Mendoza: Las administraciones deben invertir en cultura de base cara al futuro

Agencia EFE
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Barcelona, 12 ene (EFE).- El escritor Eduardo Mendoza ha considerado este martes que las administraciones deberían "invertir en la cultura de base de cara al futuro", durante un debate sobre la proyección cultural de la capital catalana organizado por el foro Barcelona Tribuna.

En su intervención, al hablar de la cultura en Barcelona Eduardo Mendoza ha distinguido entre "el patrimonio cultural y la cultura de base".

Ha precisado, en este sentido, que el patrimonio cultural "se debe gestionar o explotar, pero en él los barceloneses no participamos, es algo para el exterior, y esto es así porque Barcelona es una ciudad con éxito por la variedad de su oferta, playa por la mañana, una buena oferta cultural y poder disfrutar de la gastronomía".

A juicio del escritor de "La ciudad de los prodigios", Barcelona es "una mezcla de cultura, orden y organización del primer mundo y de ese espíritu canalla del tercer mundo".

Sin embargo, en cuanto a la cultura real como espacio de comunicación, de intercambio de ideas y modo de entender el mundo, Barcelona "está un poco detenida", porque "no se ha hecho una inversión de cara al futuro, como se ha hecho en el mundo del deporte".

Mendoza ha puesto como ejemplo de esa situación su propia experiencia vivida en Nueva York, "una época de gran efervescencia del teatro off y el teatro off off Broadway, hasta que un cambio político decidió dejar de apoyar esa iniciativa, y diez años después el gran teatro de Broadway entró en decadencia y no se ha levantado nunca más, y ahora solo hacen reposiciones".

El escritor echa en falta un espacio donde "la gente joven pueda desarrollar sus inquietudes, sus perplejidades, sus ganas de hacer cosas sin saber bien por qué" y no se trata, ha advertido, de que los jóvenes tengan que ir a ver "La Traviata" al Liceu.

A los políticos Mendoza les dice que "deberían simplemente dar dinero a la cultura y nada más, como hacen con los hospitales, a los que subvencionan pero no se meten en cómo se debe operar".

Mendoza ha reclamado asimismo una mayor implicación de la universidad, "hoy desvinculada de la cultura", y una ley de mecenazgo "para que la sociedad civil y las empresas tuvieran interés en la cultura".

Sobre este último punto, el presidente de la Societat Econòmica Barcelona Amics del País, Miquel Roca Junyent, ha subrayado que se tendrá que "aceptar que el mecenazgo no es una forma de no pagar impuestos sino una nueva manera de pagar impuestos".

En el debate organizado por Amics del País han intervenido además la escritora Carme Riera, el periodista y escritor Miquel Molina y el galerista Carlos Durán.

De las diferentes intervenciones ha surgido, según ha resumido Miquel Roca, "la necesidad de un pacto cultural" en el que "no se trata de discutir la cocapitalidad, que sería una ambición pobre, sino que es suficiente con ser capital, que es una ambición de ciudad, de fuerza".

Miquel Molina cree que en la ciudad "habrá una explosión de creatividad después de la pandemia" y "Barcelona tendrá una necesidad urgente de emitir señales de vida y presentarse al mundo como ciudad de cultura".

Una de esas "señales" debería ser el polémico Museo del Hermitage, que "Barcelona debería ser capaz de hacer suyo ese proyecto".

También debería desarrollar aún más su capitalidad literaria, para no dejar escapar más archivos literarios, de editoriales o fotográficos; y acometer por fin el proyecto de biblioteca provincial.

Evitar un doble circuito entre el mundo editorial y la literatura en catalán y en castellano; convertir Montjuïc en "una montaña de cultura" y reactivar el eje Ramblas-Paralelo a través de la cultura, son otros de los retos que la ciudad deberá afrontar en ese futuro, según Molina.

En la misma sintonía, Carlos Durán, codirector del festival Loop, ha dicho que "no nos podemos permitir prescindir de iniciativas como el Hermitage, porque aunque la ciudad debe apostar por sus proyectos, eso no quiere decir que tenga que decir que no a proyectos que vengan de fuera".

Carme Riera ha puesto el ejemplo de Málaga, "una ciudad que no tenía una oferta cultural como Barcelona y que, por la apuesta del alcalde, se ha convertido en un centro cultural extraordinario, que atrae a mucha gente, y que combina con su oferta gastronómica, más modesta que la de Barcelona, y las playas".

Como reciente expresidente del MNAC, Miquel Roca, ha señalado que personalmente está "en contra de que se gaste ni cinco céntimos públicos en una instalación museística de fuera, cuando los museos de la ciudad están empobrecidos" y ha agregado que sólo aceptaría el Hermitage "si antes se resuelve esa penuria (de los museos locales)".

A otras oportunidades perdidas se ha referido Carme Riera, cuando ha recordado que Carmen Balcells tenía el proyecto Barcelona Latinitatis Patria de creación de un centro bibliográfico, documental y tecnológico que pretendía reunir en un edificio aspectos que tenía que ver con los papeles de los escritores que habían pasado por Barcelona, entre ellos los del boom latinoamericano.

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