Cómo no tener miedo a hacer un huevo frito, dedicado a Rigoberta Bandini

manos de mujer haciendo huevos fritos
Cómo no tener miedo a hacer un huevo fritoGetty Images

Desde hace unas semanas, no podemos dejar de cantar la nueva canción de Rigoberta Bandini. Tras rendir homenaje a las madres y a las abuelas, ahora la cantante ha querido dedicarle una preciosa letra a su hijo con 'Canciones de amor a ti'. Además de morir de amor con ella, en nuestra mente de cocinillas no deja retumbar sus últimas frases: "No sé hacer ni un huevo frito", "se me quema el huevo frito" o directamente "no sé hacer ni un puto huevo fritoooo...".

Por mucho que nos digan que hacer un huevo frito es pan comido, hacerlo realmente bien no es tarea sencilla. Por eso queremos enseñarte a cocinar el huevo frito perfecto con estos trucos. Toma nota Rigoberta, a partir de ahora solo vas a poder escribir canciones de amor a tus huevos fritos. En resumen necesitas: aceite caliente, huevos frescos, la cantidad de aceite justa y perderle el miedo a este plato.

Trucos para hacer un huevo frito perfecto

Con la yema tierna, la clara completamente cocinada, la famosa puntillita y el punto perfecto de sal. Así son los huevos fritos perfectos. Hacer unos normales es realmente sencillo, pero si buscas hacer los mejores hay que tener unas ligeras nociones. ¿La buena noticia? En cuanto haces dos o tres, el resto salen solos.

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¿Qué huevo y qué aceite elijo?

El primer punto a tener en cuenta para conseguir nuestro objetivo está en la compra. Deben ser huevos frescos y de gallinas criadas en libertad porque las yemas son más duras y concentran más sabor. Las claras no contienen tanta agua y son más densas. Esto hace que no se deshagan fácilmente. Respecto al aceite, lo recomendable para esté sabroso es una aceite de oliva genérico. No te rindas a los AOVES puros porque en cuanto alcanzan mucha temperatura las propiedades y el sabor se esfuman.

La temperatura del huevo

Para ponernos manos a la obra, es importante que el huevo esté a temperatura ambiente. Sácalos una hora antes de la nevera.

¿Qué utensilios necesito?

Lo más importante es tener una buena sartén antiadherente no demasiado grande y una espumadera de acero inoxidable. Siempre viene bien un bol en el que cascar el huevo por si acaso caen restos de la cáscara poder retirarlos. A veces ocurren accidentes.

¿Cuánto aceite echo en la sartén para hacer un huevo frito?

Este tema siempre es polémico. Si estás a dieta y no quieres poner demasiado aceite, estás haciendo huevos a la plancha. Estos trucos no van contigo. Para hacer unos buenos huevos fritos hay que cubrir la sartén con un dedo de aceite aproximadamente. Algo menos si quieres. Tampoco te pases porque entonces el huevo se hundirá.

La temperatura del aceite

La gran clave de hacer el huevo frito perfecto está en la temperatura del aceite. Debe estar bien caliente para lograr el punto soñado. Deja que se caliente sin que llegue a humear. Si quieres ponerte técnica y friki, utiliza un termómetro y que no supere los 180ºC. Este es el punto clave para que nos salga la preciada puntillita sin que se cuaje la yema.

Tip maestro

Antes de echar el huevo, moja la espumadera en el aceite caliente para que al utilizarla el huevo no se quede pegado bajo ninguna circunstancia.

¿Qué hago cuándo el huevo ya está en la sartén?

Hacer un huevo frito es cuestión de segundos. Una vez lo has echado, con ayuda de la espumadera echa un poco del aceite sobre el huevo para que a la vez que sale la puntillita, la yema se recubra con un finísima capa de la clara cocinada y todo quede perfectamente cocinado. En cuanto veas que sale la puntillita, sácalo con la espumadera a un plato.

La cuestión de la sal

Una vez está en el plato, échale la sal y la pimienta al gusto. Nunca antes de freírlo. ¡Y listo!

Ahora es cuestión de echarle huevos, Rigoberta, ¿te animas?