El método de las cuatro colonias como truco para recuperar el olfato perdido por Covid-19

·6 min de lectura
Médicos e investigadores están pidiendo a las personas que luchan por recuperar su sentido del olfato después de enfermarse con Covid-19 que se sometan a un "entrenamiento olfativo" en lugar de ser tratadas con esteroides. (Foto: Getty)
Médicos e investigadores están pidiendo a las personas que luchan por recuperar su sentido del olfato después de enfermarse con Covid-19 que se sometan a un "entrenamiento olfativo" en lugar de ser tratadas con esteroides. (Foto: Getty)

Se cree que la exposición repetida a los olores promueve la capacidad neurogenerativa de células especiales en la región de la nariz responsable del olfato, el 'epitelio olfativo', que puede ayudar a curar los nervios del olfato dañados. Así lo sugieren numerosos estudios realizados a lo largo de la última década que han sido refrendados por investigaciones más recientes.

Aproximadamente 1 de cada 5 personas que experimenta anosmia o pérdida del olfato como resultado del Covid-19 cuenta que este no ha vuelto a la normalidad ocho semanas después de enfermarse. De hecho, a principios de 2021, un estudio de 1.363 pacientes con coronavirus con disfunción olfativa encontró que el 95 por ciento de los pacientes recuperaron la capacidad de oler medio año después.

Aunque no es necesario esperar tanto para intentar ponerle remedio, si han pasado un par de semanas desde que perdiste el sentido del olfato y no hay mejoría, puedes comenzar con esta terapia conocida como 'smell training' o entrenamiento del olfato incluida en un documento de consenso sobre el tratamiento de las alteraciones olfativas que persisten tras la enfermedad. 

La terapia consiste en ofrecer cuatro tipos de fragancias diferentes al paciente que deberá oler durante unos 20-30 segundos varias veces al día durante doce semanas mientras se registran sus impresiones en un cuaderno a modo de diario, tal y como cuenta una de las afectadas en este artículo de BBC News. También se les pide a las personas que, mientras huelen ciertos aromas, traten de pensar cómo debería oler realmente. 

Es algo parecido a la fisioterapia para la nariz. No es una solución rápida sino que puede resultar tediosa y repetitiva, pero es mucho mejor que hincharse a fármacos, según reconocen los propios médicos e investigadores.

Después de seis meses de entrenamiento del olfato, para comprobar si lo vas recuperando puedes hacer pruebas con ingredientes cotidianos como chocolate, granos de café, vino, miel, fresa, tomillo... (Foto: Getty)
Después de seis meses de entrenamiento del olfato, para comprobar si lo vas recuperando puedes hacer pruebas con ingredientes cotidianos como chocolate, granos de café, vino, miel, fresa, tomillo... (Foto: Getty)

Hasta ahora se estaba recomendado el uso de corticosteroides para tratar las disfunciones olfativas (DO), una clase de fármaco que reduce la inflamación en el cuerpo. Los médicos suelen recetarlos para ayudar a tratar afecciones como el asma y también se han estado considerando como una opción terapéutica para la pérdida del olfato causada por Covid-19.

"Pero tienen efectos secundarios potenciales bien conocidos que incluyen retención de líquidos, presión arterial alta y problemas con los cambios de humor y el comportamiento", según ha explicado a Yahoo! News el profesor Carl Philpott, de la Facultad de Medicina de Norwich de la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido. Su equipó, un grupo internacional de expertos, llevó a cabo una revisión sistemática basada en evidencia para ver si los corticosteroides podrían ayudar a las personas a recuperar el sentido del olfato.

Este trabajo concluyó que los corticosteroides no deberían ser la primera opción de tratamiento para la pérdida del olfato debido al Covid-19; y otro análisis comparativo de los tratamientos potenciales para la pérdida del olfato postvirales realizada en 2020, incluyendo el entrenamiento olfativo, los esteroides sistémicos, las terapias tópicas, los medicamentos orales no esteroides y la acupuntura, encontró que el entrenamiento del olfato debería ser la recomendación número uno basada en la actual evidencia.

El entrenamiento olfativo implica inhalar varios aromas potentes dos veces al día, a veces durante meses, y hay evidencias de que sirve para estimular y restaurar el sistema olfativo, o al menos para ayudarlo a funcionar mejor. Investigaciones anteriores ya probaron su eficacia para tratar a personas que habían perdido el olfato como consecuencia de un virus, como por ejemplo el resfriado común, en el que se han probado sus beneficios. Y también en personas que sufrían hiposmia (cuando la pérdida de olfato no es total) debido a traumatismos.

"El objetivo es ayudar a la recuperación basada en la neuroplasticidad: la capacidad del cerebro para reorganizarse y compensar un cambio o una lesión", explica Philpott. Tras la terapia pueden ocurrir dos cosas: que el olfato vaya regresando de manera gradual, no de golpe, o que los aromas aparezcan distorsionados o fétidos (parosmia). Los dos casos serían positivos e indicarían una evolución.

No obstante, es importante señalar que no todas las personas se recuperan al mismo ritmo. Quienes más tardan son las personas mayores porque tienen menos neuronas receptoras olfativas.

Los científicos todavía están aprendiendo acerca de todos los mecanismos por los cuales el coronavirus afecta el sistema olfativo, pero creen que ocurre porque las vías neuronales desde la nariz hasta el cerebro se han interrumpido. Según explica Boticaria García en El Mundo: "una proteína del virus podría 'pegarse' al techo de las fosas nasales provocando inflamación en el neuroepitelio y dañando las células olfatorias. Todo apunta a que las vías neuronales desde la nariz hasta el cerebro se interrumpen y el sistema se cae".

La gran ventaja del entrenamiento olfativo frente al resto de terapias mencionadas es que no provoca efectos secundarios a quienes lo realizan, y además no necesita prescripción médica. Además, es barato, y se puede realizar fácilmente en casa.

En su formato tradicional, el entrenamiento olfativo consta de cuatro olores: clavo, rosa, limón y eucalipto. Estas son las fragancias con las que 'entrenarás' durante la fase inicial. Sin embargo, los tipos de olores utilizados difieren a lo largo de la literatura, y hay evidencia de que es importante elegir olores de diferentes categorías, como aromáticos, afrutados y florales, resinosos, especiados...

En casa tenemos muchos 'ingredientes' que pueden proporcionar un amplio abanico de olores, por lo que también podrías elegir aquellos que sabes que te gustan o con los que tienes algún tipo de conexión.

Para empezar el entrenamiento olfativo se aconseja elegir cuatro aromas que sean familiares y que evoquen fuertes recuerdos. Según los expertos, puede resultar beneficiosocentrarse en olores cotidianos como puedenser perfumes, velas, tu champú preferido, cáscara de limón o naranja, canela, vainilla o café molido. Y es fundamental reflexionar sobre los recuerdos mientras los hueles. 

Por cierto, algunas personas han tenido mucho éxito con cosas que huelen mal como leche en mal estado, así que no lo descartes por completo. Si no te sientes capaz ni te apetece asaltar la despensa, siempre puedes optar por comprar un kit de olor que contenga aceites esenciales. Recuerda que los aromas clásicos son rosa, eucalipto, clavo y limón. Pero ten cuidado en el proceso, evita que los aceites entren en contacto con la piel porque están muy concentrados.

Si lo vas a hacer en casa, los expertos recomiendan mantener los aromas en un lugar de fácil acceso, como la mesita de noche, y ​​oler cada aroma durante unos 20 segundos para que toda la sesión de entrenamiento del olfato dure aproximadamente un minuto. 

No se trata de respirar profundamente sino de hacer una serie de inhalaciones breves y repetitivas. Mientras hueles es útil mirar una imagen que represente cada aroma. Luego, trata de imaginar cómo te solía oler esa fragancia (o saber, si has escogido algún ingrediente de tu despensa).

"No es simplemente el acto de oler algo, sino también de hacer un ejercicio de imaginación consciente de cómo olía eso cuando lo comía o cuando lo aplicaba en la piel, si era una loción", cuenta Pamela Dalton en The New York Times. "Eso hace que sea más agradable continuar con el proceso", añade la científica del Monell Chemical Senses Center, un instituto de investigación sin fines de lucro en Filadelfia.

Por último, se aconseja cambiar los cuatro olores cada 12 semanas ya que mejora los resultados. Pasado este tiempo, se evalúa la evolución. Puedes obtener más información sobre el entrenamiento olfatorio en plataformas plataformas como AbScent o Fifth Sense recomendadas por el NHS (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido).

Más historias que pueden interesarte:

Qué es la disfagia, el síntoma de Covid-19 que potencia la desnutrición con una pérdida de hasta 10 kilos

Pérdida de masa muscular (hasta 1 kilo al día), cómo afrontar otro efecto secundario del coronavirus

Por qué debes controlar tu peso más que nunca en tiempos de coronavirus

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente