Moon, el thriller de ciencia ficción nacido por amor

Valeria Martínez

Un astronauta que lleva tres años de misión en la Luna está a punto de volver a casa. Pero el aislamiento y la soledad comienzan a jugarle una mala pasada. Las alucinaciones se hacen más frecuentes y lo que es una película con tintes iniciales de drama con salpicones de ciencia ficción termina convirtiéndose en uno de los mejores thrillers espaciales de la última década. Hablo de Moon (2009), la ópera prima de Duncan Jones que tuvo una inspiración que seguro desconocías: el amor a distancia.

Lunar Industries
Lunar Industries

El director e hijo de David Bowie debutó como cineasta con esta joyita del género de bajo presupuesto que ideó única y exclusivamente para que lo protagonizara Sam Rockwell. Ambos llevaban mucho tiempo queriendo trabajar juntos, y tras no conseguir ponerse de acuerdo con qué personaje podía interpretar en Mute (2018) -otra película que Duncan tenía en mente y que terminó haciendo para Netflix- se le ocurrió la historia de Moon y la convirtió en su primer largometraje.

Rockwell interpreta a Sam Bell, un astronauta que está a dos semanas de terminar su contrato en la cara oculta de la Luna, extrayendo un nuevo mineral que permite generar energía limpia en la Tierra en la Base Minera Sarang, perteneciente a una compañía privada. Pero tras pasar tres años aislado, una temporada sin contacto directo con su esposa e hija por un problema con el satélite (que la empresa no se molesta en arreglar) y con la única compañía de una entidad robótica con inteligencia artificial llamada GERTY -con la voz de Kevin Spacey que grabó en tan solo medio día- las cosas comienzan a complicarse. Lo que arranca como dolores de cabeza y alucinaciones se convierte en una historia de secretos inesperados que introduce el concepto de los clones desde otra perspectiva.

Por eso, conocer el origen de esta idea me ha llamado mucho la atención. Ante el décimo aniversario de su estreno, el director y su protagonista hablaron con The Guardian sobre aquella experiencia. “La Luna se llama Sarang, la palabra coreana para amor porque estaba en una relación a distancia con una chica coreana en aquel entonces” explican Duncan Jones. La frustración y el sentido de aislamiento que Sam Bell siente, el personaje principal, es algo que estaba canalizando” añade. Como una especie de terapia, poniendo la soledad que sentía por la relación a distancia dentro del personaje.

La película tuvo un presupuesto de $5 millones y fue un homenaje a clásicos del género que influyeron la pasión de Jones por el cine como Naves misteriosas (1972), Alien (1979) y Atmósfera cero (1981). Se rodó en tan solo 33 días en los Estudios Shepperton a las afueras de Londres -donde estaban solos debido a la huelga de guionistas- utilizando modelos en miniatura y piezas de un set abandonado de la comedia de ciencia ficción de BBC, Enano rojo (1988). Pero sobre todo construyeron un escenario lunar de 360 grados, en donde se encerraba todo el equipo al comienzo del día y cuya construcción se llevó la tercera parte del presupuesto.

Mientras trabajábamos en Londres, pedimos tanta cómica a Mexicali en Fulham Road que terminamos usando cajas del delivery para crear las raciones de Sam” explica Duncan.

El gran logro de esta película es que se trata de una producción de bajo presupuesto que recurrió al uso de efectos especiales menos sofisticados, y salió airosa. Incluso contando con la interpretación de un solo actor en todo el metraje.

Me encanta Sam Rockwell. Sin dudas es uno de los mejores intérpretes de su generación con quien Hollywood tenía una deuda pendiente que por fin pagaron con el Oscar a mejor actor de reparto de 2018 por Tres anuncios en las afueras y la nominación de este año por El vicio del poder. Para preparar este personaje ensayó improvisando con un amigo y estudió la sección de comentarios de Inseparables (1988) cuando Jeremy Irons habla sobre los constantes de energías al interpretar a dos gemelos.

Otro de los grandes logros de Moon es que fue de las precursoras del renacer del género de suspense espacial y clones, abriendo el camino para otras películas como Distrito 9 (2009), Ex Machina (2014) y Life (Vida) (2017).

Justo cuando ha cumplido 10 años de su estreno original en EEUU, es una película para guardar en el recuerdo. Una propuesta inquietante, cargada de ingenio e imaginación, que funciona al dar respuestas en cuentagotas sin que sea previsible. Una historia que arranca como ciencia ficción, pasa por el thriller y se transforma en un drama emotivo sobre el dolor de un clon que descubre su corta valía y un análisis del valor descartable de estos personajes en el cine.

Puedes comprar su DVD o verla a través de YouTube, Google Play, aunque debes tener en cuenta que debido a su décimo aniversario, ya está disponible desde el 17 de julio la versión 4k Ultra HD.

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