Michael Bay se enfada con James Bond y tiene toda la razón

Michael Bay es uno de los directores más prolíferos del cine de acción. No solo por tener a sus espaldas numerosos éxitos de taquilla como Transformers, La roca, Armageddon o Dos policías rebeldes, también por ser uno de los cineastas más grandilocuentes en cuanto a la ejecución de secuencias como explosiones, combates o persecuciones. Sin embargo, el récord guiness a la mayor explosión en una película no perteneces a ningún título de su filmografía, sino que está en manos de Spectre, la cuarta película de Daniel Craig como James Bond. Y Bay no está nada de acuerdo con ello.

El director Michael Bay (Rodin Eckenroth/Getty Images) y póster de 'Spectre' (Columbia Pictures/EON Productions/Metro-Goldwyn-Mayer)
El director Michael Bay (Rodin Eckenroth/Getty Images) y póster de 'Spectre' (Columbia Pictures/EON Productions/Metro-Goldwyn-Mayer)

La escena que ostenta dicho récord es la de la destrucción de la base de Ernst Stavro Blofeld, el villano interpretado por Christoph Waltz, en los compases final de este título dirigido por Sam Mendes en 2015. Para la explosión, que fue filmada en el desierto marroquí, el equipo de la película usó 8415 litros de combustible y 32 kilos de explosivos, según detalla el registro del libro Guiness de los récords. Además, tiene el mérito de haberse rodado en una única toma. Pero Michael Bay cree que una secuencia de Pearl Harbor, su cinta con Ben Affleck, Josh Hartnett y Kate Beckinsale ambientada en la Segunda Guerra Mundial, tiene una explosión mucho más grande y espectacular. Y no le falta razón.

En concreto, el director se refiere a la escena del ataque sorpresa de los japoneses a los barcos estadounidenses, donde, entre las múltiples explosiones que no paran de sucederse a lo largo de varios minutos, no es difícil encontrar una más grandilocuente y explosiva que la que vimos en el final de Spectre. Por esta razón, Bay ha ofrecido declaraciones a Empire donde ha mostrado su descontento por no tener dicho título entre sus manos. “James Bond intentó quedarse para él la ‘mayor explosión del mundo’. Eso es mentira, es la nuestra”, declaraba el cineasta.

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Si se comparan ambas secuencias, la espectacularidad y magnitud de las explosiones de Bay resulta mucho más inmensa que la destrucción de la base del villano de Bond, que es más breve y pasa casi desapercibida en patanlla. Además, lo parece mucho más leyendo la descripción que el director ofreció del rodaje en una entrevista con Whalebone Magazine, donde incluso detalló que estuvieron expuestos a muchos peligros mortales durante las grabaciones.

“Había dinamita por todas partes. Estaba equipada en muchos barcos. “También teníamos 17 aviones en el aire y estás lidiando con grandes nubes hawaianas. Así que tienes que lidiar con el sol y tienes que esperar el momento adecuado en el que obtendrás suficiente sol porque las nubes se están moviendo”, explicaba el director. “Hay algo en el agua donde, si un barco cruza una línea roja, significa que tú podrías matar a los hombres en los botes, porque es muy peligroso. Había KinePak, que es dinamita en el agua, en todas partes. Puede volar el barco y matar a la gente, continuaba detallando sobre las condiciones peligrosas en las que rodaron Pearl Harbor.

Por otro lado, el despliegue técnico para captar semejante oleada de explosiones no se quedó atrás en cuanto a espectacularidad. Fueron 12 cámaras. Teníamos antenas arriba. Teníamos helicópteros. Creo que probablemente son unos 30 segundos de película, pero son explosiones gigantescas. El penacho se elevó cientos y cientos de metros en el aire. Hubo una chispa que se fue a una pequeña isla lateral y provocó un incendio forestal, y tuvimos que entrar para apagarlo. Pero esta explosión fue una labor enorme”, matizaba el director.

A raíz de ello, Bay concluyó sus declaraciones para Empire resaltando que no cualquiera está capacitado para rodar escenas con este arsenal y volviendo a sacar a relucir las peculiaridades técnicas de su explosiva secuencia de Pearl Harbor. “Es como una receta. Algunos directores hacen las explosiones y se ven cursis, sin una onda expansiva ni nada. Lo suyo es mezclar diferentes cosas en las explosiones y con diferentes tipos para que estas se vean más realistas”, continuaba. Nadie sabe lo difícil que es eso. Teníamos muchas cosas grandes por ahí. Barcos reales. 20 aviones reales. Teníamos como 350 cosas en marcha. Tres meses de preparación en siete barcos, incluso paramos una autopista que está a cinco kilómetros”, concluía.

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