Melanoma: lo que necesitas saber para una correcta protección

Es el cáncer de piel más peligroso, y su incidencia ha aumentado entre los jóvenes en los últimos años, una circunstancia “directamente relacionada” con la exposición al sol y el uso “descontrolado” de cabinas de autobronceado.

La exposición prolongada constituye uno de los principales factores de riesgo. (Foto: Getty)

Así lo ha puesto de manifiesto, en el Día Mundial del Cáncer de Piel y Melanoma, el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), que recuerda que tomar el sol empeora mucho la salud, y que la exposición a los rayos solares (UV) es uno de los principales factores de riesgo frente a esta enfermedad.

Para concienciarnos han lanzado la campaña #protégetedelterrazing, una iniciativa que (mediante el humor) insiste en la importancia de utilizar protector.

En España se estima que se diagnosticarán a lo largo de 2019, 6.205 nuevos casos de melanoma, según las últimas cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM); que también advierte de un aumento exponencial de los casos en los últimos años.

La presencia de lunares o manchas cutáneas son los signos que pueden alertar de la presencia de un cáncer de piel. Los antecedentes familiares y un sistema inmunitario débil aumentan las probabilidades de desarrollarlo.(Foto Getty)

La incidencia de melanoma en España ajustada por 100.000 habitantes fue de 9,7 por cada 100.000 personas, según las cifras publicadas por SEOM en 2017.

Y, según el Registro Nacional de Melanoma Cutáneo de la Fundación de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), puesto en marcha desde 1997, en los datos analizados en un grupo de pacientes diagnosticados de melanoma en el periodo 1997-2011, se observó una frecuencia un 13 por ciento superior en mujeres que en hombres (56,5 por ciento de mujeres, 43,5 por ciento de hombres), con una edad media en el momento del diagnóstico de 57 años.

El incremento de incidencia de melanoma afecta a todas las edades (solo superado por los cánceres de hígado y de tiroides), lo que obliga a un abordaje multidisciplinar de la enfermedad, orientado fundamentalmente a la prevención.

Nevus

Además de la edad y el sexo, el melanoma es más habitual en mujeres con piel clara y con más de 50 años, el factor racial es determinante, ya que los pacientes de raza negra tienen una incidencia 10 veces menor que los de raza blanca.

La genética es otro condicionante: siempre que hay historia familiar de melanoma, existe un riesgo hasta 12 veces superior.

En la actualidad se conocen dos genes de susceptibilidad para el melanoma: el gen CDKN2A (p16), localizado en el cromosoma 9; y el CDK4, localizado en el cromosoma 14.

Según las previsiones, 3.691 mujeres serán diagnosticadas a lo largo de este año de melanoma cutáneo, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica. (Foto: Getty)

No obstante, la presencia de lunares (nevus) es lo que más determina la aparición del melanoma. La existencia de un número elevado de nevus (más de 50 nevus) se correlaciona con mayor probabilidad de padecer melanoma, sobre todo si existen nevus atípicos.

Los nevus congénitos gigantes también son de mayor riesgo (sobre todo si se localizan en regiones paravertebrales) ya que, según explica la Dra. Noelia Martínez Jáñez, tienen un riesgo de transformación maligna del 6 al 8 por ciento, y generalmente desarrollan melanoma antes de los 10 años de edad del paciente. No obstante, el melanoma se desarrolla de "novo" en el 75 por ciento de los casos y en el 25 por ciento se desarrolla sobre un nevus preexistente”.

Para prevenir el melanoma es importante realizar un autoexamen periódico de los lunares para detectar cualquier cambio en los lunares existentes o la aparición de lunares nuevos. Hay que examinarse todo el cuerpo, incluyendo las palmas de las manos, las plantas de los pies, el cuero cabelludo, las orejas, debajo de las uñas y la espalda (en los hombres, 1 de cada 3 melanomas se encuentra en la espalda).


Dejar sin revisar las zonas de difícil acceso no es una opción. Si no llegas pídele a alguien que lo haga por ti. No es ninguna exageración. Aquí está el motivo: la incidencia de este tipo de cáncer de piel ha disminuido gracias a la detección precoz de lesiones peligrosas realizadas por los cónyuges.

Recuerda que debes consultar a un dermatólogo si al aplicar la regla ABCDE has notado que tus lunares (o manchas) han cambiado de tamaño, color o forma, si son diferentes del resto, son asimétricos, tienen un tacto áspero, tienen varios colores, son mayores de cinco milímetros, pican, sangran, tienen una superficie brillante o parecen una herida pero no cicatrizan.

Medidas de prevención

Estas son las pautas a seguir según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS):

  1. Aunque uses un producto de Factor de Protección Solar (FPS) alto, no debes permanecer mucho rato al sol ya que ningún protector solar ofrece protección total frente a los riesgos derivados de la radiación solar.

  2. En cualquier caso, evita la exposición solar entre las 12 y las 16 horas. Tampoco es aconsejable echar una cabezadita al sol. Las siestas, a la sombra.Y si sales a correr o a hacer cualquier otra actividad al aire libre, extrema las medidas protectoras.

  3. No expongas al sol a niños menores de 3 años. Protégeles con ropa, sombreros, gafas y protectores solares de FPS alto; especiales para niños y resistentes al agua. Intenta que beban agua con frecuencia.

  4. Usa un protector solar que proteja al menos frente a la radiación UVB (causante de las quemaduras solares) y UVA (principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel). Estos dos tipos de radiación afectan también al sistema inmunológico y contribuyen al riesgo de cáncer cutáneo.

  5. Elige un protector solar adecuado para cada tipo de piel o zona del cuerpo (crema, spray, leche, gel), teniendo en cuenta el fototipo, la edad y las circunstancias de la exposición solar. Emplea un FPS más alto en las primeras exposiciones.

  6. Aplica el producto en cantidad generosa uniformemente sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol y repite la aplicación cada 2 horas y después de transpirar, bañarse o secarse.

  7. No uses cremas solares del año anterior.

  8. Extrema las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles al sol: cara, cuello, calva, hombros, escote, orejas, manos y empeines.

  9. Para los labios usa lápices o barras fotoprotectoras y productos específicos para el cabello.

  10. Aplica el protector solar incluso en días nublados. Las radiaciones UV atraviesan las nubes y se reflejan en el agua, la arena, la hierba y la nieve.

  11. Protégete con ropa (camisetas, pantalones), la cabeza con sombreros y los ojos con gafas de sol.

  12. Bebe agua con frecuencia y aplica crema hidratante sobre la piel tras la exposición al sol.

  13. Ante cualquier cambio en el color, la forma o el tamaño de manchas o lunares, consulta con un especialista.

También puede interesarte:

Camas solares: el motivo por el que hay más casos de melanoma en los adolescentes

Los sitios ‘raros’ en los que puede aparecer un melanoma (y cómo detectarlo)

La ventaja de estar casado: los melanomas se detectan antes

Esas marcas (del moreno) no son saludables

Las excusas de las mujeres para no ir al dermatólogo (y sus graves consecuencias)

¿Sabes ‘fotoprotegerte’ bien?

Broncearse, ¿moda o salud?