‘Mercado Central’ se amolda a la cuarentena con un salto temporal

Por Aroa Díaz
Photo credit: Françesc Cuellar - Instagram

From Diez Minutos

Durante esta cuarentena, RTVE ha encontrado un modo de mantener a su público conectado todas las mañanas con personajes de sus programas más vistos: conversaciones entre dos de los protagonistas de una serie o programa en la que responden a las preguntas que los propios seguidores les envían a la web o les comentan durante el directo. Si Ainhoa Arteta y Boris Izaguirre, de ‘Prodigios’ protagonizaron un directo hace tan solo unos días, hoy les ha tocado el turno a Françesc Cuéllar y Antonio Garrido, actores de la serie diaria ‘Mercado Central’.

En la animada conversación, Françesc y Antonio han respondido a las preguntas de los seguidores con humor, desvelando un gran secreto de las próximas tramas de Mercado Central y es que, por algún motivo que no han llegado a revelar, habrá una elipsis temporal en la que tanto Germán como Elías tendrán que dejarse barba para dejar ver el paso del tiempo. ¿Qué provocará este salto en el tiempo? Todavía no se sabe. Lo que sí se sabe es que los guionistas y directores habían previsto un parón en las grabaciones para provocar, precisamente, que los actores se amoldaran a los cambios físicos.

"El trabajo de todos ha hecho cuadrar estas fechas por lo que, a no ser que se alargue mucho, Mercado Central no va a parar sus emisiones", anunciaba Antonio Garrido ante una pregunta de una espectadora. Aún se desconoce

La mejor anécdota de Françesc y Antonio

Pero esta no ha sido la única revelación, y es que ambos han contado una anécdota que les hizo pasar un mal rato en el set de rodaje pero supieron sobrellevar fácilmente. "Llega un punto en el que ya no cuesta memorizar tantas escenas. El cerebro es un músculo y poco a poco se va amoldando", confesaba Cuéllar quien añadía que esto es especialmente complicado los días que tienen que grabar muchas secuencias seguidas. "Esto le toca más a Antonio que a mi", bromeaba.

En una ocasión, ambos estuvieron tan saturados de trabajo que llegaron a una secuencia "muy difícil porque había mucho sentimiento y mucho drama" sin saberse el texto. Así que los ensayos previos en el set para conocer las marcas durante la grabación fueron con el guión en la mano, pero sin saber dónde tenían que ponerse en cada momento: "Era un caos, veías a todo el equipo mirando y diciendo 'la de veces que vamos a tener que grabar esto'", reía Antonio mientras lo contaba.

"Llegó un momento que dijimos, '¡a tomar por culo! graba', soltamos los papeles y nos tiramos a la piscina dándolo todo... y salió", contaba Cuéllar. "Salió un escenón. Nuestra coach, que lleva toda la vida en esto, salió a abrazarnos y felicitarnos por el trabajo, y que alguien como ella lo haga, que sabe mucho, es un orgullo", confesaba Garrido quien contó, entre risas, un divertido detalle: "la directora llegó, nos miró y nos dijo 'os detesto tanto...'".

Ambos coincidieron en que, de no ser actores, serían "un montón de cosas". Françesc apostaba por cuidar elefantes, mientras que Antonio aseguraba que "me encantaría dedicarme a arreglar instrumentos de percusión", algo a lo que se dedicará "algún día, cuando sea más mayor".