Herpes zóster, así es la enfermedad que ha sufrido Mila ('Sálvame') durante el confinamiento

Se puede presentar a cualquier edad, aunque lo más común es que el herpes zóster aparezca en mayores de 60 años o en personas con un sistema inmune mermado por alguna enfermedad o tratamiento médico. Te contamos en qué consiste

Mila Ximénez durante un programa de 'Sálvame'. (Mediaset)

La colaboradora de Sálvame desveló en ‘Sábado Deluxe’ que ha pasado mucho miedo y angustia durante estos dos meses de cuarentena porque ha incubado un herpes zóster.

Mila le recordaba a Jorge Javier Vázquez, conductor del espacio que “un día estábamos en plató y te dije que tenía media barbilla dormida. No iba a más, pero llevo dos noches que me duele muchísimo y se me sube al ojo y a la cabeza. He llamado a mi dentista y parece ser que he incubado un herpes zóster”.

“Es muy doloroso, es como si te arrancaran todas las muelas de la cara”, añadía Mila, cuyo mayor miedo ha sido que se le paralizara la cara. “Cuando me venía el dolor me tenía que levantar para mirarme en el espejo y comprobar que no tenía la cara girada. Pensaba que no me iba a despertar alguna noche. Estaba convencida de que a mí esto me iba a producir una parálisis”, confesaba Mila visiblemente angustiada.

Dermatólogos, expertos de la Sociedad Española de Medicina Interna SEMI y de la Clínica Universitaria de Navarra nos explican en qué consiste esta enfermedad:

Qué es el herpes zóster

El herpes zóster es una enfermedad producida por una reactivación del virus latente varicela-zóster, que afecta a los nervios periféricos y a la piel, donde puede producir pequeñas ampollas dolorosas en forma de anillo agrupadas a lo largo de la zona de distribución del nervio (dermatoma). Coloquialmente se llama ‘culebrilla’ o ‘fuego de San Antonio’.

Se presenta típicamente como una erupción que cursa con dolor y picor en un lado del cuerpo, como resultado de la reactivación del virus latente de la varicela (virus de la varicela zóster, VVZ).

Tras sentir picor o dolor, se produce un enrojecimiento de la piel en la zona y brotan unas vesículas que se agrupan, y son altamente contagiosas pues el virus latente varicela-zóster se encuentra dentro de las vesículas. GETTY/JOEL CARILLET

Cómo surge

El paciente con herpes zóster suele contagiarse en la infancia. En menores de 2 años aparece como consecuencia de un proceso de varicela de la madre durante el embarazo, es decir, infección intrauterina por el virus. 

En este primer momento se desarrolla una enfermedad exantemática (con erupciones rojizas en la piel) que se conoce como varicela, y que constituye la forma inicial de infección del virus varicela-zóster.

Después de que la varicela se haya resuelto, el virus queda latente durante años en los ganglios de los nervios dorsales del paciente. La reactivación de este virus, que estaba inactivado, es la causa del herpes zóster. 

Es importante comentar que el herpes zoster es una enfermedad contagiosa y durante su desarrollo debe evitarse el contacto con personas que no hayan estado en contacto con el virus previamente, especialmente si son inmunosuprimidos o mujeres embarazadas.

¿Cuáles son los síntomas más habituales?

  • Sensación de picor o dolor en un territorio cutáneo.

  • Sensación de quemazón.

  • Vesículas.

Al principio, se nota una sensación de picor o dolor en una zona cutánea (preferentemente el tronco) y 4 ó 5 días después aparece enrojecimiento de la piel en esa zona sobre el que brotan unas vesículas que se disponen agrupadas.

Las vesículas se van extendiendo y ganando terreno a la piel, en forma de culebrilla, pudiendo afectar a zonas muy amplias y haciendo que algunos órganos se resientan.

Al cabo de 7 a 10 días las lesiones se secan, formando unas costras pardo-amarillentas que se eliminan, dejando a veces una cicatriz residual.

Las zonas más frecuentes en las que suele aparecer son el tronco, el muslo o la región ocular, donde presenta una mayor gravedad al existir el riesgo de formación de úlceras corneales que conduzcan a la ceguera. El periodista y compañero de Mila, Antonio Rossi ha contado que lleva 14 años en tratamiento por un herpes zóster que le ha atacado al ojo.

A quién ataca

El herpes zóster afecta a alrededor del 20 por ciento de la población. Cualquiera que se haya infectado con el VVZ está en riesgo de desarrollar un herpes zóster, siendo la edad avanzada y la alteración del sistema inmune los principales factores de riesgo.

Por tanto, los dos motivos principales por lo que el virus latente de la varicela brota y se manifiesta en forma de zóster son:

  1. La alteración funcional de la inmunidad, siendo el ejemplo claro el envejecimiento, donde el funcionamiento de este sistema como de otros se va deteriorando. Existen casos en adultos jóvenes y sin otras enfermedades, pero con situaciones debilitantes (nutricionales, estrés…) donde puede aparecer, aunque es obligado el estudio para excluir otros procesos.

  2. La alteración patológica del sistema inmune debido a medicación (corticoides, quimioterapia), tumores o infecciones como el VIH.

Igualmente, los niños que tuvieron varicela antes de cumplir el primer año de vida tienen más papeletas de sufrir este problema.

Qué posibilidad hay de tenerlo

El riesgo de una persona de tener un herpes zóster aumenta considerablemente después de los 50 años de edad, puesto que el 90 por ciento de los adultos han sido infectados en algún momento de su vida por el VVZ.

Desde la SEMI matizan que “se puede presentar a cualquier edad, aunque lo más común es que aparezca en mayores de 60 años y/o en personas con un sistema inmune mermado por alguna enfermedad o tratamiento médico”.

También aclaran que el 95 por ciento de los individuos a los 18 años ya presentan anticuerpos frente al virus por la vacunación o por la infección causada por este virus. No todo el mundo va a desarrollar la afectación neurocutánea. En general han de darse una serie de circunstancias para que esto ocurra (alteraciones del sistema inmune, bien transitorias bien permanentes por alguna enfermedad)”.

El riesgo de complicaciones, incluyendo la NPH,  también se incrementa con la edad. El riesgo individual a lo largo de la vida de desarrollar HZ es aproximadamente de una de cada tres personas. Sin embargo, para las personas de 85 años en adelante, este riesgo se incrementa a una de cada dos personas.

Pronóstico

En niños suele ser un proceso benigno, pero en el caso de los adultos puede convertirse en una enfermedad muy debilitante, ya que puede provocar grandes dolores. En el 4 por ciento de los casos aparece un segundo brote de herpes zóster.

Tal y como explica la doctora Pilar Gil Sánchez, especialista en Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra:En ocasiones, tras el episodio de herpes zoster puede persistir un dolor residual en esa localización que permanece durante días, meses e incluso años, denominándose neuralgia postherpética. Esto sucede con mayor frecuencia en individuos cuya edad sobrepasa los 50 años”.

Secuelas

Los temores de Mila no son infundados porque las complicaciones del herpes zóster pueden incluir neuralgia postherpética-NPH ( la complicación grave más común, que aparece entre el 15 y el 30 por ciento de los casos de herpes zóster), cicatrices, complicaciones de la visión, infección secundaria y parálisis nerviosas.

El peso emocional

Por otro lado, es importante tener en cuenta que en momentos de crisis como los que estamos viviendo se pone de manifiesto que la piel y el cerebro están estrechamente unidos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80 por ciento de las enfermedades de la piel tienen un origen somático.

Es sabido que en épocas de guerra o grandes crisis la gente pierde el pelo o que en momentos de nerviosismo y estrés sudamos en exceso o nos salen granos. La piel habla de nuestras alegrías y nuestras angustias, es el escaparate de nuestras emociones, un indicador visible de nuestro estado de ánimo. La piel es el órgano más extendido por el cuerpo humano y habla más de lo que parece de nuestros conflictos y angustias.

“La ira, el miedo, el odio, la tristeza o una frustración pueden originar alteraciones dermatológicas en una persona, explica el doctor Fernando Ordás, especialista en dermatología medicoquirúrgica y venereología, y dermatólogo de Clínica Ordás. Si conseguimos eliminar de su vida esa emoción negativa, sin duda, la enfermedad dermatológica llegará a mejorar, e incluso a desaparecer”.

No existen remedios caseros

Para mejorar el herpes zóster, la mejor opción es siempre el tratamiento precoz y para ello hay que acudir al médico cuanto antes ya que es muy doloroso y si no se trata pronto puede perdurar mucho tiempo después de desaparecer las lesiones en la piel.

El tratamiento del herpes zoster se realiza con fármacos antivirales por vía oral o intravenosa, pero según explica la Dra. Sánchez “no siempre es necesario tratarlo, ya que puede resolverse espontáneamente en unos 7 días”.

Sí está indicado en personas inmunosuprimidas, por el riesgo de diseminación del virus a otros órganos, y en pacientes mayores de 50 años para disminuir la posibilidad de desarrollar una neuralgia postherpética (brivudina, aciclovir, valaciclovir, famciclovir).

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