El mito de la cúrcuma y sus poderes para perder peso

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Las propiedades saludables asociadas a la cúrcuma han generado múltiples investigaciones para analizar las moléculas que contienen y ver si podrían ser un compuesto para nuevos fármacos. (Foto: Getty)
Las propiedades saludables asociadas a la cúrcuma han generado múltiples investigaciones para analizar las moléculas que contienen y ver si podrían ser un compuesto para nuevos fármacos. (Foto: Getty)

La cúrcuma es una especia ayurvédica muy conocida e investigada en el mundo. La mayoría de nosotros la conocemos como un ingrediente de platos exóticos de curry, pero es mucho más versátil que eso, y muchas personas la usan todos los días convencidos de los beneficios para la salud que aportan sus propiedades medicinales.

La fama de esta especia brillante de color amarillo, también conocida como 'azafrán indio', ha ido creciendo como la espuma en los últimos años a medida que se daban a conocer sus supuestas bondades, que la han elevado al rango de superalimento. Es una de las hierbas más ricas en nutrientes con buenas cantidades de proteína, vitamina C, calcio, hierro, fibra dietética y sodio. Pero el secreto de la cúrcuma estaría en unos compuestos llamados curcuminoides, siendo el más activo la curcumina, el polifenol al cual debe su color dorado.

A día de hoy cada vez más personas la incorporan a su dieta por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y analgésicas, e incluso se recomienda para el tratamiento del dolor, la diabetes, el cáncer o las enfermedades del corazón. Pero lo que más popularidad le ha granjeado es su supuesto poder adelgazante aireado a los cuatro vientos por personalidades tan dispares como Hillary Clinton, el actor Michael Caine, los Beckham o Gary Barlow (ex componente de Take That).

Muchos estudios han examinado sus potenciales efectos sobre nuestra salud. Algunos sugieren que la curcumina ayuda a adelgazar porque puede suprimir marcadores inflamatorios particulares que juegan un papel en la obesidad; estos marcadores suelen estar elevados en personas con sobrepeso u obesidad.

En esa misma línea, otros estudios realizados en animales indican que este compuesto puede promover la pérdida de peso al eliminar la inflamación crónica en el tejido adiposo y favorecer su reducción, mejorando también su sensibilidad a la hormona insulina. Pero hay pocos estudios clínicos en humanos.

Un ensayo preliminar de 30 días en 44 personas y una revisión de 21 estudios en más de 1.600 personas, realizada por la Brighton and Sussex Medical School de Reino Unido, relacionaron la ingesta de curcumina, combinada con piperina (el principio activo de la pimienta) con la reducción del peso, el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de la cintura. También se notó un aumento en los niveles de adiponectina, una hormona que ayuda a regular el metabolismo.

Aunque estos resultados pueden parecer prometedores (también se han detectado algunos efectos adversos), ningún ensayo clínico doble ciego controlado por placebo (el estándar de oro de la investigación médica) ha logrado respaldar tales afirmaciones. Por lo que se necesitan más estudios en humanos antes de que se pueda recomendar la cúrcuma para perder peso.

Cocinar con hierbas y especias es una excelente manera de hacer que los alimentos tengan mejor sabor, sin exceso de sal, azúcar o grasa. Pero de ahí a afirmar con rotundidad que algunas como la cúrcuma ayudan a adelgazar hay un trecho. Es más, debido a que la curcumina no se absorbe fácilmente en el intestino delgado, es poco probable que proporcione muchos beneficios después de ingerirla. (Foto: Getty)
Cocinar con hierbas y especias es una excelente manera de hacer que los alimentos tengan mejor sabor, sin exceso de sal, azúcar o grasa. Pero de ahí a afirmar con rotundidad que algunas como la cúrcuma ayudan a adelgazar hay un trecho. Es más, debido a que la curcumina no se absorbe fácilmente en el intestino delgado, es poco probable que proporcione muchos beneficios después de ingerirla. (Foto: Getty)

De hecho, las evidencias más recientes echan por tierra todas estas investigaciones previas. Una revisión de la literatura científica publicada en el Journal of Medicinal Chemistry sugiere que "los beneficios reales para la salud de este compuesto son limitados, si es que tiene alguno", y proporciona evidencia de que la curcumina es "un compuesto inestable, reactivo, no biodisponible y, por lo tanto, una ventaja altamente improbable".

Parte de la confusión se debe, según los autores, a que los hallazgos de las investigaciones a menudo no se traducen correctamente en los medios de comunicación. “Una vez que algo entra en la prensa popular, puede ser desproporcionado”, cuenta en Time Michael Walters, autor del estudio y profesor asociado e investigador en el Instituto de Desarrollo Terapéutico de la Universidad de Minnesota (ITDD). "Estos estudios se han convertido en parte del folclore, y sus resultados reales no están a la altura de lo que se cita".

Por ejemplo, numerosos estudios de laboratorio han encontrado que la curcumina tiene efectos contra el cáncer. Pero un entorno de laboratorio es muy diferente del cuerpo humano. 

Otra pega importante es que el cuerpo no absorbe fácilmente la curcumina porque es poco soluble en agua, lo que significa que nuestro organismo no puede hacer un uso adecuado de la cúrcuma que consumimos. Esto plantea serias dudas sobre la utilidad de la cúrcuma como suplemento independiente y su potencial para futuros descubrimientos de fármacos. 

Las investigaciones realizadas al respecto concluyen que la curcumina es una molécula de fármaco "terrible", ya que no es biodisponible, lo que significa que el cuerpo no puede utilizarla una vez que se digiere. "El intestino delgado no lo absorbe fácilmente y su estructura puede modificarse cuando se une a las proteínas del intestino delgado y grueso. Como resultado, en realidad, no hace mucho", sentencia Kathryn Nelson, investigadora del ITDD, en declaraciones a las BBC.

Por otro lado, la idea de utilizar los alimentos como medicinas para equilibrar las propiedades de los alimentos, como el calor y el frío o la humedad y la sequedad, también forma parte de los principios fundamentales de la medicina ayurvédica. De hecho, la raíz de cúrcuma molida se ha utilizado en la cocina india y china durante siglos, y los monjes budistas la usaban para teñir su ropa en el pasado y como una hierba medicinal para:

  • Limpiar el intestino.

  • Fortalecer la digestión y mejorar la flora intestinal.

  • Ayudar a los que sufren muchos resfriados.

  • Regular los ciclos menstruales.

  • Aliviar la artritis y el dolor de la acidez estomacal.

"En el mundo occidental, este creciente interés en las especias, incluida la cúrcuma como medicina alternativa, se vio por última vez en la Edad Media, cuando se pensaba que las especias tenían propiedades curativas", cuenta Paul Freedman, profesor de historia en la Universidad de Yale a la cadena británica.

Sin embargo, si la cúrcuma se agrega junto con otros alimentos y se cocina como parte de una comida o un guiso, sus componentes químicos cambian y esto alteraría los supuesto beneficios. Según apunta la investigadora, "puede haber algo más en la cúrcuma que valga la pena, no solo la curcumina. Puede que sea necesario modificarlo químicamente o añadirle algo para que sea beneficioso". En este sentido se cree que combinar la cúrcuma con la pimienta negra podría funcionar y ayudar a estimular la absorción de la cúrcuma desde el sistema digestivo hacia el torrente sanguíneo. 

De hecho, muchos investigadores apuntan a que los beneficios para la salud de las especias en realidad no son tan directos para nosotros sino que provienen de con qué las comemos (combinan muy bien con legumbres y verduras) y consideran que las especias pueden ayudar a una mayor conservación de los alimentos (en el caso de la carne por ejemplo).

Pero mientras no haya estudios doble ciego sobre la curcumina que lo confirmen debemos ser cautos porque aunque consumir mucha cúrcuma no es dañino, podría causar reflujo ácido, hipoglucemia y otros efectos secundarios no deseados. 

No estamos diciendo que haya dejar de tomar cúrcuma, pero lo que sabemos ahora es que la curcumina en sí no es la panacea que la gente cree que es. El propio Walters y sus coautores están de acuerdo en que la investigación sobre esta especia debe continuar. De hecho, sugieren que los estudios futuros deberían adoptar un enfoque más holístico, considerando la cúrcuma como una especia completa para tener en cuenta todos sus compuestos potenciales.

De cualquier manera, con total seguridad la cúrcuma es una de las especias más poderosas a nivel culinario y sirve para mucho más que para preparar un buen curry. Pero beberte litros de leche dorada o espolvorear tu pizza con polvo de cúrcuma y pimienta negra no te hará ni adelgazar ni quemar grasa, como mucho te podría provocar cólicos o un ataque de tos. 

Así que definitivamente no se recomienda usarlo como remedio o a modo de automedicación; en personas con trastornos hemorrágicos, cálculos renales, diabetes o déficit de hierro podría provocar reacciones alérgicas, náuseas, vómitos, dolor de estómago, estreñimiento, erupción cutánea o diarrea. También se considera que, al tener un ligero efecto anticoagulante, no se recomienda su uso si se siguen tratamientos con anticoagulantes o antiplaquetarios con el objetivo de evitar posibles interacciones. Y tampoco se recomiendan estos suplementos en mujeres embarazadas o en período de lactancia.

En todo caso, conoces nuestro consejo, ante cualquier duda siempre es mejor consultar con un médico. Y como siempre que hablamos de pérdida de peso, es importante recordar que ningún alimento, bebida o suplemento alimenticio te va a hacer adelgazar. La clave para gozar de un peso saludable sigue siendo la combinación entre alimentación saludable y ejercicio físico. Ya sabes, el éxito está en el equilibrio.

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