Los mejores 10 partidos de Champions para saciar tu sed de fútbol durante el parón

Juan Carlos Valerón celebra el segundo tanto ante el A.C. Milan de Carlo Ancelotti en Riazor. (Foto Tony Marshall/EMPICS via Getty Images)


¿Aislado y aburrido en casa a causa del coronavirus? Aquí van diez partidos míticos, imborrables e inolvidables de la mejor competición de clubes para volver a degustar. Un viaje al pasado necesario para entender cómo ha evolucionado el juego y el ritmo de los encuentros y disfrutar algunos de los momentos más épicos que nos ha dejado el torneo de las estrellas. Desde la gran remontada de Estambul pasando por la obra maestra de Pep Guardiola hasta las gesta del Deportivo de La Coruña.

Milan 4-0 Barça (1993-94)

La muerte del Barça de Johan Cruyff. El fin de la era del neerlandés en el Camp Nou y del Dream Team. Dos estilos opuestos. Un antes y un después en la carrera de Fabio Capello, quien consciente de la infravaloración que había sufrido su equipo en los días previos a la finalísima, decidió salir a presionar arriba y poner a prueba la salida de balón de los azulgranas.

Pese a las bajas de Baresi y Costacurta, el A.C. Milan contaba con Maldini, Donadoni, Boban, Desailly. El resultado fue demoledor y al descanso, con dos tantos de Daniele Massaro, los italianos ya tenían encarrilado el duelo. Tras el segundo tiempo, el club lombardo arrasaría por 4-0 a los catalanes para cerrar una etapa dorada de la historia del Barça.

Manchester United-Bayern de Munich (1998-1999)

¿Cómo perder una final en tan solo tres minutos? Sin Paul Scholes ni Roy Keane, el Manchester United ansiaba cortar su sequía de tres décadas sin mojar en Europa, mientras que el Bayern de Munich Con Matthäus, Kahn y Jancker se encontraba en la misma situación, pero no contaba con bajas tan significativas.

A raíz del tanto inicial de Mario Basler para los teutones a los cinco minutos del choque, los hombres de Ferguson buscaron descaradamente el empate, con lo que los germanos gozaron de más espacios al contragolpe que no pudieron materializar. Así, el escocés dio entrada a Sheringam y Solskjær, mientras que Carsten Jancker estrelló una pelota en el larguero y Matthäus salió lesionado del terreno de juego.

Sheringham empató para los diablos rojos en el 91’ tras un disparo fallido de Ryan Giggs. Dos minutos después, un córner botado por David Beckham fue peinado por Sheringam y Solskjær se encargó de sellar la remontada al mandar la pelota al fondo de la red.

Manchester United-Real Madrid (2002/03)

¿Quieren saber cómo jugaba Ronaldo Nazario en sus días más inspirados? Este partido en Old Trafford es una muestra fidedigna del monumental talento que poseía el brasileño. El conjunto de La Castellana no contaba con Raúl González Blanco, pero a cambio, el Real Madrid de los Galácticos alineó a Figo, Guti, Zidane, Casillas o Roberto Carlos. En frente, los ingleses contaban Van Nistelrooy, Verón, Beckham, Ferdinand o Giggs y debían remontar el 3-1 del Bernabéu.

Sin embargo, quien brilló por encima del resto en la vuelta de los cuartos de final de la Copa de Europa fue el mejor delantero centro del mundo. Sin piedad, Ronaldo Nazario dejó su huella en el Teatro de los Sueños con un hat-trick de altura para dejar boquiabiertos a red devils, cuyo público terminaría aplaudiendo la exhibición del ‘11’ blanco en reconocimiento a su noche.

Deportivo 4-0 Milan (2003-04)

Sabemos que será muy complicado, todo un desafío. Pero en el fútbol los milagros ocurren. Si creemos que podemos, estaremos mucho más cerca de lo que pensamos”. Las palabras de Javier Irureta en la previa del partido arrojaban la irracionalidad que necesitaba el conjunto coruñés para darle la vuelta a una eliminatoria que se había puesto cuesta arriba después de la ida de cuartos de final en San Siro (4-1).

Por primera vez en la Champions League, un equipo fue capaz de remontar una diferencia de tres tantos a cero. Con figuras de la talla de Mauro Silva, Naybet y Djalminha entre otros y las dianas de Pandiani, Valerón, Luque y Fran, el equipo gallego pasó por encima de un coloso de la talla del A.C. Milan de Carlo Ancelotti. El cuadro formado por Dida, Maldini, Nesta, Cafú, Kaká, Gattuso y Shevchenko fue testigo y víctima en la noche más mágica que ha vivido jamás Riazor. "Por primera y única vez en mi vida, me he preguntado si la gente con la que compartía el campo podía haberse tomado algo” afirmaba Andrea Pirlo tras el partido.

Liverpool-Milan (2004/05)

El milagro de Estambul. Un encuentro que marcó la infancia de miles de niños en el que sería la final de Champions League más indescifrable jamás vista. Tras un 3-0 al descanso gracias a la determinación de Maldini y Hernán Crespo, el A.C. Milan de Carlo Ancelotti, el Liverpool de Rafa Benítez se vería arrinconado contra las cuerdas ante un conjunto con más talento, experiencia y estrellas como el italiano.

Sin embargo, gracias a una modificación táctica y una defensa compuesta por tres hombres, el conjunto red igualó el electrónico en apenas 15 minutos del segundo tiempo para poner las tablas en un partido de locos. El A.C. Milan no se creía lo que estaba pasando. Tampoco sería consciente de lo que sucedería en una tanda de penaltis donde Dudek se erigió como el héroe inglés previo baile marca de la casa.

Inter de Milán-Barça (2009/2010)

La masterclass de José Mourinho contra el Barça de Pep Guardiola, quien tuvo que atravesar media Europa a causa de la erupción de un volcán islandés. La semifinal donde el técnico portugués convenció al Real Madrid de su fichaje para el banquillo del Santiago Bernabéu. La jaula a Leo Messi, Pandev y Eto’o como dos laterales más, Maicon robándole a Dani Alves su sitio en la selección brasileña y Sneijder y Milito sembrando el caos en el área contraria.

Sin Andrés Iniesta pero con toda la caballería, el Barça abrió la lata en el Giuseppe Meazza. No obstante, el conjunto interista fue capaz de detectar los puntos débiles azulgranas en transición defensiva para explotar sus carencias a través de un equipo sólido y la velocidad de sus atacantes. Con incredulidad, Europa miraba asombrada el plan de partido de José Mourinho y ya se frotaba las manos ante la vuelta que nos esperaba en el Camp Nou.

Barça-Manchester United (2010/11)

Si la primera final de Roma sirvió para otorgarle el reconocimiento que merecía al Barça de Guardiola, la segunda le convirtió en el ganador de Champions League más indiscutible en el nuevo siglo. El triángulo Xavi-Iniesta-Messi hacía trizas el sistema defensivo de Ferguson entre líneas mientras que Pedro y Villa estiraban el ataque azulgrana.

El cuadro británico salió a presionar arriba para tratar de dificultar la salida de balón culé y evitar, asi, que el conjunto de Guardiola se asentara en campo rival para girar la defensa red devil, pero el entrenador catalán retrasó la posición de Xavi Hernández para solucionar los problemas en salida de balón y neutralizar el plan de partido del escocés. El Barça no se desnaturalizó, Dani Alves firmó un partido a la altura de muy pocos y el cuadro azulgrana dominó Wembley a su antojo. Otra Orejona volaba hacia el Camp Nou.

Bayern-Chelsea (2011/12)

No fue el milagro de Estambul, si no el asedio de Munich. Después de eliminar al Barça de forma inesperada gracias a un gol certero de Fernando Torres al contragolpe, el Chelsea de Roberto Di Matteo se plantó en la final ante el todopoderoso anfitrión para ganar su primera Champions League.

Con un fútbol ramplón, especulativo y afortunado, el Chelsea aguantó como pudo hasta el minuto 83’, donde Müller inauguró el marcador. El conjunto blue se abonaba a las figuras de Cech y Drogba, mientras Ryan Bertrand, quien no había jugado ni un minuto de competición, se encargaba de tapar a Arjen Robben.

Si bien el primer corner para los ingleses no llegó hasta el minuto 87’, el equipo de Di Matteo solo necesitó una bala para empatar el enfrentamiento gracias a un testarazo inapelable de Drogba. En la prórroga, el conjunto muniqués falló una pena máxima y el equipo del italiano, se proclamó campeón en la tanda de penaltis con una actuación estelar de Cech y otra de Drogba.

Bayern-Atlético de Madrid (2015/16)

Tras un golazo de Saúl Ñíguez en la ida de las semifinales, el Atlético de Madrid buscaría resistir los envites del Bayern de Munich de Pep Guardiola en el Allianz Arena. Más que un partido, era una lucha ideológica entre dos filosofías futbolísticas opuestas. Desde el primer momento, el técnico catalán abrió en canal el sistema ofensivo del Atlético de Diego Pablo Simeone, pero la exhibición de Jan Oblak bajo palos y la velocidad de los colchoneros al contragolpe sirvió de vía de escape para los españoles.

El recital de Xabi Alonso lanzando y tocando en el centro del campo, Franck Ribery a caballo entre el extremo y el interior, Müller y Lewandowski dentro del área. El plan de Pep para acular al Atlético en su propia área y forzar errores defensivos. Nada fue suficiente para soterrar la fe de los rojiblancos y la imbatibilidad de Oblak. El gol de Griezmann cerró una noche mágica para Simeone, quien había parado al conjunto más creativo de esa edición.

Barça-PSG (2016/17)

La mayor remontada en la historia de la Champions League. La exhibición de Neymar para que el mundo abriese los ojos y no centrase toda la atención en Messi. El gol salvador de Sergi Roberto. La impotencia del PSG para detener lo que estaba sucediendo. La zaga parisina metiéndose prácticamente en su portería. Los graves errores arbitrales. La celebración de Di María que se quedó en anécdota por su invalidez en el resultado final.

El equipo de Unai Emery salió absolutamente superado por el escenario. A cambio, el Barça creyó desde el primer minuto en una gesta que se fraguó desde las decisiones de Luis Enrique y la inquebrantable fe que llevó a un dominio táctico. El paradón de ter-Stegen a Cavani en la oportunidad de oro para los franceses, la personalidad de Neymar. Un partido único en la historia de la Champions League.

Más historias que te pueden interesar: