Las otras memorias de África de Karen Blixen

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Madrid, 31 may (EFE).- En sus célebres "Memorias de África", llevadas al cine por Sidney Pollack, Karen Blixen (1885-1962) narró una versión romántica y aventurera de su vida en Kenia. La directora extremeña María Pérez ofrece una visión más cruda, aunque lírica, en su primer largometraje, "Karen", que llegará el viernes a los cines.

Sola, arruinada y con un carácter difícil, esta Karen a la que da vida la actriz y cantante Christina Rosenvinge se inspira más en las cartas que dejó escritas la autora danesa y en otros libros como "Sombras en la hierba", que completa sus recuerdos africanos, que en la historia protagonizada por Meryl Streep.

El protagonismo que en aquella película recaía en su relación con Denys Finch (Robert Redford) es sustituido por la peculiar amistad que mantuvo en su última etapa africana con su criado somalí Farah Aden (Alito Rodgers), una relación de mutua dependencia, con fricciones derivadas de sus respectivos estatus, pero también de complicidad y aprendizaje.

En apenas una hora de duración, "Karen" se recrea en los paisajes, en los rituales cotidianos y solitarios de Blixen y en sus conversaciones con Farah, su único aliado ante la ruina que se le viene encima. La plantación de café nunca fue rentable pero cada vez se hace más insostenible.

La autora, que no consiguió empezar a publicar hasta tres años después de regresar a Dinamarca, en 1934, dependía totalmente de la ayuda de su familia para tratar de mantener su negocio.

La sabana africana es recreada por María Pérez en su Extremadura natal. Hace años había rodado en esas mismas tierras, al borde de un pantano en una finca, un cortometraje que narraba el encuentro entre un explorador británico y una masai.

"Desde entonces tenía la fantasía de rodar una historia de colonos en África en ese paisaje", explica a Efe la directora. "Fue mi padre quien me dijo que tenía que leer 'Memorias de África', yo sólo conocía la película de Pollack".

Buceando en los libros sobre Blixen dio con esta idea de "adaptación libre y loca" de 'Memorias de África', en español y en Extremadura. "Me sentía identificada con ese periodo de su vida, cuando ella no sabe aún que va a ser una escritora, está arruinándose a punto de perderlo todo y no sabe lo que va a venir después", señala.

Le interesaba, asegura, deconstruir el mito. "Nuestra vida son desvaríos, decisiones malas y buenas, conversaciones intrascendentes y de todo eso alguien construye un mito", reflexiona.

La elección de Rosenvinge, de origen danés como Blixen, como protagonista la tuvo clara desde el principio, aunque en un primer momento sólo le propuso hacer la música de la película -hay dos canciones originales compuestas por ella-.

"Admiro su música desde niña, nos conocimos y le eché cara, después de un concierto me colé en una fiesta en su casa y le pedí que hiciera la música de la película, yo secretamente quería que fuese Karen y cuando me gané su confianza se lo planteé y aceptó".

La cantante considera que, sin abordarla directamente, planea sobre el filme la cuestión del colonialismo y sus consecuencias. "Memorias de África idealiza una situación opresiva, los blancos se apropiaron de las tierras y las explotaron y cuando dejaron esos países habían trastocado todas sus estructuras y dejaron arrasado, roto el equilibrio autóctono", apunta.

"Aunque esa es una historia demasiado grande", añade, "la sensación del extranjero que está fuera de lugar planea todo el rato en la película, ella está fuera de su sitio en Kenia pero en realidad Farah también porque es somalí, la cuestión de la migración es otro asunto que está presente".

Rosenvinge tuvo algunos papeles en el cine en la década de los 90 en películas como "Todo es mentira" -junto a Coque Malla y Penélope Cruz- o "La pistola de mi hermano" de Cesc Gay, pero este ha sido su primer papel protagonista.

Magdalena Tsanis

(c) Agencia EFE