Las mejores series de Netflix para hacer un maratón

·21 min de lectura

Con tantas series disponibles en las plataformas streaming a veces resulta difícil elegir una sola a la que dedicarle un maratón en toda regla. Y es que a todos nos ha pasado alguna vez: le damos una oportunidad a una historia que no termina de convencernos; o sucede todo lo contrario y nos obsesionamos viéndola del tirón hasta altas horas de la madrugada. Por eso mismo hemos diseñado este listado con las mejores series de Netflix que calzan a la perfección con un visionado maratoniano.

Como sabemos que existen espectadores que suelen devorar los fenómenos más populares, otros que los pasan de largo, los olvidan o sencillamente se refugian en géneros diferentes, hemos optado por confeccionar un listado donde pueden encontrar drama, terror, romance, documental y hasta true crime. Historias para todos los gustos, diseñadas para el enganche infalible y con una duración perfecta para ver en maratón. Y sí, son de las mejores series de Netflix para absorber un capítulo tras otro.

Nadia de Santiago como Lina, Álvaro Cervantes como Nico en 'El tiempo que te doy'. Cr. Txuca Pereira/Netflix © 2020
Nadia de Santiago como Lina, Álvaro Cervantes como Nico en 'El tiempo que te doy'. Cr. Txuca Pereira/Netflix © 2020

El tiempo que te doy (Miniserie)

Cuántos capítulos: 10
Duración total: 2 horas y 12 minutos

Que su breve duración no te engañe. El tiempo que te doy es una serie enorme. Creada por su actriz protagonista, Nadia de Santiago, esta producción española relata el proceso de ruptura de una pareja. Cada capítulo es corto pero intenso, dividiendo sus minutos entre el pasado y presente, haciendo que el espectador se convierta en un pasajero más de esta travesía romántica mientras analiza el romance idílico del principio versus la decepción del final; el afianzamiento de la relación a base de los momentos compartidos versus la primera traición; y así sucesivamente. Para ser más explícita, por ejemplo, el primer episodio se divide en 1 minuto del presente y 10 minutos del pasado. El quinto se divide en casi la mitad: 5 minutos para el presente y seis minutos de pasado, y así el resto.

El tiempo que te doy relata el proceso de ruptura de Lina (Nadia de Santiago) y Nico (Álvaro Cervantes), haciéndonos participes del primer beso, la creación paulatina de la confianza, la llegada del enamoramiento, las primeras dudas, las experiencias difíciles compartidas en pareja. Pero también del egoísmo, el desgaste y la crisis. Una pareja como otra cualquiera. Y lo consigue ensalzando la normalidad como hilo conductor. Por eso son tan representativos, por la cotidianidad que transmiten.

Entre los planos que usan la conexión emocional para captar la naturalidad de la historia y la química explosiva entre sus protagonistas, El tiempo que te doy nos deja el maravilloso mensaje de que, al final, todo es cuestión de tiempo. Tiempo para conocerse, enamorarse y tiempo para aprender a soltar y recuperarse. Una serie bellísima. (V.M.)

Imagen de Jóvenes altezas (Netflix)
Imagen de Jóvenes altezas (Netflix)

Jóvenes Altezas (Serie - 1 Temporada)

Cuántos capítulos: 6 episodios
Duración total: 4 horas y 29 minutos

Si lo que te apetece es algo romántico, pero con un toque diferente, no dudes en darle una oportunidad a Jóvenes Altezas. Que no te desaliente el hecho de que es una serie adolescente: el género teen nos ha dado grandes series y esta es sin duda una de ellas. Ficción sueca estrenada con éxito en 2021, la serie narra la preciosa historia de amor y descubrimiento entre un joven príncipe y un compañero plebeyo en el prestigioso internado de Hillerska. Similar al fenómeno noruego Skam en el naturalismo con el que retrata a los adolescentes, Jóvenes Altezas se aleja radicalmente de productos artificiales como Élite, a pesar de competir algún que otro punto en común, ofreciendo algo mucho más íntimo y genuino.

Es muy fácil caer rendido a la historia de Simon y Wilhem, un romance lleno de ternura y sensibilidad que atrapa por completo. La primera temporada cuenta con solo seis episodios que van de menos a más, construyendo un romance coming-of-age que capta a la perfección esa sensación de mariposas en el estómago del primer amor. Y ya hay una segunda entrega en marcha tras la cálida acogida del público. La avala un excelente 8,7 de puntuación en IMDb y un casi perfecto 99% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes. Yo ya la recomendé fervientemente en su día con este artículo más extendido, calificándola como la serie más bonita que ha salido de Netflix. Y meses después, lo mantengo.

Jóvenes Altezas es un trabajo hecho con suma delicadeza y cariño que se eleva por encima de la media de la oferta juvenil del streamer. La serie trata con acierto temas importantes como el privilegio, la presión social, la masculinidad o la salud mental, y lo hace sin tapujos ni sensacionalismos baratos, siempre pegada a la realidad -a pesar de lo engañoso de su argumento, que parece más propio de una comedia romántica navideña. Pero si por algo la recomendamos es sobre todo por su dulce y elegante historia de amor queer que rompe las normas y le da la vuelta a lo que esperamos de un cuento de amor ambientado en la realeza. Imposible no enamorarse. (P.J.G.)

Fotograma de 'Misa de medianoche' (Cr. Eike Schroter/Netflix © 2021)
Fotograma de 'Misa de medianoche' (Cr. Eike Schroter/Netflix © 2021)

Misa de medianoche (Serie limitada)

Cuántos capítulos: 7
Duración total:
7 horas y 30 minutos

Su estreno el mismo fin de semana que El juego del calamar la hizo pasar algo desapercibida, pero con Misa de medianoche estamos ante una de las mejores producciones de terror del servicio de streaming. Y no es para menos, porque tras ella está el nombre de Mike Flanagan, el admirado responsable de otros éxitos de Netflix como La maldición de Hill House o La maldición de Bly Manor. E incluso diría que mejor que aquellas.

La miniserie, que tan solo cuenta con 7 episodios, nos trasladaba a la remota isla ficticia de Crockett Island, una comunidad aparentemente tranquila que se verá sumida en el más terrible de los horrores. El relato, que cuenta con una clara inspiración en Stephen King y en novelas como El misterio de Salem’s Lot, se nos cuenta desde la perspectiva de Riley Flynn, un exconvicto y paisano del lugar que en su regreso a la isla se dará de bruces con sucesos extraños, empezando con la misteriosa llegada de un nuevo párroco.

La historia es intrigante, está llena de momentos de tensión, imágenes impactantes y muchas sorpresas argumentales que hacen casi imposible no querer devorarla de una tirada. Eso sí, al contrario de lo que acostumbra el terror, Misa de medianoche optar por huir del susto fácil y apuesta por desarrollar en profundidad su entorno, personajes y atmósfera, obteniendo así un plus de calidad que tras su visionado hará que se te quede aún más grabada a fuego en la memoria. Aunque esto no debería ser una sorpresa, ya que fue una de las señas de identidad que llevaron a series como Hill House al estrellato del catálogo de Netflix. (A.C.)

Margaret Qualley como Alex, Rylea Nevaeh Whittet como Maddy y Nick Robinson como Sean en 'La asistenta'. Cr. Cortesía de Netfflix © 2021
Margaret Qualley como Alex, Rylea Nevaeh Whittet como Maddy y Nick Robinson como Sean en 'La asistenta'. Cr. Cortesía de Netfflix © 2021

La asistenta (Miniserie)

Cuántos capítulos: 10
Duración total: 9 horas y 5 minutos

El fenómeno El juego del calamar la eclipsó, pero aun así, La asistenta logró mantenerse en la lista de lo más visto de Netflix durante muchas semanas seguidas, demostrando el interés creciente del público por las miniseries, especialmente las de calidad. Y si hablamos de calidad, la serie limitada creada por Molly Smith Metzler se lleva la palma, porque es sencillamente una de las mejores que nos ha dado la plataforma hasta ahora, un drama a flor de piel capaz de removernos por dentro con cada uno de sus episodios y cambiar algo en ti.

Inspirada en el libro de Stephanie Land, La asistenta narra a través de 10 episodios la historia de Alex (Margaret Qualley) una joven madre soltera que huye de una relación abusiva y empieza a trabajar limpiando casas para salir de la indigencia y darle a su hija una vida mejor, a lo que se añade la dificultad de tener una madre bipolar que le complica aun más las cosas. La serie fue elogiada por su sensible y revelador tratamiento de la pobreza en Estados Unidos (un tema que, aunque parezca mentira, no se aborda con tanta frecuencia en televisión), y sobre todo por su sublime interpretación protagonista. Qualley, hija en la vida real de Andie MacDowell (también soberbia), que encarna a su madre en la serie, ofrece un recital magistral, un trabajo lleno de matices y expresividad contenida capaz de desarmar hasta al más cínico. Lo que la joven actriz hace solo con la mirada es simplemente sobrecogedor, se clava en el alma.

La asistenta puede ser profundamente dolorosa, pero también muy luminosa. Es una miniserie que rompe el corazón, pero que a la vez lo sana, que nos muestra una realidad muy extendida que rara vez vemos en pantalla con honestidad y crudeza, pero sin caer en los peores vicios de los dramas sociales, dándonos siempre un motivo para tener esperanza y admirar la fortaleza del espíritu humano y la maternidad, personificados en Alex, un personaje que se lleva para siempre en el corazón y que no se olvida. Pocas veces he llorado tanto con una serie. Su precioso final aun sigue dando vueltas en mi cabeza. Imprescindible. (P.J.G.)

Imagen de El juego del calamar (cortesía de Netflix)
Imagen de El juego del calamar (cortesía de Netflix)

El juego del calamar (Serie - 1 Temporada)

Cuántos capítulos: 9
Duración total:
8 horas y 37 minutos

Muy pocos lo prevenimos, pero de la noche a la mañana el mundo enteró se revolucionó con una serie coreana que ni siquiera Netflix se había parado a promocionar con esmero. Pero en estos tiempos donde las redes sociales potencian el boca-oreja, donde el streaming hace accesible al instante casi cualquier contenido y donde nos dejamos guiar fácilmente por las tendencias, no fue difícil que una idea tan genial como la de El juego del calamar se convirtiera en el mayor éxito histórico de Netflix.

La serie, que con más de 142 millones de espectadores en todo el mundo superó incluso a otros fenómenos de la plataforma como Los Bridgerton, no contaba nada que no hubiéramos visto antes en películas como Battle Royale, Los juegos del hambre u otras series de la plataforma como Alice in Borderland, pero se las ingenió para volver hacer atractivo y novedoso una idea bien querida por el público que tan buenos resultados dio en el pasado.

Nos planteaba el enfrentamiento a muerte en juegos infantiles de personas desfavorecidas para obtener un premio económico que les librara de la precariedad, dando al espectador altas dosis de tensión, violencia y diversión que se mezclaban con un buen trasfondo social. Una fórmula perfecta para entretener y a la vez generar conversión. Si aún no la has visto, tal vez sea el momento de aprovechar y sumarte al fenómeno, ya que su segunda temporada ya está en camino. (A.C.)

Imagen de 'Supongamos que Nueva York es una ciudad' (cortesía de Netflix © 2020)
Imagen de 'Supongamos que Nueva York es una ciudad' (cortesía de Netflix © 2020)

Supongamos que Nueva York es una ciudad (Serie limitada)

Cuántos capítulos: 7
Duración total: 3 horas y 23 minutos

Es difícil definir Supongamos que Nueva York no es una ciudad dentro de un género. No es una serie documental, ni tampoco una biografía, sino algo único y diferente. Como su protagonista.

Esta serie original nos adentra en la mente cínica y sarcástica de una mujer extraordinaria llamada Fran Lebowitz. Una escritora y humorista, amiga de Martin Scorsese (quien cumple el rol de entrevistador), con mucho que decir y a la que no le importa un bledo lo que digan los demás. No tiene poder político, económico ni televisivo como para cambiar el mundo, pero sus opiniones tajantes, propias y argumentadas, atraviesan la pantalla como prueba del poder que tienen las palabras.

A lo largo de diferentes charlas, donde tocan todo tipo de temas, Martin Scorsese nos hace partícipes de la mente rápida de su amiga, su juego de palabras voraz y personalidad cascarrabias, con el telón de fondo que supone la relación de amor y odio que mantiene con la ciudad de Nueva York. Descubrimos a una neoyorkina consumada con muchas historias que contar y tantas opiniones que le resulta imposible contenerlas. Y el resultado es una serie exquisita, de esas que se disfrutan con los oídos atentos, un sentido del humor afilado y la mente muy abierta. (V.M.)

Anya Taylor-Joy como Beth Harmon en 'Gambito de dama' (Cr. Phil Bray/Netflix © 2020)
Anya Taylor-Joy como Beth Harmon en 'Gambito de dama' (Cr. Phil Bray/Netflix © 2020)

Gambito de dama (Miniserie)

Cuántos capítulos: 7
Duración total: 6 horas y 35 minutos

Si no caíste rendido al fenómeno streaming que vivimos en 2020, nunca es tarde para ponerse al día. Porque si hay una serie digna de un buen maratón, esa es, sin dudas, Gambito de dama. Basada en la novela homónima de Walter Tevis publicada en 1983, la serie condensa una trama cautivante en donde trata temas tan relevantes como la adicción, los traumas y la soledad para hacer hincapié en el mensaje de empoderamiento femenino en un mundo de hombres. Tras consagrarse como una de las grandes promesas del cine con La Bruja (2015), Anya Taylor-Joy logró dejar huella en el universo de las series desplegando una actuación elegante y sofisticada de un personaje plagado de aristas.

Gambito de dama relata la historia de una niña prodigio que aprende a jugar al ajedrez con el portero del orfanato donde vive, encontrando refugio en el tablero, sus piezas y estrategias, siendo el único universo de su vida que puede controlar. El dolor de la pérdida, la soledad y la drogodependencia que le provocan los tranquilizantes que le administran en el orfanato son otro universo del que huye constantemente. Pero a medida que avanza la serie, Beth comienza a arrasar en el masculino mundo del ajedrez competitivo, mientras sus traumas aumentan, su soledad y su adicción, alcanzando uno de los mejores clímax de las series recientes.

Gambito de dama es una miniserie hecha con mimo, que cuida cada detalle estético y deja que todo su peso recaiga en una actriz entregada al máximo. A ella, sus ojos y el rostro más expresivo de Hollywood. (V.M.)

Cheer Cr. Netflix © 2022
Cheer Cr. Netflix © 2022

Cheer (Serie documental - 2 Temporadas)

Cuántos capítulos: 15
Duración total: 13 horas y 54 minutos

Los amantes de las docuseries encontramos nueva obsesión el día que Cheer llegó a la plataforma. La primera temporara se estrenó en enero de 2020 colocando en el mapa de las series, y el mundo entero, al equipo de animadores de competición de Navarro College, en Corsicana, Texas. Y el furor fue inmediato. Era imposible no quedarse prendado del esfuerzo, acrobacias e historias de superación de sus protagonistas. Tanto es así que muchos de ellos se convirtieron en celebrities e influencers de la noche a la mañana. Luego, dos años más tarde, llegó una segunda temporada que amplió el universo con nuevas historias y más competición.

Cheer nos adentra en el sacrificio físico y emocional que viven estos animadores de competición, entregados a su equipo con un compromiso extremo, quitando el estigma de las cheerleaders adolescentes que tantas veces vimos en comedias adolescentes de Hollywood, enseñando una cara nunca vista de este deporte. Con cada episodio vamos siendo testigos del entrenamiento y el tremendo riesgo que corren con cada una de sus acrobacia, sin arneses ni colchonetas, dependiendo solo de la fuerza, habilidad y confianza en cada uno. Pero también de las historias de superación de cada atleta, consiguiendo una conexión única con el espectador que alcanza su punto álgido en el último episodio -de cada temporada- cuando compiten en el Campeonato Nacional. Una docuserie tan inspiradora como emocionante. Sencillamente imperdible. (V.M.)

Imagen de 'American Vandal' (cortesía de Netflix)
Imagen de 'American Vandal' (cortesía de Netflix)

American Vandal (Serie - 2 Temporadas)

Cuántos capítulos: 16
Duración total: 8 horas y 53 minutos

American Vandal es la prueba de que, a veces, la premisa más disparatada puede dar lugar a una joya audiovisual. Este mockumentary parodiaba las series documentales de crímenes reales al estilo de Fabricando un asesino o The Staircase, cambiando los asesinatos por actos vandálicos en el instituto (pintadas de penes en la primera temporada y una elaborada serie de bromas relacionadas con heces en la segunda).

Además de hacer reír con chistes muy trabajados y un sentido del humor muy perspicaz, la serie utilizaba la sátira para hablarnos con sorprendente trascendencia y capacidad analítica sobre la vida en los institutos norteamericanos y problemáticas sociales como la presión escolar, el bullying o el papel de las redes sociales en el desarrollo de los adolescentes. Está realizada con tal realismo y atención al detalle que parece un documental auténtico (como curiosidad, se la recomendé a una amiga y llegó hasta la segunda temporada creyendo que era real). Una proeza de guion, dirección e interpretación que nos dejó dos temporadas perfectas antes de ser cancelada por Netflix. Recomiendo dejar las reservas a un lado y darle una oportunidad. Es infinitamente mejor de lo que parece. (P.J.G.)

Así nos ven (Cr. Atsushi Nishijima/Netflix)
Así nos ven (Cr. Atsushi Nishijima/Netflix)

Así nos ven (Serie limitada)

Cuántos capítulos: 4
Duración total: 4 horas y 56 minutos

Después de adentrarse en la historia del racismo sistémico estadounidense con el magnífico documental Enmienda XIII (2016), Ava Duvernay continuó analizando la injusticia racial de su país a través de una docuserie de 4 capítulos capaz de estrujirnos por dentro. En forma de documental ficcionado, Así nos ven cuenta el caso de “los cinco de Central Park”, un grupo de jóvenes de 14 años que en 1989 fueron sentenciados a prisión por un crimen que no cometieron. La directora nos cuenta la historia poco a poco, haciendo hincapié en el drama personal y familiar de cada uno, provocándonos sentimientos de indignación, rabia, frustración y mucha tristeza, mientras invita a la reflexión a través de las pausas y un relato contado de forma inteligente. DuVernay transmite esta historia de forma íntima y personal, haciéndonos partícipes de la tragedia de los cinco -Antron McCray, Yusef Salaam, Korey Wise, Raymond Santana y Kevin Richardson- acusados injustamente de golpear, violar y dejar por muerta a una mujer blanca. Apresurados por cerrar el caso, la policía los interrogó de forma ilegal, sin alimentarlos ni con la presencia de un abogado, agotándolos hasta conseguir confesiones incoherentes pero suficientes como para incriminar a cada uno, siendo condenados hasta borrar por completo la oportunidad de vivir su juventud.

La directora hace un magnífico trabajo de conexión con el público, con la intención de que formemos parte de la historia sin prejuicios, conectándonos con los protagonistas a través de la humanidad de cada uno. Los vemos crecer, pero también vemos la injusta realidad a la que se enfrentaron al intentar volver a la sociedad. Y mientras, sentimos mucho, devorando nuestros sentimientos minuto a minuto. (V.M.)

Merritt Wever y Toni Collette en 'Creedme' (Cr. Beth Dubber/Netflix)
Merritt Wever y Toni Collette en 'Creedme' (Cr. Beth Dubber/Netflix)

Creedme (Miniserie)

Cuántos capítulos: 8
Duración total: 6 horas y 25 minutos

Si en 2017 Mindhunter abrió el camino al true crime dramatizado en la plataforma de Netflix, dos años más tarde fue el turno de Creedme, una miniserie de 8 episodios basada en un artículo de ProPublica ganador del premio Pulitzer sobre un caso de violaciones que sacudió a Washington y Colorado entre 2008 y 2012. La serie divide su trama entre la primera víctima, Marie Adler (Kaitlyn Dever) y las detectives (Toni Collete y Merritt Wever) que más tarde toman el caso. La primera es una joven con un pasado traumático, que sufre una violación mientras duerme en su apartamento. Debido a un pasado conflictivo, de casas de acogida e inestabilidad constante, la policía masculina que investiga el caso no le cree, pone en duda su palabra y experiencia, la manipula en su estado de confusión hasta que acepta haber mentido. Y, por otro lado, están las dos mujeres detectives de estados diferentes que consiguen descubrir un patrón que une los casos de violación que cada una está investigando, trabajando juntas para encontrar al agresor.

Si algo consigue Creedme es clavar una daga profunda en la falta de comprensión masculina ante un ataque históricamente perpetrado contra las mujeres, haciendo que solo dos mujeres policías consigan empatizar con las víctimas trabajando sin cesar hasta lograr su objetivo. Sin embargo, también habla del saber reconocer los errores, por mucha placa que haya por delante. Creedme es una serie que se ve rápido, de actuaciones brillantes que transmiten emociones de manera humana, y una trama que en su conjunto contagia diferentes nivelas de intriga, drama, injusticia y mucha frustración, para lograr un clímax redondo. (V.M.)

Imagen de 'Feel Good' (cortesía de Netflix)
Imagen de 'Feel Good' (cortesía de Netflix)

Feel Good (Serie - 2 Temporadas)

Cuántos capítulos: 12
Duración total: 5 horas y 26 minutos

Lo que tenemos aquí es una de esas joyitas imprescindibles para todo aquel seriéfilo amante de las historias íntimas y breves, que nos llegan a lo más profundo incluso cuando el humor es la vía de conducto principal para su historia. Esta miniserie escrita y protagonizada por la comediante canadiense Mae Martin, nos presenta a una comediante y adicta en recuperación llamada igual que su creadora mientras intenta controlar sus comportamientos adictivos, las emociones que nacen por su culpa y el intenso romanticismo que impregna cada parte de su vida, incluida su nueva relación con George, una chica heterosexual hasta que conoce a Mae. La inseguridad, la falta de autoestima y la identificación de género, salpicado por la culpa y el rechazo, son los elementos por donde transcurre esta historia tan oscura como personal.

La segunda temporada -que marca el final de la historia- indagan en el verdadero trauma de Mae centrado en abusos del pasado y que desencadenaron en gran parte esa inseguridad constante que transmite hasta con su voz temblorosa. Sin perder su halo de humor, la serie navega por las vertientes de la salud mental y la importancia del apoyo emocional, el egoísmo que vive aquel que sufre por dentro y la dependencia emocional que se genera en una relación como la de Mae y George. Y a medida que avanza, nos hace testigos de la transición personal de cada una mientras interponen sus propias necesidades, descubriendo que no se trata de necesitarse mutuamente, solo de quererse.

Comparada por muchos con Fleabag, Feel Good nos recuerda a la serie de Phoebe Waller Bridge por su maestría a la hora de plasmar el drama humano con lo cómico, acercándonos a las inseguridades, miedos y vivencias de sus protagonistas a través de un diálogo bien escrito. Como está compuesta de 12 episodios, la serie completa se puede ver en unas 5 horas, aunque les recomiendo tomarse un descanso entre cada uno para absorber mejor los detalles que aporta cada uno. Una de esas series para no perderse con interpretaciones dignas de toda nuestra atención. La presencia de Lisa Kudrow como una madre egoísta, pero madre al fin, es s maravillosa. (V.M.)

Fotograma de 'Wild Wild Country' (Cr. Netflix)
Fotograma de 'Wild Wild Country' (Cr. Netflix)

Wild Wild Country (Miniserie)

Cuántos capítulos: 12
Duración total: 6 horas y 43 minutos

Si prefieres un maratón del género true crime, entonces Wild Wild Country sería la elegida. Las series documentales han ido ganando adeptos con el paso de los últimos años con todo tipo de propuestas en plataformas como Netflix y HBO. Sin embargo, uno de los mejores ejemplos que demuestra por qué son tan efectivas (y adictivas) lo encontramos aquí. Con apenas 6 episodios, la serie relata con lujo de detalles y desde todas las perspectivas, la historia de Ranjeeshpuram, una comunidad religiosa que durante los 80s se asentó en Wasco County, Oregón. Fue una comunidad autosostenible, que comenzó como un refugio para los seguidores del gurú indio Bhagwan Shree Ranjneesh, pero que terminó siendo un lugar de aislamiento y poder hasta el punto de enseñar a los discípulos a disparar con armas de fuego y esparcir un virus entre los vecinos por estar en su contra.

La serie recurre a imágenes de archivo y entrevistas con vecinos que vivieron aquellos años de rechazo, miedo y división, desertores y discípulos fieles, así como la mismísima mano derecha del gurú que sigue refugiada de la justicia en Europa. Estrenada en 2018, aún la recuerdo como una de las series que más me impactaron y que guardo en la memoria de mi retina seriéfila. Se trata de una serie que revive con fuerza una parte de la historia americana prácticamente olvidada, que hace hincapié en la falta de respeto por la división de ideas y hasta dónde se puede llegar por culpa de ellas. Wild Wild Country es una docuserie tan inteligente como poderosa, que busca de un espectador comprometido. De esas para absorber cada minuto y detalle. (V.M.)

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