Las mejores actuaciones de Johnny Depp a lo largo de toda su carrera

A pesar de sus problemas personales y los escándalos que rodearon su vida en los últimos años, Johnny Depp tiene una capacidad innata para mantener una de las legiones más leales de fans entre el firmamento de estrellas de Hollywood. Algo que ha logrado con el paso del tiempo, vistiéndose de Jack Sparrow en hospitales infantiles, plantándose en nuestras vidas desde la era del VHS hasta el streaming y regalándonos personajes que se han impregnado en la memoria colectiva demostrando que es, y sigue siendo, uno de los actores más camaleónicos de la industria del cine.

(AP Photo, Autor: Markus Schreiber; Gtres)

Johnny está de cumpleaños, así que vamos a celebrarlo destacando las mejores interpretaciones de su carrera. No las más camaleónicas -que de esas hay muchas- sino las mejores de todas. El 9 de junio cumple 57 primaveras -de las cuales más de la mitad las pasó delante de una cámara- y no era ni la hora del desayuno que su nombre ya era viral en redes sociales con fans felicitándolo en todos los idiomas. Lo que mueve este hombre es increíble. Solo hay que comprobar los millones de seguidores que acumuló en menos de 24 horas cuando creó su recién estrenado perfil de Instagram (donde comparte mensajes de apoyo y canciones desde una especie de cueva), o el furor viral que provoca cada vez que se habla del fin del Capitán Sparrow en Piratas del Caribe. Es cierto que sus películas ya no amasan cientos de millones en taquilla ni tendrán el aplauso unánime de la crítica, pero hay quienes creen que apenas se trata de un bache y lo mejor está aún por llegar.

Nominado al Óscar en tres ocasiones pero sin haber ganado nunca, Johnny Depp es un actor que ha sabido crearse un currículo en donde ha tocado todos los géneros. Ninguno se le ha resistido. Es uno de los intérpretes más eclécticos de su generación, capaz de transformarse en el papel que le pongan delante nos ha dejado algunos de los personajes más excéntricos de la historia del cine. Así que vamos a ello: estas son para nosotros las 11 mejores interpretaciones de su filmografía.

James “Whitey” Bulger en Black Mass. Estrictamente criminal (2015)
Según los rumores previos a su estreno, muchos esperábamos que fuera la película que iba a valerle su cuarta nominación al Óscar, pero el resultado fue decepcionante. El director Scott Cooper no terminó de plasmar con convicción la historia de este criminal e informante del FBI de Boston, a pesar de que Johnny Depp nos dejaba una de sus mejores actuaciones. Escondido bajo maquillaje y prótesis, el actor se transformaba en una amenaza constante cada vez que aparecía en pantalla. En un ser desagradable, capaz de provocar el terror constante. Depp lograba traspasar todas esas facetas del personaje al espectador, aunque la película no estuvo a la altura de su interpretación.

Joe Dillinger en Enemigos Públicos (2009)
Johnny se puso en manos de un experto en el thriller de acción como Michael Mann para contar la historia real de este atracador de bancos de los años 30s que se convirtió en leyenda por ser el objetivo principal del director del recién estrenado FBI,  J. Edgar Hoover. Depp consigue dar en el clavo con esta figura de la historia del crimen al captar la simpatía y el encanto que le caracterizaba, pero sobre todo al darle un aura de gánster legendario, como si fuera toda una estrella de rock. La película no será de las mejores de su carrera dado que el director centra sus esfuerzos más en el espectáculo visual que en la parte narrativa, pero su carismática interpretación combinada con el talento de Christian Bale en la piel del agente que intenta capturarlo, hace que sea uno de los trabajos más redondos de Johnny.

Sir James Matthew Barrie en Descubriendo Nunca Jamás (2004)
Fue uno de los personajes que le valió una de sus tres nominaciones al Óscar y bien merecido que lo tuvo. En esta película sobre la historia del autor de Peter Pan, Depp logra cautivarnos sin necesidad de maquillaje, andares exagerados o transformaciones camaleónicas, sino que lo consigue haciendo uso de una naturalidad que traspasa la pantalla. El actor capta los rincones más sentimentales y personales de J.M. Barrie a través de la relación que crea con Sylvia (Kate Winslet) y sus cuatro hijos, que lo inspira a escribir su legendario cuento del niño de Nunca Jamás. Un año después de debutar como el Capitán Sparrow, Johnny nos sorprendió sacándose de la galera a este caballero inglés de andares elegantes, voz pausada y con una empatía contagiosa que siente y padece ante el dolor y las alegrías de estas personas que llegan a su vida. Si la película nos hace derramar más de una lágrima es precisamente por la influencia que Depp otorga a cada escena.

Sam en Benny & Joon (el amor de los inocentes) (1993)
Poco después de enamorar al mundo con su propio Frankenstein en Eduardo Manostijeras (1990), Johnny tuvo una racha de personajes bizarros pero enigmáticamente románticos y Sam fue uno de ellos. Y es que Benny & Joon (El amor de los inocentes) es el claro ejemplo del destino trazado para Johnny: darle su toque personal a los géneros más habituales del cine. Esta película bien podría definirse como lo más cerca que estuvo de hacer el prototipo de comedia romántica hollywoodense contando el romance entre dos personajes excéntricos (con Mary Stuart Masterson como compañera), sin embargo, Johnny pudo volcar todo su arsenal camaleónico, como imitar la comedia física de Buster Keaton o Charles Chaplin o plasmar todo el sentimentalismo necesario en gestos y miradas a través de un joven que se enamora de una mujer con una enfermedad mental, aprendiendo que protegerla no va atado a tenerla cerca sino a darle el espacio necesario para que el amor crezca. Es más, la película no será de las más aclamadas de su filmografía pero cuenta con una de las escenas más icónicas de su carrera. ¡Cómo olvidarla!:

El Sombrerero Loco en Alicia en el País de las Maravillas (2010)
Me debatí bastante si debía incluir esta interpretación entre las mejores de su carrera o no. Después de todo, los personajes excéntricos son su especialidad y aquí simplemente saca a relucir esa facilidad innata que tiene para interpretarlos (y aún más cuando tiene a Tim Burton como director al mando). Sin embargo, Alicia en el País de las Maravillas fue un éxito rotundo de taquilla y son muchos los fans que adoran su papel del Sombrerero Loco. Primero tuve en cuenta el impacto de su interpretación, dado que si los fans la recuerdan tanto será porque tuvo una gran influencia en muchos de ellos; y luego me pregunté “¿quién podría haber interpretado al Sombrerero en lugar de Johnny?” Y mi mente se quedó en blanco. Y ahí supe que debía estar en esta lista (muy a diferencia de Charlie y la fábrica de chocolate que no está incluida). No es el protagonista de la historia, pero si por algo merece la pena ver esta versión del cuento de Lewis Carroll es precisamente por él, por esa creación salida de una pesadilla pero plagada de energía. Y es que Depp consigue algo muy inusual: darle vida a lo caricaturesco como nadie.

Raoul Duke en Fear and loathing in Las Vegas (1998)
Esta sátira psicodélica de Terry Gilliam, que juega entre la road movie y la comedia negra, con Johnny Depp y Benicio del Toro explorando la ciudad del pecado bajo la influencia, no convenció a los críticos ni la taquilla (el propio director quería que fuera una historia de reacciones fuertes, que “fuera de las mejores películas de todos los tiempos o la más odiadas”), pero eso no significa que no cuente con una de las mejores interpretaciones del actor. ¿Por qué? Porque interpretar a un personaje bajo los efectos de las drogas -prácticamente durante todo el metraje- y salir airoso es todo un logro; pero sobre todo porque Johnny lo consigue manteniendo la compostura dentro de la locura. Como si fuera un acróbata caminando sobre una cuerda floja a gran altura, arriesgándose y sin caerse nunca.  

Ed Wood en Ed Wood (1994)
Después de todas las colaboraciones que Tim Burton y Johnny Depp suman a sus espaldas, y que se convirtieron en grandes éxitos de taquilla, Ed Wood quedó en una especie de segundo plano entre los seguidores más palomiteros de ambos. Sin embargo, es de las mejores que han realizado juntos y una de las actuaciones más destacadas del actor. Aquí, ambos dejan la ficción a un lado para meterse de lleno en la vida y obra de este héroe de culto que básicamente resume el excentricismo característico de los dos. Ed Wood fue un director de los años 50s que pasó sin pena ni gloria por la historia del cine hasta ganar notoriedad con sus cintas de serie B a mediados de los 80s. Después de su muerte. Burton y Depp logran plasmar en pantalla un retrato bizarro pero cautivante de este personaje con una vida tan mediocre como su carrera. Y mientras el director plasma la parte más técnica de Ed Wood, Johnny lo hace con la persona. Sin nunca menospreciarlo o retratarlo como un idiota, sino empatizando con sus rarezas, su locura y sus métodos como si se identificara con él de algún modo. Más de 25 años después, Ed Wood sigue siendo una obra maestra de la comedia dramática, tan ridícula como extrañamente encantadora y con un Johnny que se come la pantalla con un personaje hecho a su medida.

Gilbert Grape en ¿A quién ama Gilbert Grape? (1993)
Cuando hablaba de los héroes románticos de Johnny en los años 90s, evidentemente también incluía a este inolvidable personaje del clásico de Lasse Hallström (personalmente también pienso en su Don Juan de Marco). Si bien Leonardo DiCaprio suele ser el primer nombre que a muchos se les viene a la cabeza cuando recordamos este título (que no ganara el Óscar por su papel de adolescente con discapacidad mental todavía duele a más de uno), Johnny también dejó huella al representar la compasión a través de este hermano fiel, que cuida y protege de su familia a pesar de las burlas y el rechazo, mientras intenta vivir su propia vida. Ya desde sus inicios, el actor supo demostrar que tenía el talento natural para sentirnos representados con sus personajes, ya sea en la historia o en los sentimientos que transmite, incluso cuando se trataba de un joven con una historia familiar complicada. Fue con este personaje que Johnny demostró que comprendía las emociones de su generación y que tenía una habilidad natural para plasmarlas en la gran pantalla. ¿A quién ama Gilbert Grape? es divertida, emotiva e intensamente dramática, y aunque nos rompa el corazón en más de una ocasión, es Johnny quien consigue darle el realismo que logra que la película todavía esté entre nuestras favoritas de su filmografía.

Jack Sparrow en Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra (2003)
Sin dudas, este pirata de andares ebrios quedará por siempre grabado como el personaje más icónico de su carrera. Es la única saga que ha protagonizado y de las películas más taquilleras de su filmografía con un impacto global que solo un puñado de actores ha conseguido a lo largo de sus vidas. No será un personaje digno de Óscar, pero Jack Sparrow merece estar en la lista porque Johnny volvió a desempolvar su galera camaleónica creando un personaje únicamente suyo, con los andares de Keith Richards (Rolling Stones) y gestos ebrios que cautivaron al público. Muchos podrán interpretar a James Bond a lo largo de la historia. Pero Sparrow solo hay uno. Y esa es la magia que Johnny ha conseguido impregnarle. No he querido destacar el resto de películas de Piratas del Caribe porque creo que la primera es la que más destaca. Fue la que presentó al personaje en sociedad, la que nos hizo quedarnos prendados de sus fechorías de sinvergüenza, pero sobre todo porque fue donde Johnny bañó de más naturalidad al pirata. El resto de producciones cuentan con dosis caricaturescas más exageradas, acentuando las características que gustaron en un principio perdiendo esa naturalidad inicial.

Donnie Brasco en Donnie Brasco (1997)
O Johnny tiene debilidad por las historias de gánsteres, o Hollywood lo ve como el actor perfecto para contarlas, dado que encontramos unas cuantas en su filmografía. Y una de ellas es este clásico de Mike Newell sobre la historia real de un agente del FBI que se infiltró en una poderosa familia de la mafia Italiana de Nueva York llamado Joe Pistone. Johnny se reunió varias veces con el agente real para interpretar a su personaje, contando el drama profesional y personal que vivió al infiltrarse en la organización, recabando evidencias y formando relaciones con los miembros criminales, como fue Lefty Ruggiero, interpretado por Al Pacino. El motivo para que este trabajo siga siendo de los mejores de su carrera (yo diría que está entre los tres mejores) recae en el hecho de que Johnny logra plasmar las dos caras del personaje a la perfección, haciéndonos partícipes de sus dudas morales pero también de sus traiciones, de su ambición y su sacrificio. Como comentaba previamente, Depp tiene un talento especial para darle su toque personal a los géneros más convencionales y aquí lo consigue de nuevo, bañando al género biográfico criminal con ingredientes personales que elevan el material y lo hacen inolvidable. Donnie Brasco no habrá pasado a la historia como una de sus películas más taquilleras, pero sin dudas guarda en su metraje una de sus mejores interpretaciones.

Eduardo Manostijeras (1990)
Fue la película que dio el pistoletazo de salida a la dupla entre Tim Burton y Johnny Depp, marcando el destino de una relación plagada de historias y personajes que han sacado a relucir las excentricidades de ambos. Se trata de películas que sirven de homenaje al niño solitario y rechazado que el director todavía almacena desde su infancia, y esta versión de su Frankenstein personal es uno de los ejemplos más evidentes. Y si este personaje sigue siendo de los mejores de su carrera 30 años después es porque juntos crearon algo que resulta inolvidable: un cuento gótico moderno sobre el romance, la empatía y la comprensión disfrazado de película para las masas. A seis años de debutar junto a Freddie Krueger en la primera película del monstruo de Elm Street, Johnny dio el salto al estrellato definitivo con este personaje único, una creación sintética que sobrevive con tijeras como manos después de que su inventor muera sin completar su obra. Una mujer lo acoge en su familia a pesar de tratarse de un ser que podría lastimar o matar a cualquiera en un descuido, pero la inocencia de Eduardo, su ternura y su deseo de solamente ser amado hace que conecte con los personajes a su alrededor pero sobre todo con la audiencia. Depp supo acentuar esas características y plasmarlas con tal empatía que por eso todavía sigue siendo recordado como uno de sus papeles más icónicos, a la par que el Capitán Sparrow.

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