

"La concentración de sodio en la sangre recibe el nombre de natremia. Dicho esto, se conoce como hiponatremia a una muy baja concentración de sodio en sangre, por debajo de los 135 mmol/L", nos explica el técnico de Nutrición Rubén García (@rvbengarcia).

El experto nos indica que los valores normales para la natremia estarían en 135-145 mmol/L. Por debajo, nos encontraríamos en estado de hiponatremia y las causas pueden ser pérdidas gastrointestinales o renales, uso de diuréticos o insuficiencia renal entre las más comunes. Aunque también se puede producir por un exceso agua.

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Hiponatremia por pérdida de líquidos en atletas

La reposición de líquidos después de la competición es fundamental, pues aunque se suelen seguir los consejos de hidratación, siempre se termina con un grado de deshidratación. La rehidratación con agua después del ejercicio comporta ciertos riesgos –poco frecuentes– que se van a dar a medida que aumentan las competiciones de larga duración en ambientes calurosos.

Existen algunos casos de hiponatremia por intoxicación acuosa descritos en la literatura en los que, por ingerir grandes cantidades de agua después de la competición, el contenido de sodio se ha diluido en el organismo y ha provocado situaciones de alto riesgo, como edemas pulmonares o edemas cerebrales. Se habla de hiponatremia cuando la concentración de sodio en sangre se halla por debajo de 132 mmol/l.

Como ejemplo de lo anterior, veamos un caso real: en una maratón en Estados Unidos, un corredor relativamente entrenado terminó su carrera y, para rehidratarse, continuó bebiendo agua con cierta frecuencia durante el tiempo en que se trasladaba al aeropuerto para regresar a su ciudad. Durante el vuelo, que duraba unas tres horas, el individuo comenzó a presentar ligeras convulsiones y trastornos del lenguaje, lo que obligó a un aterrizaje de emergencia. Los análisis practicados en el hospital demostraron una hiponatremia debida, probablemente, a la dilución del sodio producida por el exceso de agua. Por ello es conveniente utilizar bebidas isotónicas con un contenido de sodio adecuado para la rehidratación postcompetición.

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Síntomas de hiponatremia

Las señales de alerta temprana son a menudo sutiles y pueden ser similares a la deshidratación. "Entre sus síntomas, la hiponatremia puede producir náuseas y vómitos, dolor de cabeza, perdida de la orientación y de energía, somnolencia y cansancio, agitación e irritabilidad, espasmos o calambres musculares", nos indica Rubén García. En este punto, muchos atletas pueden optar por beber más agua porque piensan que están deshidratados. Por desgracia, el agua por sí solo aumentará el problema de la hiponatremia. En el más extremo que un atleta puede experimentar convulsiones, coma o muerte.

Preguntamos al técnico en nutrición si realmente se puede morir por tomar un exceso de agua. Rubén García señala que un consumo desmesurado de agua puede conducir a la hiperhidratación o intoxicación por agua, causando una hiponatremia (excesiva dilución de sodio en sangre) y a su vez disminuyendo la producción de la hormona antidiurética. "En casos extremos, esto puede conducir a edemas cerebrales irreversibles, comas o incluso a la muerte por sobrepresión del bulbo raquídeo. En condiciones de hiperhidratación, el cerebro y sus anexos son los que se ven más afectados", añade este experto.

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¿Qué cantidad de agua es la recomendable?

Los expertos señalan que deberíamos beber entre 1,5 y 2 litros diarios de agua. "Existen momentos vitales que requiere una atención extra a la hidratación , como pueden ser en esta caso el embarazo, la lactancia, los periodos que puedan resultar estresantes o energéticamente demandantes como los exámenes o la práctica de ejercicio, la conducción durante viajes largos y la vejez", concluye este experto.